lunes, 28 de diciembre de 2015

Herodes va a buscar al niño para matarlo. (Solemnidades y fiestas)

Mateo 2, 13-18. Fiesta de los Santos Inocentes. Amor y dolor unidos a la vida de María.


Por: P. José Rodrigo Escorza | Fuente: Catholic.net 




Del santo Evangelio según san Mateo 2, 13-18
Después de que los magos partieron de Belén, el ángel del Señor se le apareció en sueños a José y le dijo: "Levantate, toma al niño y a su madre, y huye a Egipto. Quédate allá hasta que yo te avise, porque Herodes va a buscar al niño para matarlo". José se levantó, y esa misma noche tomó al niño y a su madre y partió a Egipto, donde permaneció hasta la muerte de Herodes. Así se cumplió lo que dijo el Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo. Cuando Herodes se dio cuenta de que los magos lo habían engañado, se puso furioso y mandó matar, en Belén y sus alrededores, a todos los niños menores de dos años. conforme a la fecha que los magos le habían indicado. Así se cumplieron las palabras del profeta Jeremías: En Ramá se ha escuchado un grito, se oyen llantos y lamentos: es Raquel que llora por sus hijos y no quiere que la consuelen, porque ya están muertos.

Oración introductoria
Dios mío, creo en Ti, confío en tu bondad y en tu misericordia. Guía este rato de meditación porque sabes que soy débil y fácilmente me hago sordo a tu voz.

Petición
Señor, soy tuyo, a Ti me entrego con todo lo que soy y lo que tengo.

Meditación del Papa Francisco
En los relatos evangélicos de la infancia, es emblemático en este sentido el rey Herodes, que viendo amenazada su autoridad por el Niño Jesús, hizo matar a todos los niños de Belén. La mente vuela enseguida a Pakistán, donde hace un mes fueron asesinados cien niños con una crueldad inaudita. Deseo expresar de nuevo mi pésame a sus familias y asegurarles mi oración por los muchos inocentes que han perdido la vida.
Así pues, a la dimensión personal del rechazo, se une inevitablemente la dimensión social: una cultura que rechaza al otro, que destruye los vínculos más íntimos y auténticos, acaba por deshacer y disgregar toda la sociedad y generar violencia y muerte. Lo podemos comprobar lamentablemente en numerosos acontecimientos diarios, entre los cuales la trágica masacre que ha tenido lugar en París estos últimos días. Los otros “ya no se ven como seres de la misma dignidad, como hermanos y hermanas en la humanidad, sino como objetos”. Y el ser humano libre se convierte en esclavo, ya sea de las modas, del poder, del dinero, incluso a veces de formas tergiversadas de religión. Sobre estos peligros, he pretendido alertar en el Mensaje de la pasada Jornada Mundial de la Paz, dedicado al problema de las numerosas esclavitudes modernas. Todas ellas nacen de un corazón corrompido, incapaz de ver y de hacer el bien, de procurar la paz.
Constatamos con dolor las dramáticas consecuencias de esta mentalidad de rechazo y de la “cultura de la esclavitud” en la constante proliferación de conflictos. (Discurso de S.S. Francisco, 12 de enero de 2015).
Reflexión
Desde siempre, la Iglesia posee la firme convicción de que quienes padecen la muerte por razón de la fe, sin haber recibido el Bautismo, son bautizados por su muerte con Cristo y por Cristo. Este Bautismo de sangre como el deseo del Bautismo, produce los frutos del Bautismo sin ser sacramento (Catecismo Universal de la Iglesia Católica, nº 1258).

A los cuarenta días de haber nacido, María y José llevaron a Jesús al Templo para presentarlo al Señor. En esta ocasión Simeón les dijo: “Éste está puesto para caída y elevación de muchos en Israel, y para ser señal de contradicción” - y dirigiéndose a María: “¡y a ti misma una espada te atravesará el alma!” (Lc 2, 34).

Esta profecía pronto se iba cumpliendo, aquí en particular, por las circunstancias que motivaron la huida de la Sagrada Familia a Egipto. En el corazón de Herodes se habían despertado recelos contra su nuevo contrincante. Es verdad, Jesucristo era un Rey, y vino para reinar. Sin embargo, su estilo de reinar iba a ser muy diferente: vino a reinar sirviendo.

Pero no hubo tiempo para darle explicaciones a Herodes. San José actuó como hubiese actuado todo buen padre de familia: sin hesitar llevó a los suyos hacia un lugar donde estaban seguros. Y ahí los iba manteniendo - cosa que no era fácil, porque todo refugiado suele ser despreciado.

Por otra parte, el corazón de María sufrió una de las primeras heridas que la espada profetizada le iba a deparar. Le debió de haber dolido profundamente este rechazo y esta enemistad a muerte, que desde el inicio se habían desatado en su propio pueblo contra su Hijo divino. Al conocer después el hecho de la matanza de los inocentes Ella habrá ofrecido sus purísimas lágrimas a Dios en reparación por tan grande ofensa. Amor y dolor siempre estaban muy unidos en la vida de María.

Propósito
Apoyar directamente o con mi oración, las asociaciones que luchan a favor de la defensa de la vida.

Diálogo con Cristo 
Jesús mío, a muchos escandaliza la reacción de Herodes al matar a tantos inocentes. Tristemente hoy, en nuestra sociedad marcada por la cultura de la muerte, ocurre lo mismo. Pocos reaccionan ante la muerte injusta de millones de niños en el vientre de su propia madre. Ayúdame a defender siempre la vida, que haga lo que me toca hacer: orar por las madres que han perdido el sentido de su maternidad, orar por los gobernantes que aprueban estos homicidios para que sepan descubrir el valor y la dignidad de cada persona.

Hoy se celebra a los Santos Inocentes, lo niños que murieron por Cristo


 “Todavía no hablan, y ya confiesan a Cristo. Todavía no pueden entablar batalla valiéndose de sus propios miembros, y ya consiguen la palma de la victoria”, dijo una vez San Quodvultdeus al exhortar a los fieles sobre los Santos Inocentes, los niños que murieron por Cristo y cuya fiesta se celebra el 28 de diciembre.
De acuerdo al relato de San Mateo, el rey Herodes mandó a matar en Belén y sus alrededores a los niños menores de dos años, al verse burlado por los Reyes Magos, quienes regresaron a sus países por otra ruta para no revelarle dónde estaba el Mesías.
En el siglo IV se instituyó esta fiesta para venerar a estos niños que murieron como mártires. La tradición oriental los recuerda el 29 de diciembre, mientras que la latina, el 28.
Posteriormente, San Quodvultdeus, Padre de la Iglesia del Siglo V y Obispo de Cartago (norte de África), dio un sermón sobre este lamentable hecho.
“¿Qué temes, Herodes, al oír que ha nacido un Rey? Él no ha venido para expulsarte a ti, sino para vencer al Maligno. Pero tú no entiendes estas cosas, y por ello te turbas y te ensañas, y, para que no escape el que buscas, te muestras cruel, dando muerte a tantos niños”, expresó.
Más adelante el Santo le señala al rey asesino: “Matas el cuerpo de los niños, porque el temor te ha matado a ti el corazón. Crees que, si consigues tu propósito, podrás vivir mucho tiempo, cuando precisamente quieres matar a la misma Vida”.
“Los niños, sin saberlo, mueren por Cristo; los padres hacen duelo por los mártires que mueren. Cristo ha hecho dignos testigos suyos a los que todavía no podían hablar”, enfatizó San Quodvultdeus.
(Fuente: Aciprensa)

domingo, 27 de diciembre de 2015

Papa Francisco a las familias: María y José enseñan a acoger a los hijos como don de Dios


VATICANO, 27 Dic. 15 / 07:05 am (ACI/EWTN Noticias).- El Papa Francisco presidió este domingo el rezo del Ángelus durante la Fiesta de la Sagrada Familia, donde invitó a los padres a aprender de María y José que “enseñan a acoger a los hijos como don de Dios”, así como a “acoger la luz de esperanza que proviene de la casa de Nazaret” ante las dificultades e incomprensiones que debilitan a la familia hoy en día.
En sus palabras previas al rezo de la oración mariana, el Santo Padre recordó su viaje a Estados Unidos para participar del Encuentro Mundial de las Familias, donde se encontró con padres y madres de todo el mundo. “Quisiera saludarlos a todos con afecto y reconocimiento, especialmente en este tiempo, en el cual la familia está sujeta a incomprensiones y dificultades de diverso tipo que la debilitan”, expresó.
“El Evangelio de hoy invita a las familias a acoger la luz de esperanza proveniente de la casa de Nazaret, en la cual se desarrolló en la alegría la infancia de  Jesús, el cual –dice San Lucas- ‘creció en sabiduría, edad y gracia delante de Dios y de los hombres’”, indicó Francisco.
El Papa dijo a los fieles reunidos en la Plaza de San Pedro que “el núcleo familiar de Jesús, María y José es para todo creyente, y especialmente para las familias, una auténtica escuela del Evangelio. Aquí admiramos el cumplimiento del diseño divino de hacer de la familia una especial comunidad de vida y de amor. Aquí aprendemos que cada núcleo familiar cristiano es llamado a ser ‘iglesia doméstica’, para hacer resplandecer las virtudes evangélicas y convertirse en fermento de bien en la sociedad”.
“Los rasgos típicos de la Sagrada Familia son: fervor y oración, mutua comprensión y respeto, espíritu de sacrificio, trabajo y solidaridad”, afirmó.
En ese sentido, indicó que “del ejemplo y testimonio de la Sagrada Familia,  cada familia puede sacar indicaciones preciosas para el estilo y elecciones de vida, y puede alcanzar fuerza y sabiduría para el camino de cada día. La Virgen y San José enseñan a acoger a los hijos como don de Dios, a engendrarlos y educarlos cooperando en modo maravilloso con la obra del Creador y donando al mundo, en cada niño, una nueva sonrisa. Es en la familia unida que los hijos maduran su existencia, viviendo la experiencia significativa y eficaz del amor gratuito, de la ternura, del respeto recíproco, de la mutua comprensión, del perdón y de la alegría”.
“Quisiera detenerme –dijo Francisco-, sobre todo en la alegría. La verdadera alegría que se experimenta en la familia no es algo casual y fortuito. Es una alegría fruto de la armonía profunda entre las personas, que gustan de la belleza de estar juntos, de sostenerse recíprocamente en el camino de la vida”.
“Pero en la base de la alegría está la presencia de Dios”, afirmó el Papa. “Su amor acogedor, misericordioso y paciente hacia todos. Si no se abre la puerta de la familia a la presencia de Dios y a su amor, la familia pierde la armonía, prevaleciendo el individualismo y se pierde la alegría. En cambio, la familia que vive la alegría de la fe la comunica espontáneamente, es sal de la tierra y luz del mundo, es levadura para toda la sociedad”, aseguró.
Finalmente, el Papa pidió a Jesús, María y José que bendigan y protejan a todas las familias del mundo.
(Fuente: Aciprensa)

Sagrada Familia


Hoy se celebra la Solemnidad de la Sagrada Familia y la Iglesia nos invita a mirar a José, María y al Niño Jesús, quienes desde un principio tuvieron que enfrentar peligros y el exilio a Egipto, pero demostrando que siempre el amor puede más que la muerte. Ellos son reflejo de la Trinidad y modelo de toda familia.
La Solemnidad de la Sagrada Familia, que se celebra en el Domingo de la Octava de Navidad, es una celebración que motiva a profundizar en el amor familiar, examinar la propia situación del hogar y buscar soluciones que ayuden al papá, la mamá y los hijos a ser cada vez más como la Familia de Nazaret.
La vida familiar no puede reducirse a los problemas de pareja, dejando de lado los valores trascendentes, ya que la familia es signo del diálogo Dios – hombre. Padres e hijos deben estar abiertos a la Palabra y a la escucha, sin olvidar la importancia de la oración familiar que une con fuerza a los integrantes de la familia.
San Juan Pablo II recomendaba mucho el rezo del Santo Rosario dentro de las familias y tenía muy presente aquella frase que dice: “la familia que reza unida, permanece unida”.
(Fuente: Aciprensa)

sábado, 26 de diciembre de 2015

viernes, 25 de diciembre de 2015

Feliz Navidad


Oración para bendecir la mesa en Navidad


Las fiestas de Navidad suelen ser ocasión para reunir en casa a familiares y amigos. Compartimos una sencilla oración publicada por la Diócesis de Málaga para bendecir la mesa.
Bendice, Señor, nuestra mesa en este día de Luz.
Quienes vamos a comer celebrándote sabemos que la fiesta eres Tú que nos invitas a nacer siempre de nuevo.
Gracias por el pan y el trabajo, por la generosidad y la esperanza.
Llena nuestra mesa de fuerza y ternura para ser personas justas, llena de paz nuestras vidas y que la amistad y la gratitud alimenten cada día del año.
Tú eres bendición para nosotros, por eso, en este día fraterno, bendice la tierra toda, bendice nuestro país.
Bendice esta familia y esta mesa.
Bendícenos a cada uno de los que estamos aquí.
Amén.
(Fuente: Aciprensa) Hay unos pequeños cambios, la oración original era para bendecir la cena y como ya no llegamos, pues la he adaptado a la comida de Navidad

martes, 8 de diciembre de 2015

Reunión anual Cementerio 2015


Se convoca a todos los propietarios de nichos en el cementerio parroquial de San Pedro de Visma a la reunión anual que se celebrará el próximo viernes 11 de diciembre a las 19:30 horas en el centro cívico de San Pedro de Visma.

