sábado, 16 de abril de 2011

SEMANA SANTA


Domingo 17 de Abril
DOMINGO DE RAMOS
Bendición de los ramos en todas las misas
Iglesia Parroquial: 11:00 h.
Capilla del Santo Cristo: 12:00 y 20:00 h.


Lunes Santo 18 de Abril
Celebración de la Penitencia
Confesiones
Iglesia Parroquial: 18:00 h.
Capilla del Santo Cristo: 20:00 h.


Martes Santo 19 de Abril
Misa Crismal y Consagración de los Oleos en la SAMI
(Santa, Apostólica y Metropolitana Iglesia)
Catedral de Santiago de Compostela: 12:00 h.


Miércoles Santo 20 de Abril
Celebración de la Penitencia y Misa por los difuntos
Iglesia Parroquial: 18:00 h.
Capilla del Santo Cristo: 20:00 h.


Jueves Santo 21 de Abril
MISA VESPERTINA DE LA CENA DEL SEÑOR
y Vigilia de adoración para los esposos cristianos.
Iglesia Parroquial: 18:00 h.


Viernes Santo 22 de Abril
Via Crucis
Iglesia Parroquial: 11:00 h.
Capilla del Santo Cristo: 12:30 h.

CELEBRACIÓN DE LA PASIÓN DEL SEÑOR
Oración Universal, Adoración de la Cruz, Sagrada Comunión
Iglesia Parroquial: 17:00 h.


Sábado Santo 23 de Abril
VIGILIA PASCUAL
Saludo, Pregón Pascual, Liturgia de la Palabra,
Liturgia Bautismal: Letanía, Bendición del Agua Bautismal.
Renovación de las Promesas Bautismal, Eucaristía
Iglesia Parroquial: 21:00 h.

Domingo de Pascua de Resurrección del Señor
24 de Abril

Iglesia Parroquial: 11:oo h.
Capilla del Santo Cristo: 12:00 y 20:00 h.



viernes, 15 de abril de 2011

Procesión de la Virgen de los Dolores


Hora: 20:00 h.

Organiza: Venerable y Real Congregación del Divino Espíritu Santo y María Santísima de los Dolores.

Itinerario: Atrio de San Nicolás, Bailén, Barrera, Estrecha de San Andrés, San Andrés, Rúa Nueva, Calle Real, Bailén, San Nicolás y retorno al Templo.

Pasos: La Virgen de los Dolores.

lunes, 11 de abril de 2011

Para una buena confesión


1. Examen de Conciencia.
Analizar nuestra vida y abrir nuestro corazón sin engaños.

2.Dolor de los pecados.
Arrepentirnos de haber pecado porque hemos lastimado al que más nos quiere: Dios.

3. Propósito de enmienda.
Propósito de no volver a pecar. De nada sirve confesarnos si no queremos mejorar. Podemos caer de nuevo por debilidad, pero lo importante es la lucha, no la caída.


4. Decir los pecados al confesor. El Sacerdote es un instrumento de Dios. Hagamos a un lado la “vergüenza” o el “orgullo” y abramos nuestra alma, seguros de que es Dios quien nos escucha.

5. Recibir la absolución y cumplir la penitencia. Es el momento más hermoso, pues recibimos el perdón de Dios. La penitencia es un acto sencillo que representa nuestra reparación por la falta que cometimos.

domingo, 10 de abril de 2011


Lunes 11 y Martes 12 de Abril

Acto Penitencial y Confesiones para los niños

18:30 h.

Iglesia Parroquial


Orar con una sonrisa diaria


Estaba a punto de morir San Juan de Ávila. Por el relato de un autor del siglo XVII, Luis Muñoz, sabemos que recibió el Santísimo Sacramento con gran humildad y devoción. Le preguntó la Marquesa de Priego que quería o mandaba que se hiciese por él.

-Misas, señora y aprisa- Fue su respuesta.

Estas palabras causaron impresión en los presentes, y decían:

-Si éste gran siervo de Dios pide misas, ¿qué será de nosotros?



Siempre los santos se consideran pecadores. Mientras que muchos pecadores se creen santos. Cuanto más santa es una persona más luz de Dios tiene. Y al tener más luz ve con gran claridad la enorme diferencia que hay entre lo que debemos al Señor y lo que le damos. Y ese quedarse corto les produce un dolor que purifica más y más su amor.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)


V domingo de cuaresma


En aquel tiempo, las hermanas de Lázaro mandaron recado a Jesús, diciendo:

-«Señor, tu amigo está enfermo.»

Jesús, al oírlo, dijo:

-«Esta enfermedad no acabará en la muerte, sino que servirá para la gloria de Dios, para que el Hijo de Dios sea glorificado por ella.»

Jesús amaba a Marta, a su hermana y a Lázaro. Cuando se enteró de que estaba enfermo, se quedó todavía dos días en donde estaba.

Sólo entonces dice a sus discípulos:

-«Vamos otra vez a Judea.»

Cuando Jesús llegó, Lázaro llevaba ya cuatro días enterrado.

