domingo, 27 de febrero de 2011

Reunión de Padres


AVISOS

Os recordamos que el próximo jueves, 3 de marzo, en el salón parroquial a las 6 de la tarde tendremos la reunión de padres con motivo de las Primeras Comuniones de este año.


VIII domingo del tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-”Nadie puede estar al servicio de dos amos. Porque despreciará a uno y querrá al otro; o, al contrario, se dedicará al primero y no hará caso del segundo. No podéis servir a Dios y al dinero.

Por eso os digo: No estéis agobiados por la vida, pensando que vais a comer o beber, ni por el cuerpo, pensando con qué os vais a vestir. ¿No vale más la vida que el alimento, y el cuerpo que el vestido? Mirad a los pájaros: ni siembran, ni siegan, ni almacenan y, sin embargo, vuestro Padre celestial los alimenta. ¿No valéis vosotros más que ellos?

¿Quién de vosotros, a fuerza de agobiarse, podrá añadir una hora al tiempo de su vida?

¿Por qué os agobiáis por el vestido? Fijaos cómo crecen los lirios del campo: ni trabajan ni hilan. Y os digo que ni Salomón, en todo su fasto, estaba vestido como uno de ellos. Pues, si a la hierba, que hoy está en el campo y mañana se quema en el horno, Dios la viste así, ¿no hará mucho más por vosotros, gente de poca fe? No andéis agobiados, pensando qué vais a comer, o qué vais a beber, o con qué os vais a vestir. Los gentiles se afanan por esas cosas. Ya sabe vuestro Padre del cielo que tenéis necesidad de todo eso.

Sobre todo buscad el reino de Dios y su justicia; lo demás se os dará por añadidura. Por tanto, no os agobiéis por el mañana, porque el mañana traerá su propio agobio. A cada día le bastan sus disgustos. “


Orar con una sonrisa diaria


Para una encuesta realizada por un periódico, el periodista preguntó a Oscar Wilde:

-¿Cuáles son a su juicio, los diez mejores libros de literatura del mundo?

Y contestó muy extrañado:

-¿Los diez mejores?- preguntó-. No hay tantos. Hasta ahora sólo he escrito cuatro.




Sin duda Oscar Wilde escribió varias cosas buenas, incluso, muy buenas. Pero de ahí a pensar que lo suyo es lo único bueno, hay demasiada distancia.
Es frecuente creerse que lo hecho por uno es lo mejor y la mejor manera de hacerlo. Alguno piensa que el bien, si no lo hace él, ya no es bien.
La comparación con los demás, raras veces, es justa y objetiva. Además acaba siendo paralizante: uno se encuentra satisfecho, "encantado de haberse conocido", y ya no se siente urgido a mejorar.
La comparación útil es la siguiente: contraponer lo que hacemos con lo que podemos hacer. Eso si resulta estimulante.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Recordando el mensaje de Benedicto XVI en Compostela

La salvación en Cristo

"Dios y el hombre se han manifestado concreta e históricamente en Cristo. A ese Cristo que podemos hallar en los caminos hasta llegar a Compostela, pues en ellos hay una cruz que acoge y orienta en las encrucijadas. Esa cruz, supremo signo del amor llevado hasta el extremo, y por eso don y perdón al mismo tiempo debe ser nuestra estrella orientadora en el tiempo. Cruz y amor, cruz y luz han sido sinónimos en nuestra historia, porque Cristo se ha dejado clavar en ella para darnos el supremo testimonio de su amor, para invitarnos al perdón y a la reconciliacion, para enseñarnos a vencer el mal con el bien.
No dejéis de aprender las lecciones de ese Cristo en los caminos de la vida, en los que nos sale al encuentro Dios como amigo, padre y guía. ¡Oh Cruz bendita, brilla siempre en tierras de Europa."

domingo, 20 de febrero de 2011

VII domingo del tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:
-”Habéis oído que se dijo: "Ojo por ojo, diente por diente." Yo, en cambio, os digo: No hagáis frente al que os agravia. Al contrario, si uno te abofetea en la mejilla derecha, preséntale la otra; al que quiera ponerte pleito para quitarte la túnica, dale también la capa; a quien te requiera para caminar una milla, acompáñale dos; a quien te pide, dale, y al que te pide prestado, no lo rehuyas.
Habéis oído que se dijo: "Amarás a tu prójimo" y aborrecerás a tu enemigo. Yo, en cambio, os digo: Amad a vuestros enemigos, y rezad por los que os persiguen. Así seréis hijos de vuestro Padre que está en el cielo, que hace salir su sol sobre malos y buenos, y manda la lluvia a justos e injustos.
Porque, si amáis a los que os aman, ¿qué premio tendréis? ¿No hacen lo mismo también los publicanos? Y, si saludáis sólo a vuestros hermanos, ¿qué hacéis de extraordinario? ¿No hacen lo mismo también los gentiles? Por tanto, sed perfectos, como vuestro Padre celestial es perfecto.”

Orar con una sonrisa diaria


Algo parecido seguro que le ha ocurrido a muchos padres. Un niño, de once o doce años, le dice al suyo:

-Papá, vas a estar de cumpleaños y voy a hacerte un regalo.

