domingo, 29 de marzo de 2015

Ramos 2015








Horarios Semana Santa


MIÉRCOLES SANTO (1 de Abril):
En la Iglesia, a las 17 horas. En la Capilla del Santo Cristo a las 19 horas:
CONFESIONES para los que acudan.
Petición para: BENDICIÓN DE LAS CASAS
Petición para VISITAS A ENFERMOS Y ANCIANOS
Petición del SACRAMENTO DE LA UNCIÓN DE LOS ENFERMOS

JUEVES SANTO (2 de Abril): En la Iglesia a las 18 horas: MISA DE LA CENA DEL SEÑOR

VIERNES SANTO (3 de Abril): VIACRUCIS a las 11 en la Iglesia y a las 12:30 en la Capilla.
A las 17 horas en la Iglesia: LA PASIÓN DEL SEÑOR

SÁBADO SANTO (4 de Abril) a las 21 horas en la VIGILIA PASCUAL

DOMINGO DE PASCUA (5 de Abril): horario normal ( a las 11 Iglesia y a las 12:30 Capilla)

Homilía del Papa Francisco en la Misa de Domingo de Ramos 2015


En el centro de esta celebración, que se presenta tan festiva, está la palabra que hemos escuchado en el himno de la Carta a los Filipenses: “Se humilló a sí mismo” (2, 8). La humillación de Jesús.
Esta palabra nos desvela el estilo de Dios y, en consecuencia, el que debe ser del cristiano: la humildad. Un estilo que nunca dejará de sorprendernos y ponernos en crisis: nunca nos acostumbraremos a un Dios humilde.
Humillarse es ante todo el estilo de Dios: Dios se humilla para caminar con su pueblo, para soportar sus infidelidades. Esto se aprecia bien leyendo la historia del Éxodo: ¡Qué humillación para el Señor oír todas aquellas murmuraciones, aquellas quejas! Estaban dirigidas contra Moisés, pero, en el fondo, iban contra él, contra su Padre, que los había sacado de la esclavitud y los guiaba en el camino por el desierto hasta la tierra de la libertad.
En esta semana, la Semana Santa, que nos conduce a la Pascua, seguiremos este camino de la humillación de Jesús. Y sólo así será “santa” también para nosotros.
Veremos el desprecio de los jefes del pueblo y sus engaños para acabar con él. Asistiremos a la traición de Judas, uno de los Doce, que lo venderá por treinta monedas. Veremos al Señor apresado y tratado como un malhechor; abandonado por sus discípulos; llevado ante el Sanedrín, condenado a muerte, azotado y ultrajado. Escucharemos cómo Pedro, la “roca” de los discípulos, lo negará tres veces. Oiremos los gritos de la muchedumbre, soliviantada por los jefes, pidiendo que Barrabás quede libre y que a él lo crucifiquen. Veremos cómo los soldados se burlarán de él, vestido con un manto color púrpura y coronado de espinas. Y después, a lo largo de la vía dolorosa y a los pies de la cruz, sentiremos los insultos de la gente y de los jefes, que se ríen de su condición de Rey e Hijo de Dios.
Esta es la vía de Dios, el camino de la humildad. Es el camino de Jesús, no hay otro. Y no hay humildad sin humillación.
Al recorrer hasta el final este camino, el Hijo de Dios tomó la “condición de siervo” (Flp 2, 7). En efecto, “humildad quiere decir también servicio, significa dejar espacio a Dios negándose a uno mismo, “despojándose”, como dice la Escritura (v. 7). Esta – este vaciarse – es la humillación más grande.
Hay otra vía, contraria al camino de Cristo: la mundanidad. La mundanidad nos ofrece el camino de la vanidad, del orgullo, del éxito... Es la otra vía. El maligno se la propuso también a Jesús durante cuarenta días en el desierto. Pero Jesús la rechazó sin dudarlo. Y, con él, sólo con su gracia, con su ayuda, también nosotros podemos vencer esta tentación de la vanidad, de la mundanidad, no sólo en las grandes ocasiones, sino también en las circunstancias ordinarias de la vida.
En esto, nos ayuda y nos conforta el ejemplo de muchos hombres y mujeres que, en silencio y sin hacerse ver, renuncian cada día a sí mismos para servir a los demás: un familiar enfermo, un anciano solo, una persona con discapacidad, un sin techo...
Pensemos también en la humillación de los que, por mantenerse fieles al Evangelio, son discriminados y sufren las consecuencias en su propia carne. Y pensemos en nuestros hermanos y hermanas perseguidos por ser cristianos, los mártires de hoy – hay tantos – no reniegan de Jesús y soportan con dignidad insultos y ultrajes. Lo siguen por su camino. Podemos hablar en verdad de “una nube de testigos”: los mártires de hoy (cf. Hb 12, 1).
Durante esta Semana Santa, pongámonos también nosotros en este camino de la humildad, con tanto amor a Él, a nuestro Señor y Salvador. El amor nos guiará y nos dará fuerza. Y, donde está él, estaremos también nosotros (cf. Jn 12, 26).
(Fuente: Aciprensa)

Domingo de Ramos


El Domingo de Ramos abre solemnemente la Semana Santa, con el recuerdo de las Palmas y de la passión, de la entrada de Jesús en Jerusalén y la liturgia de la palabra que evoca la Pasión del Señor en el Evangelio de San Mateo.
En este día, se entrecruzan las dos tradiciones litúrgicas que han dado origen a esta celebración: la alegre, multitudinaria, festiva liturgia de la iglesia madre de la ciudad santa, que se convierte en mimesis, imitación de los que Jesús hizo en Jerusalén, y la austera memoria - anamnesis - de la pasión que marcaba la liturgia de Roma. Liturgia de Jerusalén y de Roma, juntas en nuestra celebración. Con una evocación que no puede dejar de ser actualizada.
Vamos con el pensamiento a Jerusalén, subimos al Monte de los olivos para recalar en la capilla de Betfagé, que nos recuerda el gesto de Jesús, gesto profético, que entra como Rey pacífico, Mesías aclamado primero y condenado después, para cumplir en todo las profecías. .
Por un momento la gente revivió la esperanza de tener ya consigo, de forma abierta y sin subterfugios aquel que venía en el nombre del Señor. Al menos así lo entendieron los más sencillos, los discípulos y gente que acompañó a Jesús, como un Rey.
San Lucas no habla de olivos ni palmas, sino de gente que iba alfombrando el camino con sus vestidos, como se recibe a un Rey, gente que gritaba: "Bendito el que viene como Rey en nombre del Señor. Paz en el cielo y gloria en lo alto".
Palabras con una extraña evocación de las mismas que anunciaron el nacimiento del Señor en Belén a los más humildes. Jerusalén, desde el siglo IV, en el esplendor de su vida litúrgica celebraba este momento con una procesión multitudinaria. Y la cosa gustó tanto a los peregrinos que occidente dejó plasmada en esta procesión de ramos una de las más bellas celebraciones de la Semana Santa.
Con la liturgia de Roma, por otro lado, entramos en la Pasión y anticipamos la proclamación del misterio, con un gran contraste entre el camino triunfante del Cristo del Domingo de Ramos y el Via Crucis de los días santos.
Sin embargo, son las últimas palabras de Jesús en el madero la nueva semilla que debe empujar el remo evangelizador de la Iglesia en el mundo.
"Padre, en tus manos encomiendo mi espíritu". Este es el evangelio, esta la nueva noticia, el contenido de la nueva evangelización. Desde una paradoja este mundo que parece tan autónomo, necesita que se le anuncie el misterio de la debilidad de nuestro Dios en la que se demuestra el culmen de su amor. Como lo anunciaron los primeros cristianos con estas narraciones largas y detallistas de la pasión de Jesús.
Era el anuncio del amor de un Dios que baja con nosotros hasta el abismo de lo que no tiene sentido, del pecado y de la muerte, del absurdo grito de Jesús en su abandono y en su confianza extrema. Era un anuncio al mundo pagano tanto más realista cuanto con él se podía medir la fuerza de la Resurrección.
La liturgia de las palmas anticipa en este domingo, llamado pascua florida, el triunfo de la resurrección; mientras que la lectura de la Pasión nos invita a entrar conscientemente en la Semana Santa de la Pasión gloriosa y amorosa de Cristo el Señor.
(Fuente: Aciprensa)

sábado, 28 de marzo de 2015

Mensajes del Papa en twitter


El Banco de Alimentos Rias Altas sigue necesitando leche


 BANCO DE ALIMENTOS RIAS ALTAS:
Empieza la Semana la Semana Santa. Para los que marchéis de viaje os deseamos unas muy felices vacaciones.
Y los que os quedáis por aquí, no olvidéis que seguimos con la campaña de recogida de leche. Aún hace falta mucha más.
Esta semana, el almacén estará abierto de lunes a miécoles en su horario habitual de 9:00 a 13:00h.
También están los puntos de recogida que siguen colaborando con nosotros: La Trajería, Cervecería Paddok, Pura Vida Ecocentro, Lodicenter, Psicotécnico Alfa, KMS, Bule Bule y Peques Park.
Gracias a tod@s por la ayuda ;D

Papa Francisco: ¿Qué consejos nos das tú, Santa Teresa, hoy?

Carta al obispo de Ávila con motivo del V centenario del nacimiento de la santa

 

 El Papa Francisco ha enviado una carta al obispo de Ávila, monseñor Jesús García Burillo, en la que ha querido mostrar que su corazón esta hoy en Ávila y le pregunta a la Santa “andariega” que consejos podría darnos hoy.

“Contemplación y acción siguen siendo su legado para los cristianos del siglo XXI. Por eso, cuánto me gustaría que pudiéramos hablar con ella, tenerla delante y preguntarle tantas cosas”, afirma el Papa Francisco y por ello le va pregunta sobre distintos temas.

“¿Cómo ser contemplativos en la acción? ¿Qué consejos nos das tú, Teresa, hoy?”, pregunta el Papa y contesta con palabras de la Santa: “No, hermanas mías, no es tiempo de tratar con Dios negocios de poca importancia” (Camino 1,5). “Ella hoy nos saca de la autorreferencialidad y nos impulsa a ser consagrados «en salida», con un modo de vida austero, sin “encapotamientos” ni amarguras”, afirma el Papa.

“¿Y sobre los sacerdotes?” se pregunta Francisco: “Santa Teresa diría abiertamente: no los olviden en su oración. Sabemos bien que para ella fueron apoyo, luz y guía”.