TEXTO: Homilía del Papa en la Misa de la Inmaculada e inicio Jubileo de la Misericordia


El Papa Francisco ha celebrado a las 9,30, hora local de Roma, la Santa Misa de la Solemnidad de la Inmaculada Concepción y la Apertura de la Puerta Santa de la Basílica Vaticana para el inicio del Jubileo de la Misericordia. El Año Santo se celebrará en todo el mundo desde hoy hasta el próximo 20 de noviembre de 2010, fiesta de Cristo Rey.
En su homilía, el Santo Padre señaló que “la fiesta de la Inmaculada Concepción expresa la grandeza del amor Dios” y aseguró que “si todo quedase relegado al pecado, seríamos los más desesperados entre las criaturas, mientras que la promesa de la victoria del amor de Cristo integra todo en la misericordia del Padre”. “Entrar por la puerta significa descubrir la profundidad de la misericordia del Padre que acoge a todos y sale personalmente al encuentro de cada uno”, dijo sobre el Jubileo.
A continuación, la homilía del Papa:

Hermanos y hermanas,
En breve tendré la alegría de abrir la Puerta Santa de la Misericordia. Cumplimos este gesto –como lo he hecho en Bangui– tan sencillo como fuertemente simbólico, a la luz de la Palabra de Dios que hemos escuchado, y que pone en primer plano el primado de la gracia. En efecto, lo que se repite más veces en estas lecturas evoca aquella expresión que el ángel Gabriel dirigió a una joven muchacha, sorprendida y turbada, indicando el misterio que la envolvería: «Alégrate, llena de gracia» (Lc 1,28).
La Virgen María es llamada en primer lugar a regocijarse por todo lo que el Señor ha hecho en ella. La gracia de Dios la ha envuelto, haciéndola digna de convertirse en la madre de Cristo. Cuando Gabriel entra en su casa, hasta el misterio más profundo, que va más más allá de la capacidad de la razón, se convierte para ella un motivo de alegría, de fe y de abandono a la palabra que se revela. La plenitud de la gracia puede transformar el corazón, y lo hace capaz de realizar un acto tan grande que puede cambiar la historia de la humanidad.
La fiesta de la Inmaculada Concepción expresa la grandeza del amor Dios. Él no es sólo quien perdona el pecado, sino que en María llega a prevenir la culpa original que todo hombre lleva en sí cuando viene a este mundo. Es el amor de Dios el que previene, anticipa y salva. El inicio de la historia del pecado en el Jardín del Edén se resuelve en el proyecto de un amor que salva. Las palabras del Génesis llevan a la experiencia cotidiana que descubrimos en nuestra existencia personal. Siempre existe la tentación de la desobediencia, que se expresa en el deseo de organizar nuestra vida independientemente de la voluntad de Dios. Es esta la enemistad que insidia continuamente la vida de los hombres para oponerlos al diseño de Dios. Y, sin embargo, la historia del pecado solamente se puede comprender a la luz del amor que perdona. Si todo quedase relegado al pecado, seríamos los más desesperados entre las criaturas, mientras que la promesa de la victoria del amor de Cristo integra todo en la misericordia del Padre. La palabra de Dios que hemos escuchado no deja lugar a dudas a este propósito. La Virgen Inmaculada es ante nosotros testigo privilegiada de esta promesa y de su cumplimiento.
Este Año Santo Extraordinario es también un don de gracia. Entrar por la puerta significa descubrir la profundidad de la misericordia del Padre que acoge a todos y sale personalmente al encuentro de cada uno. Será un año para crecer en la convicción de la misericordia. Cuánta ofensa se le hace a Dios y a su gracia cuando se afirma sobre todo que los pecados son castigados por su juicio, en vez de anteponer que son perdonados por su misericordia (cf. san Agustín, De praedestinatione sanctorum 12, 24) Sí, es precisamente así. Debemos anteponer la misericordia al juicio y, en todo caso, el juicio de Dios será siempre a la luz de su misericordia. Atravesar la Puerta Santa, por lo tanto, nos hace sentir partícipes de este misterio de amor. Abandonemos toda forma de miedo y temor, porque no es propio de quien es amado; vivamos, más bien, la alegría del encuentro con la gracia que lo transforma todo.
Hoy cruzando la Puerta Santa queremos también recordar otra puerta que, hace cincuenta años, los Padres del Concilio Vaticano II abrieron hacia el mundo. Esta fecha no puede ser recordada sólo por la riqueza de los documentos producidos, que hasta el día de hoy permiten verificar el gran progreso realizado en la fe. En primer lugar, sin embargo, el Concilio fue un encuentro. Un verdadero encuentro entre la Iglesia y los hombres de nuestro tiempo. Un encuentro marcado por el poder del Espíritu que empujaba a la Iglesia a salir de los escollos que durante muchos años la habían recluido en sí misma, para retomar con entusiasmo el camino misionero. Era un volver a tomar el camino para ir al encuentro de cada hombre allí donde vive: en su ciudad, en su casa, en el trabajo...; dondequiera que haya una persona, allí está llamada la Iglesia a ir para llevar la alegría del Evangelio. Un impulso misionero, por lo tanto, que después de estas décadas seguimos retomando con la misma fuerza y el mismo entusiasmo. El jubileo nos provoca esta apertura y nos obliga a no descuidar el espíritu surgido en el Vaticano II, el del samaritano, como recordó el beato Pablo VI en la Conclusión del concilio. Cruzar hoy la Puerta Santa nos compromete a hacer nuestra la misericordia del Buen Samaritano.
(Fuente: Aciprensa)

Él es el regalo



¡Feliz Solemnidad de la Inmaculada Concepción!