Cuando Marta se enteró de que llegaba Jesús, salió a su encuen-tro, mientras María se quedaba en casa. Y dijo Marta a Jesús; "
-«Señor, si hubieras estado aquí no habría muerto mi hermano.
Pero aún ahora sé que todo lo que pidas a Dios, Dios te lo concederá.»
Jesús le dijo:
-«Tu hermano resucitará.»
Marta respondió:
-«Sé que resucitará en la resurrección del último día.»
Jesús le dice:
-«Yo soy la resurrección y la vida: el que cree en mi, aunque haya muerto, vivirá; y el que está vivo y cree en mi, no morirá para siempre. ¿Crees esto?»
Ella le contestó:
-«Si, Señor: yo creo que tú eres el Mesías, el Hijo de Dios, el que
tenla que venir al mundo.»
Jesús sollozó y, muy conmovido, preguntó:
-«¿Dónde lo habéis enterrado?»
Le contestaron:
-«Señor, ven a verlo.»
Jesús se echó a llorar. Los judíos comentaban:
-«¡Cómo lo quería!»
Pero algunos dijeron:
-«Y uno que le ha abierto los ojos a un ciego, ¿no podía haber
impedido que muriera éste?»
Jesús, sollozando de nuevo, llega al sepulcro. Era una cavidad cubierta con una losa.
Dice Jesús:
-«Quitad la losa.»
Marta, la hermana del muerto, le dice:
-«Señor, ya huele mal, porque lleva cuatro días.»
Jesús le dice:
-«¿No te he dicho que si crees verás la gloria de Dios?»
Entonces quitaron la losa.
Jesús, levantando los ojos a lo alto, dijo:
-«Padre, te doy gracias porque me has escuchado; yo sé que tú
me escuchas siempre; pero lo digo por la gente que me rodea, para
que crean que tú me has enviado.»
Y dicho esto, gritó con voz potente:
-«Lázaro, ven afuera.»
El muerto salió, los pies y las manos atados con vendas, y la cara envuelta en un sudario. Jesús les dijo:

-«Desatadlo y dejadlo andar.»

Y muchos judíos que habían venido a casa de María, al ver lo que había hecho Jesús, creyeron en él.


Compendio del Catecismo


Sobre la confesión

Nº 310

¿Cuáles son los efectos de este sacramento?

Los efectos del sacramento de la Penitencia son: la reconciliación con Dios y, por tanto, el perdón de los pecados; la reconciliación con la Iglesia; la recuperación del estado de gracia, si se había perdido; la remisión de la pena eterna merecida a causa de los pecados mortales y, al menos en parte, de las penas temporales que son consecuencia del pecado; la paz y la serenidad de conciencia y el consuelo del espíritu; el aumento de la fuerza espiritual para el combate cristiano.

Nº 311

¿Se puede celebrar en algunos casos este sacramento con la confesión general y absolución colectiva?

En caso de grave necesidad (como un inminente peligro de muerte), se puede recurrir a la celebración comunitaria de la Reconciliación, con la confesión general y la absolución colectiva, respetando las normas de la Iglesia y haciendo propósito de confesar individualmente, a su debido tiempo, los pecados graves ya perdonados de esta forma.

domingo, 3 de abril de 2011

Orar con una sonrisa diaria


Una madre reprocha a su hijo:

-Niño, no comas más, que vas a reventar.

Y el crío, goloso, responde:

-Pues pásame otro y apartate.



El niño goloso no sabía, quizás, que no todo lo que apetece es bueno; que no es sano dejarse arrastrar por los gustos y caprichos.
¡Cuántas veces nos dejamos llevar por golosinas! ¡Y cuántas golosinas nos encandilan a lo largo de la vida!
Nos conviene aprender a distinguir -cuanto antes- entre agradable y bueno. Muchas veces no coinciden.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

IV domingo de Cuaresma


En aquel tiempo, al pasar Jesús vio a un hombre ciego de nacimiento.
Y escupió en tierra, hizo barro con la saliva, se lo untó en los ojos al ciego y le dijo:
-«Ve a lavarte a la piscina de Siloé (que significa Enviado).»
Él fue, se lavó, y volvió con vista. Y los vecinos y los que antes solían verlo pedir limosna preguntaban:
-«¿No es ése el que se sentaba a pedir?»
Unos decían:
-«El mismo.»
Otros decían:
-«No es él, pero se le parece.»
El respondía:
-«Soy yo.»
Llevaron ante los fariseos al que habla sido ciego. Era sábado el día que Jesús hizo barro y le abrió los ojos. También los fariseos le preguntaban cómo habla adquirido la vista.
Él les contestó:
-«Me puso barro en los ojos, me lavé, y veo.»
Algunos de los fariseos comentaban:
-«Este hombre no viene de Dios, porque no guarda el sábado.»
Otros replicaban:
-«¿Cómo puede un pecador hacer semejantes signos?»
Y estaban divididos. Y volvieron a preguntarle al ciego:
-«Y tú, ¿qué dices del que te ha abierto los ojos?»
Él contestó:
-«Que es un profeta.»
Le replicaron:
-«Empecatado naciste tú de pies a cabeza, ¿y nos vas a dar lecciones a nosotros?»
Y lo expulsaron. Oyó Jesús que lo habían expulsado, lo encontró
y le dijo:
-«¿Crees tú en el Hijo del hombre?»
Él contestó:
-«¿Y quién es, Señor, para que crea en él?»
Jesús le dijo:
-«Lo estás viendo: el que te está hablando, ése es.»
Él dijo:
-«Creo, Señor.»
Y se postró ante él.

Compendio del Catecismo


Sobre la confesión

Obligación de confesar los pecados graves:
Todo fiel, que haya llegado al uso de Razón, está obligado a confesar sus pecados graves al menos una vez al año, y de todos modos antes de recibir la sagrada Comunión. (Mejor sería confesarlos cuanto antes)
Ministro de la Reconciliación o Confesión:
Cristo confió el ministerio de la Reconciliación a sus Apóstoles, a los obispos, sucesores de los Apóstoles, y a los presbíteros, colaboradores de los obispos, los cuales se convierten, por tanto, en instrumentos de la misericordia y de la justicia de Dios. Ellos ejercen el poder de perdonar los pecados en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo.