domingo, 25 de septiembre de 2011

Comenzamos la Catequesis


Inscripciones
: Lunes 3 y Martes 4 de Octubre de 18:30 a 19:30 en el Salón Parroquial.

Primera Comunión
Empezamos el Lunes 10 y Martes 11 de Octubre en nuestro horario habitual (18:30 a 19:30)

Confirmación
Empezamos el Viernes 14 de Octubre (18:00 a 19:00) y el Miércoles 19 de Octubre (16:00 a 17:00)

Domingo XXVI del tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a los sumos sacerdotes y a los ancianos del pueblo:

-«¿Qué os parece? Un hombre tenía dos hijos. Se acercó al primero y le dijo: "Hijo, ve hoy a trabajar en la viña." Él le contestó: "No quiero." Pero después recapacitó y fue.

Se acercó al segundo y le dijo lo mismo. Él le contestó: "Voy, señor." Pero no fue.

¿Quién de los dos hizo lo que quería el padre?»

Contestaron:

-«El primero.»

Jesús les dijo:

-«Os aseguro que los publicanos y las prostitutas os llevan la delantera en el camino del reino de Dios. Porque vino Juan a vosotros enseñándoos el camino de la justicia, y no le creísteis; en cambio, los publicanos y prostitutas le creyeron. Y, aun después de ver esto, vosotros no recapacitasteis ni le creísteis


domingo, 18 de septiembre de 2011

Orar con una sonrisa diaria


Se cuenta de SANTA TERESA que cuando fue a Salamanca, para hacerse cargo de la casa donde iba a fundar su primer convento en aquella ciudad, la encontró ocupada por unos estudiantes. La santa logró que los mozos se la entregaran. Aquella noche quedaron allí a dormir Teresa y otra monja que la acompañaba. Cuando se disponían a hacerlo sobre paja y arropadas con unas mantas que les habían prestado, la monja acompañante le dijo:

-Madre Teresa, si ahora que estamos solas, yo me muriese, ¿qué haríais vos?

A lo que la santa, con su sentido común, respondió:

-Descansemos ahora, hermana, que si llega ese caso, ya veré lo que he de hacer.




Dios no da gracias para la imaginación. Las da para la realidad.
Cuando imaginamos lo que va a ocurrir, sólo vemos la cruz, la dificultad. No vemos la ayuda que tendremos cuando llegue, si llega, esa dificultad.
Es muy gráfico el ejemplo de las mujeres que el domingo de Resurrección, muy de madrugada, acuden al sepulcro de Jesús (Mc. 16,1-8). Por el camino van pensando en la losa que cierra la entrada. Tienen coraje de seguir adelante. Y cuando llegan, "la losa estaba removida"
¡Cuántas veces nos ocurre lo mismo! Si tenemos la valentía de seguir luchando, la dificultad se esfuma. Y se esfuma porque no existía o porque Dios la ha removido o porque nos da la fuerza para vencerla.
Lo que importa y lo que nos toca es seguir adelante, vivir a conciencia el momento presente...

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

LA SAGRADA ESCRITURA. CLASES DE LIBROS


Los libros de la Biblia son de tres clases: históricos, proféticos y morales.

Los históricos narran la vida del Pueblo de Dios (Génesis, Evangelios y otros).

Los proféticos tratan de encauzar a la Alianza de Dios y anuncian al futuro Mesías (Isaías, Daniel, etc)

Los morales o sapienciales o poéticos dan normas de sabiduría para conducirse en la vida. Los usamos en la Liturgia y son de una gran belleza. Como los Salmos, el libro de Job, Cantar de los cantares, etc.

En todos ellos nos habla de Dios; son Palabra de Dios. Y pertenecen a esta clasificación todos los libros del Antiguo y del Nuevo Testamento.

Domingo XXV del tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos esta parábola:

-«El reino de los cielos se parece a un propietario que al amanecer salió a contratar jornaleros para su viña. Después de ajustarse con ellos en un denario por jornada, los mandó a la viña.

Salió otra vez a media mañana, vio a otros que estaban en la plaza sin trabajo, y les dijo:

"Id también vosotros a mi viña, y os pagaré lo debido."

Ellos fueron.

Salió de nuevo hacia mediodía y a media tarde e hizo lo mismo. Salió al caer la tarde y encontró a otros, parados, y les dijo:

"¿Cómo es que estáis aquí el día entero sin trabajar?"

Le respondieron:

"Nadie nos ha contratado."

Él les dijo:

"Id también vosotros a mi viña."

Cuando oscureció, el dueño de la viña dijo al capataz:

"Llama a los jornaleros y págales el jornal, empezando por los últimos y acabando por los primeros."

Vinieron los del atardecer y recibieron un denario cada uno.

Cuando llegaron los primeros, pensaban que recibirían más, pero ellos también recibieron un denario cada uno. Entonces se pusieron a protestar contra el amo:

"Estos últimos han trabajado sólo una hora, y los has tratado igual que a nosotros, que hemos aguantado el peso del día y el bochorno."

El replicó a uno de ellos:

"Amigo, no te hago ninguna injusticia. ¿No nos ajustamos en un denario? Toma lo tuyo y vete. Quiero darle a este último igual que a ti. ¿Es que no tengo libertad para hacer lo que quiera en mis asuntos? ¿0 vas a tener tú envidia porque yo soy bueno?"

Así, los últimos serán los primeros y los primeros los últimos.»


jueves, 15 de septiembre de 2011

50 años de sacerdocio

Recientemente (21 de agosto de 2011) publicaron en "El Correo Gallego" una noticia sobre nuestro párroco y sus 50 años de sacerdocio:

(pinchando en la imagen se accede a la noticia en la web)




BOQUEIXÓN La capilla de San Sebastián del Pico Sacro, en Lestedo (Boqueixón) albergó ayer una misa de alto contenido simbólico y emotivo. Y es que la homilía tenía por finalidad ser una misa homenaje a los cincuenta años de sacerdocio de Simón David Castro Uzal, actual párroco de la parroquia de San Pedro de Visma (A Coruña), pero muy querido en el municipio de Boqueixón, donde nació. La celebración litúrgica fue oficiada por el propio homenajeado. El sacerdote, natural de la localidad boqueixonesa de Orto, quiso agradecer la presencia de los asistentes, así como de los vecinos que desde hace medio siglo "o apoiaron e o axudaron no camiño elexido", recalcan fuentes del Concello de Boqueixón. Tras la misa, los actos continuaron con una comida en su localidad natal, en el que sus paisanos le brindaron un cálido reconocimiento.

domingo, 11 de septiembre de 2011

Orar con una sonrisa diaria


Durante la guerra civil española fue destruida la imagen de un Cristo que presidía, desde el altar mayor de la iglesia parroquial, la vida de un pueblo. Se encontraron todos los fragmentos del crucifijo, menos las manos.

El escultor encargado de reconstruir la imagen se negó a hacer otras. La imagen, una vez rehecha, fue colocada en su altar, sin manos, y con una inscripción, muy visible en su base. Decía así: "Vosotros sois mis manos"



Somos las manos de Cristo. Pero las manos para ser de Cristo, han de estar clavadas con Él en la Cruz. De otro modo, estarían separadas de Él; serían manos amputadas.
Somos manos de Cristo cuando abrazamos la cruz de cada día, donde Dios nos ha puesto.
Somos las manos de Cristo para dar de comer, para curar, para acariciar, para bendecir...¡Manos manejadas por Cristo!

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

LA SAGRADA ESCRITURA . SU IMPORTANCIA


La Biblia es la Palabra de Dios al hombre. Es Palabra inspirada para nuestra salvación.

Contiene las verdades necesarias para salvarnos: Dios Padre Creador, Remunerador de buenos y malos, Uno en esencia y Trino en Personas: Padre, creador del Universo, Hijo que se hizo hombre y nos redimió del infierno, Espíritu Santo santificador nuestro y consolador; las verdades eternas: muerte, juicio, infierno, purgatorio y cielo.

Y contiene además las normas de conducta del hombre (Mandamientos, virtudes morales, humanas y sobrenaturales, Obras de misericordia, etc), son las pautas de conducta que Cristo nos indica para ser hermanos e hijos de Dios.

Por ello se lee siempre en la Liturgia: proclamamos lo que creemos y lo que vivimos: fe y obras. Es el lobro de los libros, sobre todo, el Evangelio, que es el más importante de la Sagrada Escritura. Es normal que lo leamos y meditemos un poco cada día. Es nuestro libro.

Domingo XXIV del tiempo ordinario


En aquel tiempo, se adelantó Pedro y preguntó a Jesús:

-«Señor, si mi hermano me ofende, ¿cuántas veces le tengo que perdonar? ¿Hasta siete veces?»