Cada 8 de diciembre la Iglesia celebra la Inmaculada Concepción de la Santísima Virgen María. El dogma de fe según el cual la Madre de Jesús fue preservada del pecado desde el momento de su concepción. Es decir, desde el instante en que comenzó su vida humana.
A mediados del siglo XIX, el Papa Pío IX, después de recibir numerosos pedidos de obispos y fieles de todo el mundo, ante más de 200 cardenales, obispos, embajadores y miles de fieles católicos, declaró con su bula “Ineffabilis Deus”:
“Que la doctrina que sostiene que la Beatísima Virgen María fue preservada inmune de toda mancha de la culpa original en el primer instante de su concepción por singular gracia y privilegio de Dios omnipotente, en atención a los méritos de Cristo Jesús, Salvador del género humano, está revelada por Dios y debe ser por tanto firme y constantemente creída por todos los fieles..."
En Roma se envió una gran cantidad de palomas mensajeras en todas las direcciones llevando la gran noticia. Y en los 400 mil templos católicos del mundo se celebraron grandes fiestas en honor de la Inmaculada Concepción de la Virgen María.
Poco más de tres años después, en una de sus apariciones en Lourdes, la Virgen María se presentó ante la humilde pastorcita Santa Bernardita Soubirous con estas palabras: “Yo soy la Inmaculada Concepción”.
Actualmente son miles las iglesias dedicadas a esta advocación en todo el mundo y millones de fieles le tienen una particular devoción. La Inmaculada Concepción es patrona de España, es conocida como “La Purísima” en Nicaragua, a través de la imagen de Nuestra Señora de “El Viejo”, y venerada como la “Virgen de Caacupé” en Paraguay.
(Fuente: Aciprensa)

sábado, 28 de noviembre de 2015

La autopista que lleva al Año Santo: la novena a la Inmaculada


Faltan pocos días para llegar al inicio del Año Santo el 8 de diciembre, y el próximo lunes, día 30, comienza la Novena a la Inmaculada Concepción. En este día dos grandes acontecimientos se celebran, bajo la protección de María Virgen e Inmaculada: el comienzo del Año Santo de la Misericordia y el 50 aniversario de la terminación del Concilio Vaticano II.
Estas dos efemérides jalonan una vez más la intervención de la Virgen María, como Madre de la Iglesia que es, en la economía de la salvación, en la vida de la Iglesia, a lo largo de los siglos.
Pero este año, de modo particular, la piadosa tradición de celebrar la Novena a la Inmaculada, traza no el camino, sino la autopista que conduce hasta el comienzo del Año Santo de la Misericordia. De la mano de María, Madre de Misericordia, el Pueblo de Dios camina hacia su purificación.
De la mano de María, por la Redención de Jesús, hijos del Padre de la Misericordia, guiados por el Espíritu Santo, todos los hombres y mujeres peregrinan hacia la Puerta Santa, hacia la purificación y perdón de los pecados y sus consecuencias a través del Sacramento de la Conversión o Penitencia, con las indulgencias concedidas.
Ese es el significado este año de la Novena a la Inmaculada:convertirse y alcanzar las gracias que concede la Madre Iglesia.
El papa Francisco ha querido, además, que vayamos al Año Santo bajo la protección del manto de la Virgen de Guadalupe, Patrona de América.
El dogma de la Inmaculada fue proclamado por el papa Pío IX, el año 1854, recogiendo la doctrina y la tradición, expresada desde los primeros tiempos del cristianismo, de que la Virgen María nació sin mancha de pecado alguno desde su concepción, sin la macha del pecado original.
El pecado original es el que tienen todos los humanos cuando nacen, a causa del pecado de origen que cometieron Adán y Eva y que se ha transmitido a todo el género humano.
Así lo expresó san Irineo de Lyon en el siglo II, y san Efrén de Siria en el siglo IV. En la Escritura encontramos el saludo del Arcángel san Gabriel a María: “Dios te salve María, llena eres de gracia”.
Y la que es “llena de gracia” es porque no tiene pecado alguno ya desde el principio, desde su concepción, es decir que no tiene pecado original.
Toda la Iglesia ha celebrado la festividad de la Inmaculada Concepción, desde la Edad Media.
Y es una fiesta muy peculiar en España, por la defensa que la Iglesia y los reyes de España hicieron al dogma de la Inmaculada a lo largo de los siglos, llevando a la Virgen Inmaculada como su patrona dos cuerpos militares: la Guardia Civil y el Arma de Infantería del Ejército.
El día 8 de diciembre es un día feriado nacional, no solo en España, sino en muchos países iberoamericanos como Argentina, Chile, Nicaragua, Panamá, Paraguay, Perú y Portugal.
La fiesta fue establecida el 8 de diciembre –en ese día fue proclamado solemnemente el dogma de la Inmaculada Concepción en 1854— porque son nueve meses antes de la fiesta de la Natividad o nacimiento de la Virgen María (el 8 de septiembre).
El papa Francisco, en su bula Misericordiae Vultus (n. 24), en la que convoca el Año Santo, dice: “El pensamiento se dirige ahora a la Madre de la Misericordia. La dulzura de su mirada nos acompañe en este Año Santo, para que todos podamos redescubrir la alegría de la ternura de Dios”.
Ella, recuerda el Papa, ya anunció a su prima santa Isabel, que la Misericordia de Dios “llega a sus fieles de generación en generación” (Lc, 1, 50) (Magnificat).
¡Cuántas obras de arte famosísimas, que exaltan la belleza de la mujer en María, Virgen, Madre e Inmaculada! Cuántos monumentos, cuadros, basílicas, ermitas, lugares, cantan el nombre de María entre todos los pueblos del mundo.
Añade el papa Francisco en su bula de convocatoria del Año Santo: “Al pie de la cruz, María junto con Juan, el discípulo del amor, es testigo de las palabras de perdón que salen de la boca de Jesús. El perdón supremo ofrecido a quien lo ha crucificado nos muestra hasta dónde puede llegar la misericordia de Dios”.
“María atestigua que la misericordia del Hijo deDios no conoce límites y alcanza a todos sin excluir a ninguno. Dirijamos a ella la antigua y siempre nueva oración del Salve Regina, para que nunca se canse devolver a nosotros sus ojos misericordiosos y nos haga dignos de contemplar el rostro de la misericordia, su Hijo Jesús”.
¿En qué consiste la novena a la Inmaculada? La novena puede hacerse según la piedad de cada uno o de cada familia, de acuerdo con lo que dicen los libros de oraciones.
Se cumple recordando diariamente un pasaje del Evangelio que habla de la Virgen y se reza, como ha sugerido el Papa, una Salve u otra invocación a la Virgen de Misericordia.
Esta es la autopista que nos llevará seguros al Año Santo de la Misericordia, para lucrar las gracias que la Iglesia derrama en abundancia a quienes, arrepentidos, les son concedidas.
(Fuente: Aleteia)

Bendición de la Corona de Adviento


En algunas parroquias o colegios se organiza la bendición de las coronas de Adviento. Si no se pudo asistir a estas celebraciones, la puede llevar a cabo el papá o la mamá con la siguiente oración: 
Señor Dios
bendice con tu poder nuestra Corona de Adviento para que, al encenderla,
despierte en nosotros el deseo de esperar la venida de Cristo
practicando las buenas obras, y para que así,
cuando Él llegue, seamos admitidos al Reino de los Cielos.
Te lo pedimos por Cristo nuestro Señor. 
Todos: Amén.
La siguiente es una fórmula de bendición comunitaria para los sacerdotes.
SACERDOTE: Al comenzar este nuevo Año Litúrgico, vamos a bendecir, como comunidad cristiana, esta CORONA con que inauguramos también el tiempo de Adviento. Sus luces nos recuerdan que Jesucristo es la LUZ DEL MUNDO. Su color verde significa la vida, nuestra vida de la gracia, y la esperanza de ser mejores y unirnos más como comunidad.
TODOS: POR ESO, AL IR ENCENDIENDO, DOMINGO TRAS DOMINGO, LOS CIRIOS DE LA CORONA, DEBEMOS SIGNIFICAR NUESTRA GRADUAL PREPARACIÓN PARA RECIBIR LA LUZ DE NAVIDAD: JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR, QUE VIENE PARA SALVARNOS.
Sacerdote: Démosle gracias a Dios por esta CORONA, pero especialmente porque nos permite estar reunidos, como comunidad, para darle gracias y bendecirlo.
TODOS: TE DAMOS GRACIAS, SEÑOR, PORQUE SIEMPRE ESTÁS CON NOSOTROS EN EL CAMINO DE LA VIDA Y PORQUE NOS AYUDAS A BENDECIRTE Y A TENERTE PRESENTE CADA DÍA. TE DAMOS GRACIAS POR NUESTRA CONVIVENCIA COMUNITARIA Y POR ESTA CORONA DE ADVIENTO QUE HOY QUEREMOS BENDECIR, O SEA, QUE QUEREMOS PONERLA EN TU NOMBRE PARA QUE SEA EL CENTRO DE NUESTRA ORACIÓN Y REFLEXIÓN COMUNITARIA.
ESCUCHA, PUES, PADRE BUENO, NUESTRAS SÚPLICAS: BENDICE (+) ESTA CORONA DE ADVIENTO, Y AL BENDECIRLA, BENDÍCENOS TAMBIÉN A NOSOTROS COMO COMUNIDAD, DANOS TU PAZ, TU AMOR Y TU UNIDAD. AYÚDANOS A VENCER LAS TENTACIONES. NO NOS DEJES CAER EN EL PECADO QUE NOS APARTA DE TI. ANTES BIEN, AYÚDANOS A PREPARAR LA VENIDA DE TU HIJO JESUCRISTO, LUZ DEL MUNDO, PARA QUE ILUMINE TODA NUESTRA VIDA Y NOS GUÍE POR EL CAMINO DE LA VERDAD Y DEL BIEN, EL QUE VIVE Y REINA CONTIGO, EN LA UNIDAD DEL ESPÍRITU SANTO, POR LOS SIGLOS DE LOS SIGLOS. AMÉN.
(Se rocía la corona con agua bendita... y se enciende la primera vela...).
Lector: Si encendemos una vela es porque queremos alumbrar, porque queremos tener una señal que pueda ver el que viene hacia nosotros. Es un signo externo de nuestra disposición interior de esperanza.
TODOS: POR ESO, EN ESTE TIEMPO DE ADVIENTO, SEGUIREMOS CON ATENCIÓN Y CON BUENA DISPOSICIÓN, LAS ENSEÑANZAS DE LA PALABRA DE DIOS EN LAS LECTURAS DOMINICALES; Y NOS PREPARAREMOS, DE TODO CORAZON, PARA LA VENIDA DEL SEÑOR A NUESTRA COMUNIDAD PARROQUIAL, A NUESTRA FAMILIA Y A NUESTRA VIDA PERSONAL.
Lector: Su venida histórica, que recordamos cuando el Hijo de Dios nace como Hijo de María, como Hombre para habitar entre los hombres; su venida litúrgica en cada Eucaristía, en su Palabra y en la Comunión; y su venida escatológica, que esperamos con viva fe, al final de los tiempos.
TODOS: POR ESO, ENCENDER UNA VELA TIENE SENTIDO EN LA MEDIDA EN QUE, PERSONAL, FAMILIAR Y COMUNITARIAMENTE, NOS DISPONGAMOS A RECIBIR AL HIJO DE DIOS, A NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO, QUE VIENE A NOSOTROS PARA SALVARNOS.
Sacerdote: Cristo, en su Evangelio, nos invita a "Velar y a estar preparados, porque no sabemos cuando llegará el momento".
TODOS: POR ESO, NOS COMPROMETEMOS A PREPARARNOS, EN FAMILIA, A TRAVÉS DEL PERDÓN, DE LA COMPRENSIÓN Y DEL AMOR ENTRE ESPOSO Y ESPOSA; ENTRE PADRES E HIJOS; ENTRE HERMANOS Y HERMANAS; Y ENTRE AMIGOS Y COMPAÑEROS.
NOS COMPROMETEMOS, TAMBIÉN, A MANIFESTAR NUESTRO CARIÑO Y BUENA VOLUNTAD PARA CON LOS AMIGOS Y VECINOS SOBRE TODO, ESTANDO DISPUESTOS A PRESTAR AYUDA SI ALGUIEN NECESITA DE NOSOTROS, DE NUESTRO TIEMPO, DE NUESTRO SERVICIO Y DE NUESTRAS COSAS.
Y LE PEDIMOS A DIOS, NUESTRO SEÑOR, SU GRACIA Y SU FUERZA PARA CUMPLIR FIELMENTE ESTOS PROPÓSITOS. POR JESUCRISTO, NUESTRO SEÑOR. AMÉN.
BENDICIÓN SOLEMNE DE ADVIENTO
Sacerdote: Que Dios, omnipotente y misericordioso.
TODOS: NOS SANTIFIQUE CON LA CELEBRACIÓN DE ESTE ADVIENTO Y NOS LLENE DE SUS BENDICIONES, YA QUE CREEMOS QUE CRISTO VINO AL MUNDO Y ESPERAMOS SU RETORNO GLORIOSO. AMÉN.
Sacerdote: Que Dios, fuente de vida y alegría.
TODOS: NOS CONCEDA PERMANECER FIRMES EN LA FE, ALEGRES EN LA ESPERANZA Y EFICACES EN LA CARIDAD. AMÉN.
Sacerdote: Que Dios, origen de toda bondad.
TODOS: NOS ENRIQUEZCA CON LOS PREMIOS ETERNOS CUANDO VENGA DE NUEVO EN LA MAJESTAD DE SU GLORIA. AMÉN.
Sacerdote: Y la bendición de Dios todopoderoso, Padre, Hijo (+) y Espíritu Santo, descienda sobre todos ustedes.
TODOS: AMÉN.
*** ESTA MISMA BENDICIÓN SE PUEDE USAR EN LOS DOMINGOS II, III y IV DE ADVIENTO
(Fuente: Aciprensa)

jueves, 26 de noviembre de 2015

Gran Recogida Banco de Alimentos (27-28 de noviembre)


