sábado, 28 de noviembre de 2015

La autopista que lleva al Año Santo: la novena a la Inmaculada


Faltan pocos días para llegar al inicio del Año Santo el 8 de diciembre, y el próximo lunes, día 30, comienza la Novena a la Inmaculada Concepción. En este día dos grandes acontecimientos se celebran, bajo la protección de María Virgen e Inmaculada: el comienzo del Año Santo de la Misericordia y el 50 aniversario de la terminación del Concilio Vaticano II.
Estas dos efemérides jalonan una vez más la intervención de la Virgen María, como Madre de la Iglesia que es, en la economía de la salvación, en la vida de la Iglesia, a lo largo de los siglos.
Pero este año, de modo particular, la piadosa tradición de celebrar la Novena a la Inmaculada, traza no el camino, sino la autopista que conduce hasta el comienzo del Año Santo de la Misericordia. De la mano de María, Madre de Misericordia, el Pueblo de Dios camina hacia su purificación.
De la mano de María, por la Redención de Jesús, hijos del Padre de la Misericordia, guiados por el Espíritu Santo, todos los hombres y mujeres peregrinan hacia la Puerta Santa, hacia la purificación y perdón de los pecados y sus consecuencias a través del Sacramento de la Conversión o Penitencia, con las indulgencias concedidas.
Ese es el significado este año de la Novena a la Inmaculada:convertirse y alcanzar las gracias que concede la Madre Iglesia.
El papa Francisco ha querido, además, que vayamos al Año Santo bajo la protección del manto de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América.
El dogma de la Inmaculada fue proclamado por el papa Pío IX, el año 1854, recogiendo la doctrina y la tradición, expresada desde los primeros tiempos del cristianismo, de que la Virgen María nació sin mancha de pecado alguno desde su concepción, sin la macha del pecado original.
El pecado original es el que tienen todos los humanos cuando nacen, a causa del pecado de origen que cometieron Adán y Eva y que se ha transmitido a todo el género humano.
Así lo expresó san Irineo de Lyon en el siglo II, y san Efrén de Siria en el siglo IV. En la Escritura encontramos el saludo del Arcángel san Gabriel a María: “Dios te salve María, llena eres de gracia”.
Y la que es “llena de gracia” es porque no tiene pecado alguno ya desde el principio, desde su concepción, es decir que no tiene pecado original.
Toda la Iglesia ha celebrado la festividad de la Inmaculada Concepción, desde la Edad Media.
Y es una fiesta muy peculiar en España, por la defensa que la Iglesia y los reyes de España hicieron al dogma de la Inmaculada a lo largo de los siglos, llevando a la Virgen Inmaculada como su patrona dos cuerpos militares: la Guardia Civil y el Arma de Infantería del Ejército.
El día 8 de diciembre es un día feriado nacional, no solo en España, sino en muchos países iberoamericanos como Argentina, Chile, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Portugal.
La fiesta fue establecida el 8 de diciembre –en ese día fue proclamado solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854— porque son nueve meses antes de la fiesta de la Natividad o nacimiento de la Virgen María (el 8 de septiembre).
El papa Francisco, en su bula Misericordiae Vultus (n. 24), en la que convoca el Año Santo, dice: “El pensamiento se dirige ahora a la Madre de la Misericordia. La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios”.
Ella, recuerda el Papa, ya anunció a su prima santa Isabel, que la Misericordia de Dios “llega a sus fieles de generación en generación” (Lc, 1, 50) (Magnificat).
¡Cuántas obras de arte famosísimas, que exaltan la belleza de la mujer en María, Virgen, Madre e Inmaculada! Cuántos monumentos, cuadros, basílicas, ermitas, lugares, cantan el nombre de María entre todos los pueblos del mundo.
Añade el papa Francisco en su bula de convocatoria del Año Santo: “Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios”.
“María atestigua que la misericordia del Hijo deDios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse devolver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús”.
¿En qué consiste la novena a la Inmaculada? La novena puede hacerse según la piedad de cada uno o de cada familia, de acuerdo con lo que dicen los libros de oraciones.
Se cumple recordando diariamente un pasaje del Evangelio que habla de la Virgen y se reza, como ha sugerido el Papa, una Salve u otra invocación a la Virgen de Misericordia.
Esta es la autopista que nos llevará seguros al Año Santo de la Misericordia, para lucrar las gracias que la Iglesia derrama en abundancia a quienes, arrepentidos, les son concedidas.
(Fuente: Aleteia)