“Qué hermoso sería que la imitáramos rezando infatigablemente por los ministros del Evangelio, para que no se apague en ellos el entusiasmo ni el fuego del amor divino y se entreguen del todo a Cristo y a su Iglesia, de modo que sean para los demás brújula, bálsamo, acicate y consuelo, como lo fueron para ella”, explica el Papa.

“¿Y a los laicos? ¿Y a las familias, que en este año tan presentes están en el corazón de la Iglesia? Teresa fue hija de padres piadosos y honrados”, continúa el Papa Francisco, que destaca que hoy en día son necesarios “ambientes a los que sólo ellos pueden llevar el mensaje de salvación, como fermento de una sociedad más justa y solidaria”.

“¿Y a los jóvenes? Mujer inquieta, vivió su juventud con la alegría propia de esta etapa de la vida”, sigue preguntándose. Para ellos el Papa les anima a tener “esa confianza en Dios la empujaba a ir siempre adelante, sin ahorrar sacrificios ni pensar en sí misma con tal de amar al prójimo”. El obispo de Roma explica que “miedo y juventud no se casan”.

Termina su mensaje recordando la devoción de Santa Teresa por San José y pide que “bien haría que los pasan por la prueba del dolor, la enfermedad, la soledad, quienes se sienten agobiados o entristecidos recurrieran a este insigne Patriarca con el amor y la confianza con que lo hacía la Santa”.

El Papa Francisco le hace una confesión al obispo de Ávila: “Te confieso, querido Hermano, que a menudo le hablo a san José de mis preocupaciones y problemas y, como ella, «no me acuerdo hasta ahora haberle suplicado cosa que la haya dejado de hacer…”

El obispo de Ávila leyó esta carta durante la Misa celebrada en Ávila con motivo del V Centenario.
(Fuente: Aleteia)

¡Hoy celebramos los 500 años del nacimiento de Santa Teresa de Jesús!

  Un día como hoy, hace 500 años, nació Santa Teresa de Jesús, religiosa valiente que luchó por sus sueños de reforma y cuyos mensajes místicos la convirtieron en la Primera mujer Doctora de la Iglesia. Ella solía decir: “Quien a Dios tiene nada le falta: Sólo Dios basta”.
Santa Teresa nació en Ávila (España) el 28 de marzo de 1515. Por este motivo el Papa Francisco concedió un “tiempo jubilar” que inició el 15 de octubre del 2014, fiesta litúrgica de la santa, y que concluirá en quincena de octubre de este año.


Los fieles, podrán ganar indulgencia plenaria, siempre y cuando cumplan con las condiciones respectivas, y  en los templos designados por el Obispo de Ávila, Mons. Jesús García.
Asimismo, los fieles que participen de las principales celebraciones jubilares podrán recibir la Bendición Papal que el Santo Padre ha concedido para este tiempo de gracia. Entre estas fechas están el inicio del Año Jubilar, la Navidad, el cumpleaños de Santa Teresa, la Pascua de Resurrección y la clausura.
Su vida
Santa Teresa de Jesús es Reformadora del Carmelo, Madre de las Carmelitas Descalzas y de los Carmelitas Descalzos y patrona de los escritores católicos.
A pesar de haber sido incomprendida, perseguida y hasta acusada en la Inquisición, su amor a Dios la impulsó a fundar nuevos conventos y a optar por una vida más austera, sin vanidades, ni lujos. Sumergida muchas veces en éxtasis, nunca dejó de ser realista.
Un día vivió la “transverberación”. Esta palabra significa: atravesarlo a uno con una gran herida. Dice ella: "Vi un ángel que venía del tronco de Dios, con una espada de oro que ardía al rojo vivo como una brasa encendida, y clavó esa espada en mi corazón. Desde ese momento sentí en mi alma el más grande amor a Dios".
Siendo Santa Teresa de Ávila relativamente inculta, dialogaba con miembros de la realeza, personajes ilustres, miembros eclesiásticos y santos de su época para darles consejos, recibir ayuda, y llevar a cabo lo que se había propuesto.
Cierto día dijo: "Teresa sin la gracia de Dios es una pobre mujer; con la gracia de Dios, una fuerza; con la gracia de Dios y mucho dinero, una potencia".
Santa Teresa, la gran escritora mística, partió a la Casa del Padre un 4 de octubre de 1582 y la enterraron al día siguiente, el 15 de octubre. Esto se debe a que en ese día empezó a regir el cambio del calendario, cuando el Papa añadió 10 días al almanaque para corregir un error de cálculo en el mismo que llevaba arrastrándose ya por años.

Oración para el V Centenario del Nacimiento de Santa Teresa de Jesús
Dios, Padre nuestro,
te alabamos y te bendecimos,
porque nos concedes la gracia de celebrar
el V centenario del nacimiento
de Santa Teresa de Jesús.
Señor Jesucristo, "amigo verdadero",
ayúdanos a crecer en tu amistad,
para que, como Teresa, hija de la Iglesia,
demos testimonio de tu alegría ante el mundo,
atentos a las necesidades
de la Humanidad.
Espíritu Santo,
ayúdanos a avanzar,
"con limpia conciencia y humildad",
en el camino de la vida interior,
cimentados en la verdad,
con renovado desprendimiento,
y amor fraterno incondicional.
Como Teresa de Jesús,
maestra de espiritualidad,
enséñanos a orar de todo corazón:
"Vuestra soy, Señor, para Vos nací
¿qué mandáis hacer de mi? Amén.
 