Banco de Alimentos: En el 2013 conseguimos 150.000 kg. En el 2014 fueron 400.000 Kg ¿Y en el 2015 que va a pasar?
Eso depende en gran parte de vosotr@s, que siempre sois quienes hacéis que cada año se dispare el marcador y superemos con creces nuestros objetivos.
Así que, este año sólo esperamos que una vez más vuestra conciencia solidaria os haga ir a un supermercado a donar algún kilo de alimentos para colaborar con nosotros.
En la provincia de A Coruña atendemos a 186 entidades que asisten a unas 29.000 personas que por muchos motivos, y en muchos casos agravados por la crisis, no tienen capacidad para comprar alimentos y pasan serios problemas para comer y alimentar a su familia.
Pero no llegamos a todas las personas que realmente lo necesitan y a las que ayudamos, no podemos llegar a cubrir el 100% de su necesidad. Somos una ayuda, pero no siempre suficiente.
Necesitaríamos unos 200 Kg por persona al año para poder cubrir prácticamente sus necesidades. Y no siempre tenemos alimentos para cumplir esta media.
Pensad en toda esa gente que no siempre tiene algo en su mesa y no dejéis que sigan teniendo su nevera vacía.
Por eso es tan necesaria vuestra colaboración. Sin vosotr@s no podemos llegar a superar la cifra del año pasado. Y queremos transformar los 400.000 Kg en una cifra mucho mayor.
Colaborando, convenciendo a otros, concienciando, moviendo a nuestros amigos y familiares a que lo hagan y difundiendo esta campaña para que lo sepa más gente. Así, entre todos, lo conseguiremos.
Aquí lanzamos el reto ......... ¿Os atrevéis con él?
¡¡¡Métele un gol a la desigualdad!!!

#granrecogida2015

domingo, 15 de noviembre de 2015

Día de la Iglesia Diocesana

CONFERENCIA EPISCOPAL ESPAÑOLA:

 Una iglesia  miles de historias gracias a ti. Hoy es el Día de la Iglesia Diocesana. Hoy es el día para dar millones de gracias. Hoy es el día para celebrar que la Iglesia es familia TODOS LOS DÍAS. Hoy es el día para recordar que con tu ayuda en la parroquia ganamos todos. Xtantos




lunes, 2 de noviembre de 2015

Hoy la Iglesia Católica conmemora a los Fieles Difuntos


“El recuerdo de los difuntos, el cuidado de los sepulcros y los sufragios son testimonios de confiada esperanza, arraigada en la certeza de que la muerte no es la última palabra sobre la suerte humana, puesto que el hombre está destinado a una vida sin límites, cuya raíz y realización están en Dios”, afirmó el Papa Francisco en 2014.
Cada 2 de noviembre, día que se conmemora a los Fieles Difuntos, miles de personas en todo el mundo visitan las tumbas de sus seres queridos que pasaron a la otra vida y la Iglesia eleva oraciones y ofrece sacrificios por su eterno descanso.
El alma de las persona fallecida puede ir al cielo, al infierno o al purgatorio. Si va al purgatorio quiere decir que aún necesita purificarse, pero su destino será, en algún momento, el cielo.Por ello los creyentes en la tierra pueden ayudar a las almas del purgatorio con las oraciones, la limosna, y sobre todo cor el sacrificio de la Santa Misa para que puedan ir más pronto al cielo.
Con mucho cariño los invitamos a escuchar la siguiente canción de Martín Valverde titulada "No se han ido del todo" y dedicada a todos los que partieron a la Casa del Padre.
(Fuente: Aciprensa)

“Visita al cementerio no puede reducirse a limpiar tumbas y llevar flores”


Con ocasión de la fiesta de Todos los Santos, la Diócesis de Roma repartió el 1 de noviembre de 2014 en todos los cementerios de la ciudad un folleto titulado “Haz una oración por tus difuntos”, cuyo objetivo es recordar a los fieles el significado cristiano de visitar a los difuntos y orar por sus almas.
“La visita al cementerio no se puede reducir solo a la limpieza de las tumbas y llevar flores u otro objeto, sino que es el momento favorable para una pausa de silencio y de oración”, afirmó mediante un comunicado el director de la Oficina Litúrgica del Vicariato de Roma, P. Giuseppe Midili.Para el P. Midili los símbolos de la fe, aunque perduran en la iconografía cristiana en los sepulcros, a veces se convierten en signos convencionales que parecen no decir nada a los parientes y amigos del difunto.
“Y así, en las tumbas se ponen otros objetos, considerados quizá más expresivos y verdaderos: un peluche, escritos, incluso bufandas de clubes de fútbol; las fotos se convierte en un gran cartel que satura toda la lápida inmortalizando un momento feliz de aquella vida que se fue. Y quizá, precisamente esta consciencia, unida a un gran dolor, empuja a alguno a buscar formas de sepultura alternativas, desde la conservación en casa de las urnas funerarias hasta la dispersión de estas en la naturaleza”, explicó.
Desde el silencio del cementerio, el religioso carmelita invita “a alzar la mirada al cielo, dirigirnos al futuro, y descubrir el sentido de la vida, que no se nos quita, sino que es transformada, y encuentra en Dios una plenitud que ni siquiera podemos imaginar, más hermosa que el mejor instante terrenal”.
El P. Midili aconseja aprovechar la fiesta de Todos los Santos para hacer una pausa con toda la familia, también con los hijos y nietos, y unirse en el recuerdo de quienes tocaron nuestras vidas y orando por las almas de los difuntos que ya nadie recuerda.
“Como cristianos estamos llamados a testimoniar la fe en Cristo resucitado, primicia de una entera humanidad llamada a la vida que no termina… Por eso la Iglesia nos llama a practicar y animar la visita al cementerio. Lugar de memoria, de esperanza, privilegiado para un serio examen de consciencia sobre el espesor de nuestra fe, puesta ante la roca inevitable de la muerte”, concluyó.
(Fuente: Aciprensa)

2 de noviembre: Hoy puede ganar una indulgencia plenaria para un ser querido fallecido