Bendición de la Corona de Adviento


En algunas parroquias o colegios se organiza la bendición de las coronas de Adviento. Si no se pudo asistir a estas celebraciones, la puede llevar a cabo el papá o la mamá con la siguiente oración: 
Señor Dios
bendice con tu poder nuestra Corona de Adviento para que, al encenderla,
despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo
practicando las buenas obras, y para que así,
cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. 
Todos: Amén.
La siguiente es una fórmula de bendición comunitaria para los sacerdotes.
SACERDOTE: Al comenzar este nuevo Año Litúrgico, vamos a bendecir, como comunidad cristiana, esta CORONA con que inauguramos también el tiempo de Adviento. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo es la LUZ DEL MUNDO. Su color verde significa la vida, nuestra vida de la gracia, y la esperanza de ser mejores y unirnos más como comunidad.
TODOS: POR ESO, AL IR ENCENDIENDO, DOMINGO TRAS DOMINGO, LOS CIRIOS DE LA CORONA, DEBEMOS SIGNIFICAR NUESTRA GRADUAL PREPARACIÓN PARA RECIBIR LA LUZ DE NAVIDAD: JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR, QUE VIENE PARA SALVARNOS.
Sacerdote: Démosle gracias a Dios por esta CORONA, pero especialmente porque nos permite estar reunidos, como comunidad, para darle gracias y bendecirlo.
TODOS: TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE SIEMPRE ESTÁS CON NOSOTROS EN EL CAMINO DE LA VIDA Y PORQUE NOS AYUDAS A BENDECIRTE Y A TENERTE PRESENTE CADA DÍA. TE DAMOS GRACIAS POR NUESTRA CONVIVENCIA COMUNITARIA Y POR ESTA CORONA DE ADVIENTO QUE HOY QUEREMOS BENDECIR, O SEA, QUE QUEREMOS PONERLA EN TU NOMBRE PARA QUE SEA EL CENTRO DE NUESTRA ORACIÓN Y REFLEXIÓN COMUNITARIA.
ESCUCHA, PUES, PADRE BUENO, NUESTRAS SÚPLICAS: BENDICE (+) ESTA CORONA DE ADVIENTO, Y AL BENDECIRLA, BENDÍCENOS TAMBIÉN A NOSOTROS COMO COMUNIDAD, DANOS TU PAZ, TU AMOR Y TU UNIDAD. AYÚDANOS A VENCER LAS TENTACIONES. NO NOS DEJES CAER EN EL PECADO QUE NOS APARTA DE TI. ANTES BIEN, AYÚDANOS A PREPARAR LA VENIDA DE TU HIJO JESUCRISTO, LUZ DEL MUNDO, PARA QUE ILUMINE TODA NUESTRA VIDA Y NOS GUÍE POR EL CAMINO DE LA VERDAD Y DEL BIEN, EL QUE VIVE Y REINA CONTIGO, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.
(Se rocía la corona con agua bendita... y se enciende la primera vela...).
Lector: Si encendemos una vela es porque queremos alumbrar, porque queremos tener una señal que pueda ver el que viene hacia nosotros. Es un signo externo de nuestra disposición interior de esperanza.
TODOS: POR ESO, EN ESTE TIEMPO DE ADVIENTO, SEGUIREMOS CON ATENCIÓN Y CON BUENA DISPOSICIÓN, LAS ENSEÑANZAS DE LA PALABRA DE DIOS EN LAS LECTURAS DOMINICALES; Y NOS PREPARAREMOS, DE TODO CORAZON, PARA LA VENIDA DEL SEÑOR A NUESTRA COMUNIDAD PARROQUIAL, A NUESTRA FAMILIA Y A NUESTRA VIDA PERSONAL.
Lector: Su venida histórica, que recordamos cuando el Hijo de Dios nace como Hijo de María, como Hombre para habitar entre los hombres; su venida litúrgica en cada Eucaristía, en su Palabra y en la Comunión; y su venida escatológica, que esperamos con viva fe, al final de los tiempos.
TODOS: POR ESO, ENCENDER UNA VELA TIENE SENTIDO EN LA MEDIDA EN QUE, PERSONAL, FAMILIAR Y COMUNITARIAMENTE, NOS DISPONGAMOS A RECIBIR AL HIJO DE DIOS, A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, QUE VIENE A NOSOTROS PARA SALVARNOS.
Sacerdote: Cristo, en su Evangelio, nos invita a "Velar y a estar preparados, porque no sabemos cuando llegará el momento".
TODOS: POR ESO, NOS COMPROMETEMOS A PREPARARNOS, EN FAMILIA, A TRAVÉS DEL PERDÓN, DE LA COMPRENSIÓN Y DEL AMOR ENTRE ESPOSO Y ESPOSA; ENTRE PADRES E HIJOS; ENTRE HERMANOS Y HERMANAS; Y ENTRE AMIGOS Y COMPAÑEROS.
NOS COMPROMETEMOS, TAMBIÉN, A MANIFESTAR NUESTRO CARIÑO Y BUENA VOLUNTAD PARA CON LOS AMIGOS Y VECINOS SOBRE TODO, ESTANDO DISPUESTOS A PRESTAR AYUDA SI ALGUIEN NECESITA DE NOSOTROS, DE NUESTRO TIEMPO, DE NUESTRO SERVICIO Y DE NUESTRAS COSAS.
Y LE PEDIMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR, SU GRACIA Y SU FUERZA PARA CUMPLIR FIELMENTE ESTOS PROPÓSITOS. POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR. AMÉN.
BENDICIÓN SOLEMNE DE ADVIENTO
Sacerdote: Que Dios, omnipotente y misericordioso.
TODOS: NOS SANTIFIQUE CON LA CELEBRACIÓN DE ESTE ADVIENTO Y NOS LLENE DE SUS BENDICIONES, YA QUE CREEMOS QUE CRISTO VINO AL MUNDO Y ESPERAMOS SU RETORNO GLORIOSO. AMÉN.
Sacerdote: Que Dios, fuente de vida y alegría.
TODOS: NOS CONCEDA PERMANECER FIRMES EN LA FE, ALEGRES EN LA ESPERANZA Y EFICACES EN LA CARIDAD. AMÉN.
Sacerdote: Que Dios, origen de toda bondad.
TODOS: NOS ENRIQUEZCA CON LOS PREMIOS ETERNOS CUANDO VENGA DE NUEVO EN LA MAJESTAD DE SU GLORIA. AMÉN.
Sacerdote: Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo (+) y Espíritu Santo, descienda sobre todos ustedes.
TODOS: AMÉN.
*** ESTA MISMA BENDICIÓN SE PUEDE USAR EN LOS DOMINGOS II, III y IV DE ADVIENTO
(Fuente: Aciprensa)

jueves, 26 de noviembre de 2015

Gran Recogida Banco de Alimentos (27-28 de noviembre)


Banco de Alimentos: En el 2013 conseguimos 150.000 kg. En el 2014 fueron 400.000 Kg ¿Y en el 2015 que va a pasar?
Eso depende en gran parte de vosotr@s, que siempre sois quienes hacéis que cada año se dispare el marcador y superemos con creces nuestros objetivos.
Así que, este año sólo esperamos que una vez más vuestra conciencia solidaria os haga ir a un supermercado a donar algún kilo de alimentos para colaborar con nosotros.
En la provincia de A Coruña atendemos a 186 entidades que asisten a unas 29.000 personas que por muchos motivos, y en muchos casos agravados por la crisis, no tienen capacidad para comprar alimentos y pasan serios problemas para comer y alimentar a su familia.
Pero no llegamos a todas las personas que realmente lo necesitan y a las que ayudamos, no podemos llegar a cubrir el 100% de su necesidad. Somos una ayuda, pero no siempre suficiente.
Necesitaríamos unos 200 Kg por persona al año para poder cubrir prácticamente sus necesidades. Y no siempre tenemos alimentos para cumplir esta media.
Pensad en toda esa gente que no siempre tiene algo en su mesa y no dejéis que sigan teniendo su nevera vacía.
Por eso es tan necesaria vuestra colaboración. Sin vosotr@s no podemos llegar a superar la cifra del año pasado. Y queremos transformar los 400.000 Kg en una cifra mucho mayor.
Colaborando, convenciendo a otros, concienciando, moviendo a nuestros amigos y familiares a que lo hagan y difundiendo esta campaña para que lo sepa más gente. Así, entre todos, lo conseguiremos.
Aquí lanzamos el reto ......... ¿Os atrevéis con él?
¡¡¡Métele un gol a la desigualdad!!!

#granrecogida2015

domingo, 15 de noviembre de 2015

Día de la Iglesia Diocesana

CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA:

 Una iglesia  miles de historias gracias a ti. Hoy es el Día de la Iglesia Diocesana. Hoy es el día para dar millones de gracias. Hoy es el día para celebrar que la Iglesia es familia TODOS LOS DÍAS. Hoy es el día para recordar que con tu ayuda en la parroquia ganamos todos. Xtantos




lunes, 2 de noviembre de 2015

Hoy la Iglesia Católica conmemora a los Fieles Difuntos


“El recuerdo de los difuntos, el cuidado de los sepulcros y los sufragios son testimonios de confiada esperanza, arraigada en la certeza de que la muerte no es la última palabra sobre la suerte humana, puesto que el hombre está destinado a una vida sin límites, cuya raíz y realización están en Dios”, afirmó el Papa Francisco en 2014.
Cada 2 de noviembre, día que se conmemora a los Fieles Difuntos, miles de personas en todo el mundo visitan las tumbas de sus seres queridos que pasaron a la otra vida y la Iglesia eleva oraciones y ofrece sacrificios por su eterno descanso.
El alma de las persona fallecida puede ir al cielo, al infierno o al purgatorio. Si va al purgatorio quiere decir que aún necesita purificarse, pero su destino será, en algún momento, el cielo.Por ello los creyentes en la tierra pueden ayudar a las almas del purgatorio con las oraciones, la limosna, y sobre todo cor el sacrificio de la Santa Misa para que puedan ir más pronto al cielo.
Con mucho cariño los invitamos a escuchar la siguiente canción de Martín Valverde titulada "No se han ido del todo" y dedicada a todos los que partieron a la Casa del Padre.
(Fuente: Aciprensa)

“Visita al cementerio no puede reducirse a limpiar tumbas y llevar flores”


Con ocasión de la fiesta de Todos los Santos, la Diócesis de Roma repartió el 1 de noviembre de 2014 en todos los cementerios de la ciudad un folleto titulado “Haz una oración por tus difuntos”, cuyo objetivo es recordar a los fieles el significado cristiano de visitar a los difuntos y orar por sus almas.
“La visita al cementerio no se puede reducir solo a la limpieza de las tumbas y llevar flores u otro objeto, sino que es el momento favorable para una pausa de silencio y de oración”, afirmó mediante un comunicado el director de la Oficina Litúrgica del Vicariato de Roma, P. Giuseppe Midili.Para el P. Midili los símbolos de la fe, aunque perduran en la iconografía cristiana en los sepulcros, a veces se convierten en signos convencionales que parecen no decir nada a los parientes y amigos del difunto.
“Y así, en las tumbas se ponen otros objetos, considerados quizá más expresivos y verdaderos: un peluche, escritos, incluso bufandas de clubes de fútbol; las fotos se convierte en un gran cartel que satura toda la lápida inmortalizando un momento feliz de aquella vida que se fue. Y quizá, precisamente esta consciencia, unida a un gran dolor, empuja a alguno a buscar formas de sepultura alternativas, desde la conservación en casa de las urnas funerarias hasta la dispersión de estas en la naturaleza”, explicó.
Desde el silencio del cementerio, el religioso carmelita invita “a alzar la mirada al cielo, dirigirnos al futuro, y descubrir el sentido de la vida, que no se nos quita, sino que es transformada, y encuentra en Dios una plenitud que ni siquiera podemos imaginar, más hermosa que el mejor instante terrenal”.
El P. Midili aconseja aprovechar la fiesta de Todos los Santos para hacer una pausa con toda la familia, también con los hijos y nietos, y unirse en el recuerdo de quienes tocaron nuestras vidas y orando por las almas de los difuntos que ya nadie recuerda.
“Como cristianos estamos llamados a testimoniar la fe en Cristo resucitado, primicia de una entera humanidad llamada a la vida que no termina… Por eso la Iglesia nos llama a practicar y animar la visita al cementerio. Lugar de memoria, de esperanza, privilegiado para un serio examen de consciencia sobre el espesor de nuestra fe, puesta ante la roca inevitable de la muerte”, concluyó.
(Fuente: Aciprensa)

2 de noviembre: Hoy puede ganar una indulgencia plenaria para un ser querido fallecido