(Fuente: Aciprensa)

miércoles, 25 de marzo de 2015

¡Hoy celebramos la Anunciación! El “Sí” de una mujer que cambió la historia


Cada 25 de marzo la Iglesia celebra la Solemnidad de la Anunciación, acontecimiento en el que María dio su “Sí” valiente a Dios que cambió la historia de la humanidad, concibiendo desde aquel momento a Jesús y convirtiéndose en protectora del Niño que un día nacería y salvaría con amor al mundo.
“‘El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible’. María contestó: ‘Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra’. Y la dejó el ángel” (Lc. 1, 35 - 38).
La Solemnidad de la Anunciación se celebra nueve meses antes de la Navidad. Si se analiza la historia, María “no la tuvo fácil”. Ella estaba comprometida con José y ciertamente esta decisión de concebir al Hijo de Dios trajo inestabilidad.
Tanto así que el justo José decidió repudiarla en secreto para que los dos no tuvieran muchos problemas. María, además, era joven y pobre, pero confiaba en la Providencia de Dios.
Por lo tanto el Señor interviene y el ángel en sueños le habla a José, quien acepta el plan de Dios, obteniendo así el privilegio de ser padre de Jesús en la tierra y de formar la Sagrada Familia con María.
En el Evangelio de hoy (Lc. 1, 26-38) se aprecia el diálogo del mensajero de Dios con la Virgen. No fue una imposición sino una propuesta a la que María pudo haber dicho no. Pero la “bendita entre las mujeres” aceptó y se produjo el milagro de Encarnación del Hijo de Dios.
Desde aquel momento María tuvo en su vientre a Jesús, no a los tres meses o cuando el embrión tenía forma humana, sino desde el momento de la concepción. He aquí una razón más por la que la Iglesia defiende al bebé desde el primer instante de su vida y por la que hoy se celebra en algunos países el Día del Niño por Nacer.
(Fuente: Aciprensa)

¡Hoy es 25 de marzo, Día del Niño por Nacer!


La Solemnidad de la Anunciación coincide en muchos países del mundo con el Día del Niño por Nacer, que se celebra cada 25 de marzo y que busca conmemorar, promover y defender la vida humana desde que ha sido concebida en el vientre de la madre.
En diciembre de 1998, esta fecha fue instituida en Argentina, por el presidente Carlos Saúl Menem. Este, a pocos días de celebrarse esta fiesta en 1999, alentó a los presidentes de toda América Latina a sumarse a esta iniciativa.
San Juan Pablo II le remitió una carta al presidente argentino alentando a que “la celebración del ‘Día del niño por nacer’ favorezca una opción positiva en favor de la vida y del desarrollo de una cultura orientada en este sentido, que asegure la promoción de la dignidad humana en todas las situaciones".
En 1999, esta celebración fue acogida legalmente por Guatemala y Costa Rica, mientras que Nicaragua la asumió al año siguiente. En República Dominicana esta fecha fue aprobada a inicios de 2001 y en Perú por ley en 2002.
La fiesta también es celebrada el 25 de marzo en El Salvador, Uruguay, España, México, Austria, Eslovaquia, Cuba y Filipinas. Ecuador también se sumó desde 2006, mientras que Chile celebrará hoy esta fiesta por segunda vez de forma oficial.
Con ocasión del Día del Niño por Nacer se han convocado diversas manifestaciones, como la reciente Marcha por la Vida en Lima (Perú) del 21 de marzo que reunió a más de medio millón de ciudadanos.
En España, la movilización del #14M también reunió a decenas de miles de personas en Madrid, así como a 48 asociaciones pro-vida de España y 82 internacionales de 37 países que se manifestaron a favor de la vida, la mujer y la maternidad.
(Fuente: Aciprensa)


martes, 24 de marzo de 2015

El Banco de Alimentos necesita leche

 

¡¡¡Urge conseguir leche!!!
Hace unos días fue en el almacén de Ferrol y ahora en el de Coruña.
Nos hemos quedado sin leche otra vez. Es un alimento indispensable y nos hemos quedado a cero.
Una vez más hacemos una llamada de ayuda para poder volver a tener leche en nuestras estanterías.
Os pedimos que nos ayudéis a difundir este aviso.
Y los que queréis donar, podéis llevarla al almacèn de La Grela en Juan de la Cierva, 1 (nave de Emalcsa) de lunes a viernes entre las 9:30 y las 13:30.
Contamos con vosotr@s ;D
¡¡¡Gracias!!!!

martes, 10 de marzo de 2015

Hoy se inicia la Novena San José, esposo de María y Patrono de la Iglesia universal


El próximo 19 de marzo se celebrará la Fiesta en honor a San José, esposo de la Virgen María, padre adoptivo de Jesús y Patrono de la Iglesia universal. Aquí la Novena en honor al Santo Custodio de la Sagrada Familia.
“En los Evangelios, San José aparece como un hombre fuerte y valiente, trabajador, pero en su alma se percibe una gran ternura, que no es la virtud de los débiles, sino más bien todo lo contrario”, dijo el Papa Francisco sobre San José al comenzar su pontificado en el 2013.
“Denota fortaleza de ánimo y capacidad de atención, de compasión, de verdadera apertura al otro, de amor. No debemos tener miedo de la bondad, de la ternura”, resaltó.
Al iniciar la Novena a San José, te proponemos las siguientes oraciones para estos nueve días de preparación.
Todos: Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre y del hijo y del Espíritu Santo. Amén.
Oración para empezar todos los días
Oh gloriosísimo padre de Jesús, Esposo de María. Patriarca y Protector de la Santa Iglesia, a quien el Padre Eterno confió el cuidado de gobernar, regir y defender en la tierra la Sagrada Familia; protégenos también a nosotros que pertenecemos, como fieles católicos, a la santa familia de tu Hijo, que es la Iglesia, y alcánzanos los bienes necesarios de esta vida, y sobre todo los auxilios espirituales para la vida eterna. Alcánzanos especialmente estas tres gracias, la de no cometer jamás ningún pecado mortal, principalmente contra la castidad; la de un sincero amor y devoción a Jesús y María; y la de una buena muerte, recibiendo bien los últimos Sacramentos. Concédenos además la gracia especial que te pedimos cada uno en esta novena.
Pídase con fervor y confianza la gracia que se desea obtener.
Oración del día correspondiente
Día primero
Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en las perplejidades e incertidumbres que tuvo, dudando si abandonar a tu Santísima Madre, su esposa, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas mucha prudencia y acierto en todos los casos dudosos y angustias de nuestra vida, para que siempre acertemos con tu santísima voluntad.
Día segundo
Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado en la pobreza y desamparo de Belén, con tu nacimiento, y con los cánticos de los ángeles y visitas de los pastores, así también te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas llevar con paciencia nuestra pobreza y desamparo en esta vida, y que alegres nuestro espíritu con tu presencia y tu gracia y la esperanza de la gloria.
Día tercero
Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu amado padre en el doloroso misterio de la circuncisión, recibiendo de él el dulce nombre de Jesús, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas pronunciar siempre con amor y respeto tu santísimo nombre, llevarlo en el corazón, honrarlo en la vida, y profesar con obras y palabras que tú fuiste nuestro Salvador y Jesús.
Día cuarto
Oh benignísimo Jesús, así como consolaste a tu padre amado de la pena que le causó la profecía de Simeón, mostrándole el innumerable coro de los Santos, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas la gracia de ser de aquellos para quienes tu sirves, no de ruina, sino de resurrección, y que correspondamos fielmente a tu gracia para que vayamos a tu gloria.
Día quinto
Oh benignísimo Jesús, así como tu amado padre te condujo de Belén a Egipto para librarte del tirano Herodes, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos libres de los que quieren dañar nuestras almas o nuestros cuerpos, nos des fortaleza y salvación en nuestras persecuciones, y en medio del destierro de esta vida nos protejas hasta que volemos a la patria.
Día sexto
Oh benignísimo Jesús, así como tu padre amado te sustentó en Nazaret, y en cambio tú le premiaste en tu santísima compañía tantos años, con tu doctrina y tu dulce conversación, así te rogamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas el sustento espiritual de tu gracia, y de tu santa comunión, y que vivamos santa y modestamente, como tú en Nazaret.
Día séptimo
Oh benignísimo Jesús, así como por seguir la voluntad de tu Padre celestial permitiste que tu amado padre en la tierra padeciese el vehementísimo dolor de perderte para tres días, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que antes queramos perder todas las cosas y disgustar a cualquier amigo, que dejar de hacer tu voluntad; que jamás te perdamos a ti por el pecado mortal, o que si por desgracia te perdiésemos te hallemos mediante una buena confesión.
Día octavo
Oh benignísimo Jesús, que en la hora de su muerte consolaste a tu glorioso padre, asistiendo juntamente con tu Madre, su esposa, a su última agonía, te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, que nos concedas una muerte semejante a la suya asistido de tu bondad, de tu Santísima Madre y del mismo glorioso Patriarca protector de los moribundos, pronunciando al morir vuestros santísimos nombres, Jesús, María y José.
Día noveno
Oh benignísimo Jesús, así como has elegido por medio de tu Vicario en la tierra a tu amado padre para protector de tu Santa Iglesia Católica, así te suplicamos humildemente, por intercesión de San José, nos concedas el que seamos verdaderos y sinceros católicos, que profesemos sin error la fe católica, que vivamos sin miedo una vida digna de la fe que profesamos, y que jamás puedan los enemigos ni aterrarnos con persecuciones, ni con engaños seducirnos y apartamos de la única y verdadera religión que es la Católica.
Puede ingresar al especial de la Novena en ACI Prensa en https://www.aciprensa.com/Oracion/sj-novena.htm

domingo, 8 de marzo de 2015

Papa Francisco: “Un mundo donde las mujeres son marginadas es estéril”