Hoy 2 de noviembre, en la conmemoración de todos los fieles difuntos, se puede ganar una indulgencia plenaria para el alma de un ser querido, familiar o amigo, que se encuentra en el purgatorio.
El Papa Francisco explicó el 30 de octubre de 2013 que tanto los santos interceden ante Dios por nosotros, como nosotros podemos rogar al Señor por las almas del purgatorio.
“Todos los bautizados en la tierra, las almas del Purgatorio y todos los beatos que están ya en el Paraíso forman una única gran Familia. Esta comunión entre tierra y cielo se realiza sobre todo en la oración de intercesión”, dijo en esa ocasión.
Según la Indulgentiarum Doctrina (Norma 15), un católico puede ganar indulgencia plenaria por un difunto “en todas las iglesias, oratorios públicos o —por parte de quienes los empleen legítimamente— semipúblicos” y siguiendo las condiciones habituales de confesión sacramental, comunión eucarística y oración por las intenciones del Sumo Pontífice.
(Fuente: aciprensa)

domingo, 1 de noviembre de 2015

USTED PUEDE ENVIAR AL CIELO A UN FAMILIAR O AMIGO FALLECIDO

CÓMO GANAR UNA INDULGENCIA PLENARIA HASTA EL 8 DE NOVIEMBRE

Queridos amigos, en noviembre la Iglesia conmemora a los fieles difuntos. Hasta el 8 de noviembre, ustedes pueden ganar una indulgencia plenaria para una persona fallecida –un familiar o un amigo, por ejemplo- de modo que si esa persona está en el purgatorio, salga de allí y vaya enseguida al Cielo.
¿Cómo es esto posible? Mediante la comunión de los santos, que el Papa Francisco explicó así el miércoles pasado: “La comunión de los santos (...) es una unión espiritual que nace del Bautismo, no se trunca con la muerte, sino que, gracias a que Cristo ha resucitado, está destinada a encontrar su plenitud en la vida eterna. Hay un vínculo profundo e indisoluble entre los que todavía son peregrinos en este mundo, entre nosotros, y los que han cruzado el umbral de la muerte a la eternidad. Todos los bautizados en la tierra, las almas del Purgatorio y todos los beatos que están ya en el Paraíso forman una única gran Familia. Esta comunión entre tierra y cielo se realiza sobre todo en la oración de intercesión”. Los santos interceden ante Dios por nosotros, y nosotros podemos rogar al Señor por las almas del purgatorio.
Esto es lo que hay que hacer para ganar la indulgencia:
1-Es preciso visitar piadosamente un cementerio (aunque sea con la mente y la intención, si no pueden físicamente) y orar por los difuntos.
2-También hay que querer evitar cualquier pecado mortal o venial
3-Y hay que cumplir tres condiciones: confesarse, recibir la santa Comunión y rezar por las intenciones del Papa (por ejemplo, un Padrenuestro y un Avemaría; pero es posible rezar otras oraciones, según su piedad y devoción). Las tres condiciones pueden cumplirse unos días antes o después de la visita al cementerio. Pero es conveniente que la Comunión y la oración por las intenciones del Papa se realicen el mismo día.
Hay que precisar que una misma confesión sirve para ganar varias indulgencias; pero en cambio, se necesita una comunión para cada indulgencia plenaria, así como una nueva oración por las intenciones del Papa y una nueva visita al cementerio. La indulgencia plenaria únicamente puede ganarse una vez al día.
Un ejemplo: si deseo ganar 3 indulgencias plenarias para 3 personas, debo realizar 3 visitas al cementerio en 3 días distintos. Y en cada uno de esos días, debo rezar por los difuntos en el cementerio; ir a comulgar; y rezar por las intenciones del Papa. Pero es suficiente que vaya a confesar una sola vez dentro de esa semana.
Una vez cumplidas estas condiciones, la persona por la que ustedes deseen aplicar la indulgencia podrá entrar en el Cielo. ¿No creen que es hermosa, la comunión de los santos?
¡Enviemos al Cielo a una persona querida, ya que el Señor nos da esta posibilidad! No se puede hacer un regalo más grande, todos querríamos que nos lo hicieran a nosotros... Compartan este post para que más personas tengan esta posibilidad. ¡Muchas gracias!
(Fuente: News.va.es)

Papa Francisco: Los santos están marcados por “el sello de Dios”

Durante el Angelus propone a todos los santos como ejemplo a imitar

 

En la celebración de hoy, la fiesta de todos Santos, tenemos la sensación particularmente viva de la realidad de la comunión de los Santos. Nuestra gran familia, compuesta por todos los miembros de la iglesia y aquellos que son todavía peregrinos en la tierra. En la liturgia, el libro de Apocalipsis llama una característica esencial de los Santos: son personas que pertenecen a Dios.
Hay una gran multitud de “elegidos”, vestidos de blanco y marcado por el “sello de Dios” (ver 7.2-4.9-14). Utilizando este último sobre todo, con lenguaje alegórico. Es exclusivo y ha subrayado que los Santos son tan llenos de Dios, que son de su propiedad.
¿Y qué significa tener el sello de Dios en nuestra vida y en nuestra propia persona? Todavía dice el apóstol Juan: Significa que en Jesucristo llegamos a ser verdaderamente hijos de Dios (cf. 1 Jn -3 3.1).
¿Somos conscientes de este gran don? ¿Recordamos que en el bautismo hemos recibido el “sello” de nuestro Padre celestial y nos convertimos en sus hijos? ¡Ahí radica la raíz de la vocación a la santidad!
Y los Santos, a quienes recordamos hoy son precisamente aquellos que han vivido en la gracia de su bautismo, han conservado intacto el “sello” y se comportan como hijos de Dios, tratando de imitar a Jesús; y ahora han alcanzado la meta, porque finalmente “ven a Dios como él es”.
Una segunda característica propia de los Santos es que son ejemplos a imitar. No sólo los Santos canonizados, sino los que por así decirlo, tienen “al lado” la gracia de Dios, gente que se esfuerza en practicar el evangelio en la cotidianeidad de sus vidas. No solo canonizados. Estos santos nos hemos encontrado tantos nosotros…
Tal vez hemos tenido alguien en la familia o entre amigos y conocidos. Debemos ser agradecidos, y sobre todo debemos estar agradecidos a Dios que él los donó y ponemos alrededor, viva y contagiosamente como ejemplos de cómo viven y mueren en fidelidad al Señor Jesús y su Evangelio.
Imitar sus gestos de amor y misericordia es un poco como perpetuar su presencia en este mundo. Y de hecho esos evangélicos gestos son los únicos que resisten la destrucción de la muerte: un acto de ternura, una generosa ayuda, una visita, una buena palabra, una sonrisa…
A nuestros ojos estos gestos pueden parecer insignificantes, pero en los ojos de Dios son eternos, porque el amor y la compasión son más fuertes que la muerte. La Virgen María, reina de todos los Santos, nos ayude a confiar más en la gracia de Dios y caminar con impulso en el camino de la santidad. A nuestra madre confiamos nuestro compromiso diario, y también oremos por nuestros seres queridos fallecidos, con la esperanza de una íntima reunión algún día, todos juntos, en comunión de cielo glorioso.
(Fuente: Aleteia)

¡Feliz Solemnidad de Todos los Santos!