Hoy 2 de noviembre, en la conmemoración de todos los fieles difuntos, se puede ganar una indulgencia plenaria para el alma de un ser querido, familiar o amigo, que se encuentra en el purgatorio.
El Papa Francisco explicó el 30 de octubre de 2013 que tanto los santos interceden ante Dios por nosotros, como nosotros podemos rogar al Señor por las almas del purgatorio.
“Todos los bautizados en la tierra, las almas del Purgatorio y todos los beatos que están ya en el Paraíso forman una única gran Familia. Esta comunión entre tierra y cielo se realiza sobre todo en la oración de intercesión”, dijo en esa ocasión.
Según la Indulgentiarum Doctrina (Norma 15), un católico puede ganar indulgencia plenaria por un difunto “en todas las iglesias, oratorios públicos o —por parte de quienes los empleen legítimamente— semipúblicos” y siguiendo las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
(Fuente: aciprensa)

domingo, 1 de noviembre de 2015

USTED PUEDE ENVIAR AL CIELO A UN FAMILIAR O AMIGO FALLECIDO

CÓMO GANAR UNA INDULGENCIA PLENARIA HASTA EL 8 DE NOVIEMBRE

Queridos amigos, en noviembre la Iglesia conmemora a los fieles difuntos. Hasta el 8 de noviembre, ustedes pueden ganar una indulgencia plenaria para una persona fallecida –un familiar o un amigo, por ejemplo- de modo que si esa persona está en el purgatorio, salga de allí y vaya enseguida al Cielo.
¿Cómo es esto posible? Mediante la comunión de los santos, que el Papa Francisco explicó así el miércoles pasado: “La comunión de los santos (...) es una unión espiritual que nace del Bautismo, no se trunca con la muerte, sino que, gracias a que Cristo ha resucitado, está destinada a encontrar su plenitud en la vida eterna. Hay un vínculo profundo e indisoluble entre los que todavía son peregrinos en este mundo, entre nosotros, y los que han cruzado el umbral de la muerte a la eternidad. Todos los bautizados en la tierra, las almas del Purgatorio y todos los beatos que están ya en el Paraíso forman una única gran Familia. Esta comunión entre tierra y cielo se realiza sobre todo en la oración de intercesión”. Los santos interceden ante Dios por nosotros, y nosotros podemos rogar al Señor por las almas del purgatorio.
Esto es lo que hay que hacer para ganar la indulgencia:
1-Es preciso visitar piadosamente un cementerio (aunque sea con la mente y la intención, si no pueden físicamente) y orar por los difuntos.
2-También hay que querer evitar cualquier pecado mortal o venial
3-Y hay que cumplir tres condiciones: confesarse, recibir la santa Comunión y rezar por las intenciones del Papa (por ejemplo, un Padrenuestro y un Avemaría; pero es posible rezar otras oraciones, según su piedad y devoción). Las tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la visita al cementerio. Pero es conveniente que la Comunión y la oración por las intenciones del Papa se realicen el mismo día.
Hay que precisar que una misma confesión sirve para ganar varias indulgencias; pero en cambio, se necesita una comunión para cada indulgencia plenaria, así como una nueva oración por las intenciones del Papa y una nueva visita al cementerio. La indulgencia plenaria únicamente puede ganarse una vez al día.
Un ejemplo: si deseo ganar 3 indulgencias plenarias para 3 personas, debo realizar 3 visitas al cementerio en 3 días distintos. Y en cada uno de esos días, debo rezar por los difuntos en el cementerio; ir a comulgar; y rezar por las intenciones del Papa. Pero es suficiente que vaya a confesar una sola vez dentro de esa semana.
Una vez cumplidas estas condiciones, la persona por la que ustedes deseen aplicar la indulgencia podrá entrar en el Cielo. ¿No creen que es hermosa, la comunión de los santos?
¡Enviemos al Cielo a una persona querida, ya que el Señor nos da esta posibilidad! No se puede hacer un regalo más grande, todos querríamos que nos lo hicieran a nosotros... Compartan este post para que más personas tengan esta posibilidad. ¡Muchas gracias!
(Fuente: News.va.es)

Papa Francisco: Los santos están marcados por “el sello de Dios”

Durante el Angelus propone a todos los santos como ejemplo a imitar

 

