domingo, 26 de mayo de 2013

Orar con una sonrisa diaria


Un buen hombre, de unos sesenta y pocos años, moría en un sanatorio, después de haberse confesado, lleno de paz y serenidad.
El sacerdote que le atendía trató de averiguar qué lazo de unión con Dios había mantenido a lo largo de su azarosa vida. Y el moribundo le contó su historia.
Era hijo de un padre insoportable. A los trece años se marchó de casa. Cuando se despidió de su madre, ella, llorando, le dijo: "De buena gana me iría contigo. Pero mi deber es quedarme. Más no olvides que hay otra Madre que, Ella sí, estará siempre a tu lado". Y sacándose la medalla de la Virgen que llevaba al cuello, se la puso a él, al tiempo que le pedía. "Prométeme que todas las noches, antes de acostarte, le vas a rezar tres avemarías"

Y el bueno del hombre decía haberse acostado más veces borracho que cuerdo. Pero que borracho o cuerdo, ninguna noche había dejado de rezar las tres avemarías que prometiera a su madre.

Moría con una suerte envidiable.


Acostumbrarse a tener cada día un detalle de cariño con la Virgen es un seguro de vida eterna.
Habiéndole pedido miles de veces, a lo largo de los años, que ruegue por nosotros "en la hora de nuestra muerte", ¿cómo va a olvidarnos en ese momento?

La Santísima Trinidad


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: «Muchas cosas me quedan por deciros, pero no podéis cargar con ellas por ahora; cuando venga él, el Espíritu de la verdad, os guiará hasta la verdad plena. Pues lo que hable no será suyo: hablará de lo que oye y os comunicará lo que está por venir.
Él me glorificará, porque recibirá de mí lo que os irá comunicando.
Todo lo que tiene el Padre es mío. Por eso os he dicho que tomará de lo mío y os lo anunciará. »

domingo, 19 de mayo de 2013

Domingo de Pentecostés


Al anochecer de aquel día, el día primero de la semana, estaban los discípulos en una casa, con las puertas cerradas por miedo a los judíos. Y en esto entró Jesús, se puso en medio y les dijo:
- «Paz a vosotros.»
Y, diciendo esto, les enseñó las manos y el costado. Y los discípulos se llenaron de alegría al ver al Señor. Jesús repitió:
- «Paz a vosotros. Como el Padre me ha enviado, así también os envío yo.»
Y, dicho esto, exhaló su aliento sobre ellos y les dijo:
- «Recibid el Espíritu Santo; a quienes les perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.»

Orar con una sonrisa diaria

La madre de Alejandro Magno, Olimpia, era muy dada a las intrigas políticas y le gustaba intervenir en las funciones de gobierno. Alejandro -como hijo- le frenaba con cariño y sin problemas. En una de sus largas ausencias guerreras, Alejandro  dejó a Antípatro como gobernador de Macedonia.
Un día recibió un mensaje de Antípatro en el que se quejaba de las continuas injerencias de Olimpia en el gobierno del país. Y le rogaba que no tardase en regresar, porque aquella situación resultaba insoportable.
Alejandro, después de leer el mensaje, exclamó:

-Antípatro es un buen gobernante, pero no conoce a los hombres. No sabe que una sola lágrima de mi madre puede hacerme olvidar todo lo que él me dice en esta carta.


Un hijo, ante la súplica de su madre, no hace sólo lo que puede: hace horas extraordinarias.
María, ante Jesús, es la Omnipotencia suplicante.


 (Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)


domingo, 12 de mayo de 2013

Confirmaciones 2013

Viernes 17 de mayo a las 17:00 h. en la iglesia parroquial Confesiones y Ensayo Ceremonia. Deben de venir los padrinos.

Sábado 18 de mayo a las 11:00 h. Confirmaciones en la iglesia parroquial.

Orar con una sonrisa diaria


Un sacerdote hablando con una niña de diez años, en el mes de mayo, le sugiere: Imagínate lo que haría la Virgen en tu sitio y cómo haría Ella las cosas que tú debes hacer. Y luego trata de hacerlas como Ella.
La niña se queda en silencio. Y el sacerdote mal piensa: "Ésta no ha entendido nada" Y ante la duda le pregunta:

-¿Te parece difícil?

Y la pequeña responde al momento

-Imaginarlo, no



Es de buenos hijos parecerse a sus padres. Y es una de las grandes satisfacciones de los padres el descubrir en sus hijos sus propios rasgos.

También a la Virgen le alegrará el ver que nos parecemos a Ella.
Es cuestión de instantes. ¿Qué haría y cómo, la Virgen en mi lugar? Es un ejercicio que tira de uno hacia arriba.
Seguro que Ella está deseando ayudarnos a imitarla.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Domingo VII de Pascua. La Ascensión del Señor


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «Así estaba escrito: el Mesías padecerá, resucitará de entre los muertos al tercer día y en su nombre se predicará la conversión y el perdón de los pecados a todos los pueblos, comenzando por Jerusalén.
Vosotros sois testigos de esto. Yo os enviaré lo que mi Padre ha prometido; vosotros quedaos en la ciudad, hasta que os revistáis de la fuerza de lo alto.»
Después los sacó hacia Betania y, levantando las manos, los bendijo.
Y mientras los bendecía se separó de ellos, subiendo hacia el cielo.
Ellos se postraron ante él y se volvieron a Jerusalén con gran alegría; y estaban siempre en el templo bendiciendo a Dios.

domingo, 5 de mayo de 2013


Orar con una sonrisa diaria




En un colegio pregunta el sacerdote a un pequeños de nueve o diez años:

-¿Rezas?

-Sí, cuando tengo exámemes rezo mucho.

-¿Y qué rezas cuando tienes exámenes?

-Rezo muchas veces el "ruega"

-¿El ruega...?¿Cómo es esa oración?

-Santa María, Madre de Dios, ruega por nuestros profesores, ahora y en la hora de las calificaciones, Amén.



A na madre no le extrañan los egoísmos de sus hijos. Sabe que cuando el niño acude a ella, casi siempre, es para pedir. Pero no parece que eso le desagrade: le permite dar rienda suelta a su corazón de madre.

Tampoco a María debe extrañarle que acudamos a Ella, de ordinario, pidiendo. Nosotros, lo sabe muy bien, somos ingredientes. Y Ella es la plenipotenciaria del Cielo.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Domingo VI de Pascua

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
- «El que me ama guardará mi palabra, y mi Padre lo amará, y vendremos a él y haremos morada en é1.
El que no me ama no guardará mis palabras. Y la palabra que estáis oyendo no es mía, sino del Padre que me envió.
Os he hablado de esto ahora que estoy a vuestro lado, pero el Defensor, el Espíritu Santo, que enviará el Padre en mi nombre, será quien os lo enseñe todo y os vaya recordando todo lo que os he dicho.
La paz os dejo, mi paz os doy; no os la doy yo como la da el mundo. Que no tiemble vuestro corazón ni se acobarde. Me habéis oído decir: "Me voy y vuelvo a vuestro lado." Si me amarais, os alegraríais de que vaya al Padre, porque el Padre es más que yo. Os lo he dicho ahora, antes de que suceda, para que cuando suceda, sigáis creyendo.»

Pascua del enfermo 2013

"Anda y haz tú lo mismo" Lc 10, 37

5 de mayo
Pascua del enfermo
Hoy 5 de mayo, VI Domingo del Tiempo Pascual, la Iglesia Española celebra la Pascua del Enfermo.

Con este motivo nuestro Sr. Arzobispo se dirige a sus diocesanos y  se adjunta la Carta Pastoral de D. Julián con motivo de la Jornada del Enfermo 2013.

Carta Pastoral en la Jornada del Enfermo