 
 “Un mundo donde las mujeres son marginadas es un mundo estéril”, dijo con fuerza el Papa Francisco esta mañana en el Vaticano. Con motivo del Día Internacional de la Mujer, que se celebra cada 8 de marzo, el Pontífice envió un cariñoso saludo a  todas las mujeres después de rezar el Ángelus.
“¡Hoy, 8 de marzo, ¡un saludo a todas las mujeres!”, exclamó desde la ventana del Apartamento Papal que mira a la Plaza de San Pedro.
“A todas las mujeres que cada día buscan construir una sociedad más humana y acogedora. Y un agradecimiento fraternal también a aquellas que de mil maneras testimonian el Evangelio y trabajan en la Iglesia”.
El Santo Padre aseguró a continuación que “esta es para nosotros una ocasión para confirmar la importancia y la necesidad de su presencia en la vida”.
“Un mundo donde las mujeres son marginadas es un mundo estéril porque las mujeres no solo llevan la vida sino que nos transmiten la capacidad de ver más allá, nos transmiten la capacidad de entender el mundo con ojos distintos, de escuchar las cosas con un corazón más creativo, más paciente, más tierno”, dijo.
El Papa concluyó sus palabras ofreciendo “una oración y una bendición particular para todas las mujeres aquí presentes en la plaza y para todas las mujeres”.
Fuente:Aciprensa

miércoles, 4 de marzo de 2015

Papa Francisco: Abandonar a los ancianos es pecado mortal

 Audiencia del 4 de marzo

Queridos hermanos y hermanas,

la catequesis de hoy y la del miércoles próximo están dedicadas a los anciandos que, en el ámbito de la familia, son los abuelos. Hoy reflexionamos sobre la problemática condición actual de los ancianos, y la proxima vez, más en positivo, sobre la vocación contenida en esta edad de la vida.

Gracias a los progresos de la medicina la vida se ha alargado: la sociedad, sin embargo, ¡no se “ha alargado” a la vida! El número de los ancianos se ha multiplicado, pero nuestras sociedades no se han organizado suficiente para hacerles sitio a ellos, con el justo respeto y consideración concreta para su fragilidad y su dignidad. Mientras somos jóvenes, somos inducidos a ignorar la vejez, como si fuese una enfermedad, una enfermedad que tener lejos; cuando luego nos volvemos ancianos, especialmente si somos pobres, si somos enfermos, si estamos solos, experimentamos las lagunas de una sociedad programada en la eficiencia, y que en consecuencia ignora a los ancianos. Y los ancianos son una riqueza, no se pueden ignorar.

Benedicto XVI, visitando una casa para ancianos, usó palabras claras y proféticas. Decía así: “La calidad de una sociedad, quisiera decir de una civilización, se juzga también en cómo se trata a los ancianos y su lugar reservado en la vida común” (12 noviembre 2012). Es verdad, la atención a los ancianos hace la diferencia de una civilización. ¿En una civilización hay atención al anciano, hay sitio para el anciano? Esta civlización saldrá adelante, porque respeta la sabiduría. ¿En una sociedad no hay lugar para los ancianos, son descartados porque crean problemas? Esta sociedad lleva consigo el virus de la muerte. Así lo declaro.

En Occidente, los expertos presentan el siglo actual como el siglo del envejecimiento: los hijos disminuyen, los viejos aumentan. Este desequilibrio nos interpela, al contrario, es un gran desafío para la sociedad contemporánea. Sin embargo, una cierta cultura del beneficio insiste en hacer aparecer a los viejos como un peso, un “lastre”. No sólo no producen, piensan, sino que son una carga: en resumen, ¿cuál es la consecuencia de pensar así? hay que descartarlos. Es malo ver a los ancianos descartados, es algo malo, ¡es pecado! No se atreve a decirlo abiertamente, ¡pero se hace! Hay algo de vil en esta adicción a la cultura del descarte. Estamos acostumbrados a descartar gente. Queremos quitar nuestro miedo cada vez mayor a la debilidad y a la vulnerabilidad; pero haciendo así aumentamos en los ancianos la angustia de ser mal soportados y abandonados.

Ya en mi ministerio en Buenos Aires he tocado con la mano esta realidad con sus problemas: “Los ancianos son abandonados, y no sólo en la precariedad material. Son abandonados en la egoísta incapaci­dad de aceptar sus límites que reflejan nuestros límites, en las numerosas dificultad que hoy deben superar para sobrevivir en una civilización que no les permite participar, decir su opinión, ni ser referentes según el modelo consumista del “sólo los jóvenes pueden ser útiles y pueden disfrutar”. Estos ancianos deberían en cambio ser, para toda la sociedad, la reserva de sabiduría de nuestro pueblo. Los ancianos son la reserva de sabiduría de nuestro pueblo. ¡Con cuanta facilidad se pone a dormir la conciencia cuando no hay amor!" (Solo l’amore ci può salvare, Ciudad del Vaticano 2013, p. 83). Y así sucede. Yo recuerdo cuando visitaba los asilos, hablaba con cada uno, y muchas veces he escuchado esto: ¿Cómo está usted? Bien ¿Y los hijos, cuántos tiene? Muchos ¿Y vienen a visitarle? Siempre, sí, vienen. ¿Y cuándo vinieron la última vez? Y la anciana, recuerdo una especialmente, decía: “Por Navidad”. ¡Estábamos en agosto! ¡Ocho meses sin que los hijos vinieran a visitarla! ¡Ocho meses abandonada! Esto se llama pecado mortal. ¿Entendido?

Una vez de niño la abuela nos contaba una historia de un abuelo anciano que al comer se manchaba porque no podía llevar la cuchara bien a la boca con la sopa. Y el hijo, o sea, el papá de la familia, decidió sacarle de la mesa común, y puso una mesita en la cocina donde no se le viera para que comiera solo. Así no daba una mala imagen cuando venían los amigos a comer o cenar. Pocos días después llegó a casa y encontró a su hijo pequeño jugando con la madera, los clavos y el martillo, haciendo algo. Y le dijo, ¿qué haces? Hago una mesa, papá. ¿Una mesa? ¿Y para qué? Para tenerla cuando tu te hagas viejo. Así podrás comer allí. ¡Los niños tienen más conciencia que nosotros!

En la tradición de la Iglesia hay un bagaje de sabiduría que ha siempre apoyado una cultura de cercanía a los ancianos, una disposición al acompañamiento afectuoso y solidario en esta parte final de la vida. Tal tradición está arraigada en la Sagrada Escritura, como atestiguan por ejemplo estas expresión del Libro del Eclesiástico: “No despreciéis el discurso de los viejos, porque también ellos han aprendido de sus padres; de ellos aprenderás el discernimiento y cómo responder en el momento de la necesidad” (Sir 8,9).
 La Iglesia no puede y no quiere conformarse con una mentalidad de no soportar, y mucho menos de indiferencia y de desprecio, hacia la vejez. Debemos despertar el sentido colectivo de gratitud, de aprecio, de hospitalidad, que hagan sentir al anciano parte viva de su comunidad.

Los ancianos son hombres y mujeres, padres y madres que han estado antes que nosotros en el mismo camino, en nuestra misma casa, en nuestra batalla diaria por una vida digna. Son hombres y mujeres de los que hemos recibido mucho. El anciano no es un extraño. El anciano somos nosotros: dentro de poco, dentro de mucho, en todo caso inevitablemente, aunque no lo pensemos. Y si no aprendemos a tratar bien a los ancianos, así nos tratarán a nosotros.

Frágiles son un poco todos los viejos. Algunos, sin embargo, son particularmente débiles, muchos están solos, y marcados por la enfermedad. Algunos dependen de cuidados indispensables y de la atención a los demás. ¿Daremos por esto un paso atrás?, ¿les abandonaremos a su destino? Una sociedad sin proximidad, donde la gratuidad y el afecto sin contrapartida – también entre extraños – van desapareciendo, es una sociedad perversa. La Iglesia, fiel a la Palabra de Dios, no puede tolerar estas degeneraciones. Una comunidad cristiana en la que proximidad y gratuidad no fueran más consideradas indispensables, perdería con ellas su alma. ¡Donde no se honra a los ancianos, no hay futuro para los jóvenes!
(Fuente: Aleteia)

martes, 3 de marzo de 2015

(Fuente: Aleteia)

HOMILÍA DEL PAPA DEL MARTES: DIOS PERDONA GENEROSAMENTE A QUIEN HACE EL BIEN


Si aprendemos a ‘hacer el bien’, Dios ‘perdona generosamente’ todo pecado. Lo que no perdona es la hipocresía, la ‘santidad fingida’. Son palabras del Papa Francisco en su homilía de la Misa matutina, en la capilla de la Casa de Santa Marta.
Aprendan a hacer el bien, busquen la justicia
El Papa Francisco puso en el centro de su meditación dos tipos de personas: los santos fingidos, que se preocupan más por aparentar que por ser santos de verdad; y los pecadores santificados, que más allá del mal que hicieron, han aprendido a ‘hacer’ un bien más grande. No hay duda sobre a quién de ellos prefiere Dios, afirmó el Pontífice.
La lectura de hoy del profeta Isaías es un imperativo y, al mismo tiempo, una ‘invitación’ que viene directamente de Dios: '¡Dejen de hacer el mal, aprendan a hacer el bien’, defendiendo a los huérfanos y a las viudas, es decir – subrayó el Papa Francisco – ‘a aquéllos que nadie recuerda’. Entre los cuales están también ‘los ancianos abandonados, los niños que no van a la escuela’ y los que ‘no saben hacerse la señal de la Cruz’.
Detrás del imperativo y de la invitación está siempre la invitación a la conversión. "Pero ¿cómo puedo convertirme? ¡Aprendan a hacer el bien! La suciedad del corazón no se quita como se quita una mancha: vamos a la tintorería y salimos limpios… Se quita con el ‘hacer’, tomando un camino distinto, un camino que no sea el del mal. ¡Aprendan a hacer el bien! Es decir el camino del hacer el bien".
"Y ¿cómo hago el bien? ¡Es simple! ‘Busquen la justicia, socorran al oprimido, brinden justicia al huérfano, defiendan la causa de la viuda’. Recordemos que en Israel los más pobres y los más necesitados eran los huérfanos y las viudas: hagan justicia, vayan donde están las llagas de la humanidad, donde hay tanto dolor… De este modo, haciendo el bien, lavarás tu corazón".
Y la promesa de un corazón lavado, es decir, perdonado, viene del mismo Dios, que no lleva la cuenta de los pecados ante quien ama verdaderamente al prójimo:
"Si haces esto, si vienes por este camino al que te invito – nos dice el Señor – ‘aunque sus pecados fueran color escarlata, se volverán blancos como la nieve’. El Señor nos da el don de su perdón. El Señor perdona generosamente. ¡El Señor perdona siempre todo! ¡Todo! Pero, si quieres ser perdonado, debes empezar por el camino del hacer el bien".
La trampa de la apariencia
El Evangelio del día presenta al grupo de los astutos, los que ‘dicen cosas justas, pero hacen lo contrario’, señaló el Santo Padre, añadiendo que ‘todos somos astutos y siempre encontramos un modo para parecer más justos de lo que somos, el camino de la hipocresía’:
"Son los que fingen que se convierten, pero su corazón es una mentira: ¡son mentirosos! Es una mentira… Su corazón no pertenece al Señor; pertenece al padre de todas las mentiras, a satanás. Y ésta es la santidad fingida".
"Jesús prefería mil veces a los pecadores, antes que a ellos. ¿Por qué? Porque los pecadores decían la verdad sobre ellos mismos. ¡Aléjate de mí Señor que soy un pecador!’: lo dijo Pedro, una vez. ¡Pero los astutos nunca dicen esto!". Así hablaba el fariseo de la parábola: ‘Te doy gracias, Señor, porque no soy pecador, porque soy justo’…
"En la segunda semana de Cuaresma hay estas tres palabras para pensar, meditar: la invitación a la conversión, el don que nos dará el Señor – es decir un don grande, un perdón grande, y la trampa. Es decir fingir que nos convertimos, pero tomar el camino de la hipocresía".
(Fuente: News.va español)