En la celebración de hoy, la fiesta de todos Santos, tenemos la sensación particularmente viva de la realidad de la comunión de los Santos. Nuestra gran familia, compuesta por todos los miembros de la iglesia y aquellos que son todavía peregrinos en la tierra. En la liturgia, el libro de Apocalipsis llama una característica esencial de los Santos: son personas que pertenecen a Dios.
Hay una gran multitud de “elegidos”, vestidos de blanco y marcado por el “sello de Dios” (ver 7.2-4.9-14). Utilizando este último sobre todo, con lenguaje alegórico. Es exclusivo y ha subrayado que los Santos son tan llenos de Dios, que son de su propiedad.
¿Y qué significa tener el sello de Dios en nuestra vida y en nuestra propia persona? Todavía dice el apóstol Juan: Significa que en Jesucristo llegamos a ser verdaderamente hijos de Dios (cf. 1 Jn -3 3.1).
¿Somos conscientes de este gran don? ¿Recordamos que en el bautismo hemos recibido el “sello” de nuestro Padre celestial y nos convertimos en sus hijos? ¡Ahí radica la raíz de la vocación a la santidad!
Y los Santos, a quienes recordamos hoy son precisamente aquellos que han vivido en la gracia de su bautismo, han conservado intacto el “sello” y se comportan como hijos de Dios, tratando de imitar a Jesús; y ahora han alcanzado la meta, porque finalmente “ven a Dios como él es”.
Una segunda característica propia de los Santos es que son ejemplos a imitar. No sólo los Santos canonizados, sino los que por así decirlo, tienen “al lado” la gracia de Dios, gente que se esfuerza en practicar el evangelio en la cotidianeidad de sus vidas. No solo canonizados. Estos santos nos hemos encontrado tantos nosotros…
Tal vez hemos tenido alguien en la familia o entre amigos y conocidos. Debemos ser agradecidos, y sobre todo debemos estar agradecidos a Dios que él los donó y ponemos alrededor, viva y contagiosamente como ejemplos de cómo viven y mueren en fidelidad al Señor Jesús y su Evangelio.
Imitar sus gestos de amor y misericordia es un poco como perpetuar su presencia en este mundo. Y de hecho esos evangélicos gestos son los únicos que resisten la destrucción de la muerte: un acto de ternura, una generosa ayuda, una visita, una buena palabra, una sonrisa…
A nuestros ojos estos gestos pueden parecer insignificantes, pero en los ojos de Dios son eternos, porque el amor y la compasión son más fuertes que la muerte. La Virgen María, reina de todos los Santos, nos ayude a confiar más en la gracia de Dios y caminar con impulso en el camino de la santidad. A nuestra madre confiamos nuestro compromiso diario, y también oremos por nuestros seres queridos fallecidos, con la esperanza de una íntima reunión algún día, todos juntos, en comunión de cielo glorioso.
(Fuente: Aleteia)

¡Feliz Solemnidad de Todos los Santos!


El 1 de noviembre la Iglesia Católica se llena de alegría al celebrar la Solemnidad de Todos los Santos, tanto aquellos conocidos como los desconocidos, que con su vida son ejemplo de que sí es posible llegar al cielo.
“Hoy nosotros estamos inmersos con el espíritu entre esta muchedumbre innumerable de santos, de salvados, los cuales, a partir del justo Abel, hasta el que quizá está muriendo en este momento en alguna parte del mundo, nos rodean, nos animan, y cantan todos juntos un poderoso himno de gloria”, decía San Juan Pablo II un primero de noviembre de 1980.
Esta celebración tuvo sus orígenes por el siglo IV debido a la gran cantidad de mártires en la Iglesia. Más adelante el 13 de mayo del 610 el Papa Bonifacio IV dedica el Panteón romano al culto cristiano, colocando de titulares a la Bienaventurada Madre de Dios y a todos los mártires. Es así que se les empieza a festejar en esta fecha.
Posteriormente el Papa Gregorio IV, en el siglo VII, trasladó la fiesta al 1 de noviembre, muy probablemente para contrarrestar la celebración pagana del “Samhain” o año nuevo celta (en la actualidad Halloween) que se celebra la noche del 31 de octubre.
En el 2013 el Papa Francisco, ante una gran multitud de gente, exhortó: “Dios te dice: no tengas miedo de la santidad, no tengas miedo de apuntar alto, de dejarte amar y purificar por Dios, no tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. Dejémonos contagiar por la santidad de Dios”.

Fuente: https://www.aciprensa.com/catequesis/todosantos.htm