El 1 de noviembre la Iglesia Católica se llena de alegría al celebrar la Solemnidad de Todos los Santos, tanto aquellos conocidos como los desconocidos, que con su vida son ejemplo de que sí es posible llegar al cielo.
“Hoy nosotros estamos inmersos con el espíritu entre esta muchedumbre innumerable de santos, de salvados, los cuales, a partir del justo Abel, hasta el que quizá está muriendo en este momento en alguna parte del mundo, nos rodean, nos animan, y cantan todos juntos un poderoso himno de gloria”, decía San Juan Pablo II un primero de noviembre de 1980.
Esta celebración tuvo sus orígenes por el siglo IV debido a la gran cantidad de mártires en la Iglesia. Más adelante el 13 de mayo del 610 el Papa Bonifacio IV dedica el Panteón romano al culto cristiano, colocando de titulares a la Bienaventurada Madre de Dios y a todos los mártires. Es así que se les empieza a festejar en esta fecha.
Posteriormente el Papa Gregorio IV, en el siglo VII, trasladó la fiesta al 1 de noviembre, muy probablemente para contrarrestar la celebración pagana del “Samhain” o año nuevo celta (en la actualidad Halloween) que se celebra la noche del 31 de octubre.
En el 2013 el Papa Francisco, ante una gran multitud de gente, exhortó: “Dios te dice: no tengas miedo de la santidad, no tengas miedo de apuntar alto, de dejarte amar y purificar por Dios, no tengas miedo de dejarte guiar por el Espíritu Santo. Dejémonos contagiar por la santidad de Dios”.

Fuente: https://www.aciprensa.com/catequesis/todosantos.htm

jueves, 29 de octubre de 2015

Fotos para el recuerdo (procesión Virgen del Carmen)

Y aquí tenemos otra, la Virgen es la que tenemos ahora, pero si os fijais la peana no es la misma que en la foto anterior por lo que se trata de otro año. Si tenéis alguna foto de procesiones de la Virgen del Carmen podríais compartirlas y entre todos hacer un gran álbum para el recuerdo.

domingo, 18 de octubre de 2015

Monseñor Barrio agradece la labor de los misioneros y pide apoyo económico para ellos en el día del Domund


“Nuestro agradecimiento a todos los misioneros y misioneras y a todas las personas que les acompañan en el compromiso de anunciar el Evangelio, asegurándoles nuestra oración, ayudando económicamente según nuestras posibilidades y apoyando las vocaciones misioneras”. Así se expresa el arzobispo de Santiago de Compostela, monseñor Julián Barrio, en su Carta Pastoral dedicada al Día del Domund, que la Iglesia celebrará este próximo domingo día 18 de octubre. Con el lema “Misioneros de la Misericordia”, esta jornada recuerda a todos los fieles la necesidad de apoyar económicamente, y con su oración, la tarea de todos los misioneros. En su Carta Pastoral, monseñor Barrio indica en referencia al lema de esta jornada, que “en esta sociedad nuestra dolorida por tanto sufrimiento humano y espiritual no podemos olvidar que la misericordia y la verdad están íntimamente unidas. Esta es nuestra misión: ser misioneros de la misericordia”.
El arzobispo compostelano explica, también, que “en esta clave hemos de interpretar la vocación misionera, intensificando nuestra oración para que el Señor suscite muchas y fieles vocaciones para la misión así como una colaboración con las necesidades pastorales de la Iglesia universal, absolutamente necesaria. Es esperanzador el número de misioneros y misioneras españoles, casi trece mil”.
“Es esperanzador también”, recuerda monseñor Barrio, “comprobar el incremento notable de la cooperación económica con las misiones. La obra misionera nos atañe a todos”.
La Jornada Mundial de las Misiones, en España conocida como Domund, es una llamada de atención sobre la responsabilidad de todos los cristianos en la evangelización e invita a amar y apoyar la causa misionera. Los misioneros dan a conocer a todos el mensaje de Jesús, especialmente en aquellos lugares del mundo donde el Evangelio está en sus comienzos y la Iglesia aún no está asentada.
Estos lugares son conocidos como Territorios de Misión, están confiados a la Congregación para la Evangelización de los Pueblos y dependen en gran medida de la labor de los misioneros y del sostenimiento económico las Obras Misionales Pontificias de todo el mundo.
El Domund, es una jornada universal que se celebra en todo el mundo el penúltimo domingo de octubre para ayudar a los misioneros en su labor evangelizadora desarrollada entre los más pobres, pero durante todo el año se promueven y realizan actividades de animación misionera y de cooperación con las misiones.

lunes, 12 de octubre de 2015

Hoy celebramos a Nuestra Señora del Pilar, patrona de la hispanidad


Cuenta la Tradición que el Apóstol Santiago viajó a España para predicar el Evangelio y que la Virgen María se le apareció en un pilar, mientras ella aún vivía en Tierra Santa. De allí es que surge la advocación de Nuestra Señora del Pilar que se celebra cada 12 de octubre.
Era el año 40 d.c. y San Santiago, en una noche de profunda oración a orillas de río Ebro, vio a la Madre de Jesús, quien le pidió que se le edificase ahí una Iglesia con el altar en derredor al pilar.
"Este sitio permanecerá hasta el fin del mundo para que la virtud de Dios obre portentos y maravillas por mi intercesión con aquellos que imploren mi ayuda", dijo la Virgen María.
Esto se cumplió. El lugar ha sobrevivido a invasiones, la guerra civil española, la caída tres bombas que no estallaron. Además, con el fomento de la devoción, se han obrado numerosos milagros.
Después de la aparición, San Santiago y sus discípulos comenzaron a construir una capilla, donde estaba la columna, y le dieron el nombre de “Santa María del Pilar”. Lo que se convirtió en el primer templo del mundo dedicado a la Virgen María.
San Juan Pablo II, en 1984, reconoció a la Virgen del Pilar como “Patrona de la Hispanidad”.
(Fuente:Aciprensa)