Mensajes del Papa en twitter


lunes, 2 de marzo de 2015

PAPA FRANCISCO: EL CAMINO DE JESÚS NOS LLEVA SIEMPRE A LA FELICIDAD


Queridos amigos, les ofrecemos las palabras del Papa Francisco antes del rezo del ángelus de ayer domingo:
"En el segundo domingo de cuaresma, la Iglesia nos indica la meta de este itinerario de conversión: la participación en la gloria de Cristo, tal como resplandece en su Rostro del Siervo obediente, muerto y resucitado por nosotros.
El texto evangélico narra el evento de la Transfiguración, que se ubica en el culmen del ministerio público de Jesús. Él se encuentra en camino hacia Jerusalén, donde se cumplirán las profecías del “Siervo de Dios” y se consumará su sacrificio redentor.
La gente no entendía esto, y frente a las perspectivas de un Mesías que contrasta con sus expectativas terrenas, lo abandona. Porque ellos pensaban que el Mesías sería un libertador del dominio de los romanos, libertador de la patria.
Incluso los apóstoles no entienden las palabras con las cuales Jesús anuncia el cumplimiento de su misión en la pasión gloriosa. No entienden. Entonces Jesús toma la decisión de mostrar a Pedro, Santiago y Juan una anticipación de su gloria, la que tendrá después de la Resurrección, para confirmarlos en la fe y alentarlos a seguirlo en el camino de la prueba, en el camino de la Cruz.
Y así, sobre un monte alto, en profunda oración, se transfigura delante de ellos: su Rostro y toda su persona irradian una luz resplandeciente. Los tres discípulos se asustan, mientras una nube los envuelve y de lo alto resuena – como en el bautismo del Jordán – la voz del Padre: «Este es mi Hijo, el amado: ¡escúchenlo!» (Mc 9,7). Y Jesús es el Hijo hecho Servidor, enviado al mundo para realizar por medio de la Cruz el plan de salvación. ¡Para salvarnos a todos nosotros! Su plena adhesión a la voluntad del Padre hace que su humanidad transparente la gloria de Dios, que es el Amor.
Así, Jesús se revela como la imagen perfecta del Padre, la irradiación de su gloria. Es el cumplimiento de la revelación; por ello, junto a Él transfigurado aparecen Moisés y Elías, que representan la Ley y los Profetas. Esto significa que todo termina e inicia en Jesús, en su Pasión y en su Gloria.
El mensaje para los discípulos y para nosotros es este: “¡Escuchémoslo!”. Escuchar a Jesús. Es Él el Salvador: síganlo. Escuchar a Cristo, de hecho, significa asumir la lógica de su misterio pascual, ponerse en camino con Él para hacer de la propia existencia un don de amor para los demás, en dócil obediencia a la voluntad de Dios, con una actitud de desapego de las cosas mundanas y de libertad interior.
En otras palabras, es necesario, estar listos a “perder la propia vida”, donándola para que todos los hombres se salven y nos encontremos en la felicidad eterna. El camino de Jesús nos lleva siempre a la felicidad. No lo olvidemos: ¡el camino de Jesús nos lleva siempre a la felicidad! Habrá siempre en medio una cruz, las pruebas, pero al final siempre nos lleva a la felicidad. ¡Jesús no nos engaña! Nos ha prometido la felicidad y nos la dará, si nosotros seguimos su camino.
Con Pedro, Santiago y Juan, subamos también nosotros al monte de la Transfiguración y permanezcamos en contemplación del rostro de Jesús, para recibir el mensaje y traducirlo en nuestra vida; para que también nosotros podamos ser transfigurados por el Amor.
En realidad el Amor es capaz de transfigurar todo: ¡el Amor transfigura todo! ¿Creen ustedes en esto? ¿Creen? … ¿Creen que el Amor transfigura todo? … Nos sostenga en este camino la Virgen María, a quien ahora invocamos con la oración del Ángelus".
(Fuente:news.va español)