Jesús le contesta:

-«No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.

Y a propósito de esto, el reino de los cielos se parece a un rey que quiso ajustar las cuentas con sus empleados. Al empezar a ajustarlas, le presentaron uno que debla diez mil talentos. Como no tenía con qué pagar, el señor mandó que lo vendieran a él con su mujer y sus hijos y todas sus posesiones, y que pagara así.

El empleado, arrojándose a sus pies, le Ñunficaba diciendo:

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré todo."

El señor tuvo lástima de aquel empleado y lo dejó marchar, perdonándole la deuda. Pero, al salir, el empleado aquel encontró a uno de sus compañeros que le debla cien denarios y, agarrándolo, lo estrangulaba, diciendo:

"Págame lo que me debes."

El compañero, arrojándose a sus pies, le rogaba, diciendo:

"Ten paciencia conmigo, y te lo pagaré."

Pero él se negó y fue y lo metió en la cárcel hasta que pagara lo que debía.

Sus compañeros, al ver lo ocurrido, quedaron consternados y fueron a contarle a su señor todo lo sucedido. Entonces el señor lo llamó y le dijo:

"¡Siervo malvado! Toda aquella deuda te la perdoné porque me lo pediste. ¿No debías tú también tener compasión de tu compañero, como yo tuve compasión de ti?"

Y el señor, indignado, lo entregó a los verdugos hasta que pagara toda la deuda.

Lo mismo hará con vosotros mi Padre del cielo, si cada cual no perdona de corazón a su hermano.»


domingo, 4 de septiembre de 2011

Orar con una sonrisa diaria


Una niña estaba muriendo de una enfermedad de la que su hermano, de dieciocho años, había logrado recuperarse tiempo atrás.
El médico dijo al muchacho:

-Sólo una transfusión de tu sangre puede salvar la vida de tu hermana. ¿Estás dispuesto a dársela?"

Los ojos del muchacho reflejaron verdadero pavor. Dudó unos instantes y finalmente dijo:

-De acuerdo, doctor, lo haré

Una hora despues de realizada la transfusión, el muchacho preguntó indeciso:

-Dígame, doctor, ¿cuándo voy a morir?

Sólo entonces comprendió el médico el momentáneo pavor que había detectado en los ojos del muchacho: creía que, al dar su sangre, iba también a dar la vida por su hermana.




"Nadie da mayor muestra de amor que el que da la vida por los que ama" (Jn 15, 13)
Jesús ha ido por delante, nos ha dado ejemplo. Los cristianos, discípulos suyos, debemos estar dispuesttos a seguirle hasta el final.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

LA SAGRADA ESCRITURA


Dios ha hablado al hombre y lo busca. Porque Dios no está lejos sino que creó al hombre por amor.
La Palabra de Dios nos viene y se contiene en la Biblia y en la Tradición viva de la Iglesia.
La Biblia es la historia sagrada del Pueblo de Dios, Israel.
En esta historia escrita bajo la inspiración del Espíritu Santo se narran los hechos de los que Dios se valió para salvarnos: primero en la esperanza del Mesías (Antiguo Testamenteo) y después con la venida al mundo del mismo Dios hecho hombre sin dejar de ser Dios, su Hijo Jesucristo (Nuevo Testamento)
La Biblia, llamada también Palabra de Dios, Sagrada Escritura, Revelación, consta de setenta y tres libros: cuarenta y seis del Antiguo Testamento y veintisiete del Nuevo.
Cada domingo en la Misa se leen tres lecturas de la Biblia: una del Antiguo y dos del Nuevo Testamento.
El Antiguo nos narra la Creación del mundo por Dios, las normas y Mandamientos dados a Moisés en el monte Sinaí, la historia de Israel, sus dos destierros a Egipto y a Babilonia, los anuncios de los Profetas, en fin, la esperanza de salvación que vendría por el Mesías y su muerte en la cruz.
(Continuará)

Domingo XXIII del tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Si tu hermano peca, repréndelo a solas entre los dos. Si te hace caso, has salvado a tu hermano. Si no te hace caso, llama a otro o a otros dos, para que todo el asunto quede confirmado por boca de dos o tres testigos. Si no les hace caso, díselo a la comunidad, y si no hace caso ni siquiera a la comunidad, considéralo como un gentil o un publicano.

Os aseguro que todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

Os aseguro, además, que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, se lo dará mi Padre del cielo. Porque donde dos o tres están reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»