-Mira, hijo -responde el padre- El mejor regalo, y el que más te agradezco, es que estudies mucho y saques buenas notas.

-Bueno, papá, siempre estás con lo mismo. Pero sabes, yo ya te he comprado una corbata.



No parece importar demasiado al crío lo que al padre le gusta, sino lo que a él le resulta cómodo.
¡Cuántas veces con Dios hacemos lo mismo! Ofrecemos, no lo que Él quiere, sino lo que a nosotros senos ocurre o nos resulta más fácil.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Recordando el mensaje de Benedicto XVI en Compostela (6-XI-2010)


Mensaje a Europa

"Desde aquí, como mensajero del Evangelio, deseo volver la mirada a la Europa que peregrinó a Compostela. ¿Cuáles son sus grandes necesidades, temores y esperanzas?¿Cúal es la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en una realidad sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Sólo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para el corazón del hombre.
Por eso, es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa; que esa palabra santa no se pronuncie jamás en vano; que no se pervierta haciéndola servir a fines que le son impropios. Es menester que se profiera santamente.Es necesario que la percibamos así en la vida de cada día, en el silencio del trabajo, en el amor fraterno y en las dificultades que los años traen consigo".

domingo, 13 de febrero de 2011

VI domingo del Tiempo Ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: —«No creáis que he venido a abolir la Ley y los profetas: no he venido a abolir, sino a dar plenitud. Os aseguro que antes pasarán el cielo y la tierra que deje de cumplirse hasta la última letra o tilde de la Ley. El que se salte uno sólo de los preceptos menos importantes, y se lo enseñe así a los hombres será el menos importante en el reino de los cielos. Pero quien los cumpla y enseñe será grande en el reino de los cielos. Os lo aseguro: Si no sois mejores que los escribas y fariseos, no entraréis en el reino de los cielos. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No matarás", y el que mate será procesado. Pero yo os digo: Todo el que esté peleado con su hermano será procesado. Y si uno llama a su hermano "imbécil", tendrá que comparecer ante el Sanedrín, y si lo llama "renegado", merece la condena del fuego. Por tanto, si cuando vas a poner tu ofrenda sobre el altar, te acuerdas allí mismo de que tu hermano tiene quejas contra ti, deja allí tu ofrenda ante el altar y vete primero a reconciliarte con tu hermano, y entonces vuelve a presentar tu ofrenda. Con el que te pone pleito, prpcura arreglarte en seguida, mientras vais todavía de camino, no sea que te entregue al juez, y el juez al alguacil, y te metan en la cárcel. Te aseguro que no saldrás de allí hasta que hayas pagado el último cuarto. Habéis oído el mandamiento "no cometerás adulterio". Pues yo os digo: El que mira a una mujer casada deseándola, ya ha sido adúltero con ella en su interior. Si tu ojo derecho te hace caer, sácatelo y tíralo. Más te vale perder un miembro que ser echado entero en el infierno. Si tu mano derecha te hace caer, córtatela y tírala, porque más te vale perder un miembro que ir a parar entero al infierno. Está mandado: "El que se divorcie de su mujer, que le dé acta de repudio." Pues yo os digo: El que se divorcie de su mujer, excepto en caso de impureza, la induce al adulterio, y el que se case con la divorciada comete adulterio. Habéis oído que se dijo a los antiguos: "No jurarás en falso" y "Cumplirás tus votos al Señor". Pues yo os digo que no juréis en absoluto: ni por el cielo, que es el trono de Dios; ni por la tierra, que es estrado de sus pies; ni por Jerusalén, que es la ciudad del Gran Rey. Ni jures por tu cabeza, pues no puedes volver blanco o negro un solo pelo. A vosotros os basta decir "sí" o "no". Lo que pasa de ahí viene del Maligno.»

Carta Pastoral en el Día de la Campaña contra el Hambre


Para muchos niños mañana será ya tarde

Queridos diocesanos:

El Concilio Vaticano II nos recuerda que es una exigencia ética del cristiano remediar a quien padece hambre y no sólo con los bienes superfluos. En este propósito convergen la caridad que lleva a sentir como propios los problemas de los demás y a procurar resolverlos, y la justicia que exige respetar y promover los derechos de los que depende el bienestar ajeno. Sin estos presupuestos toda declaración humanitaria sería mera hipocresía. "Nada de lo humano es ajeno a los cristianos, y las situaciones difíciles de nuestro mundo deben ser hechas nuestras. Dar luz sobre ellas desde el Evangelio es ineludible, máxime cuando ocasionan sufrimiento personal y
afectan al conjunto de la sociedad".
El hambre aumenta cada vez más y no sólo en los países en vías de desarrollo.En 2009 las personas desnutridas superaron los mil millones, una sexta parte de la humanidad. Es el mayor incremento jamás registrado según la referencia anual de las personas que han traspasado el umbral de la desnutrición. El aumento más significativo, del 15,4%, se ha verificado en los países desarrollados. Nos encontramos ante un panorama angustioso. Esto nos tiene que motivar a multiplicar los esfuerzos para que el problema del hambre en el mundo encuentre la solución. Este objetivo debería ser prioritario en las preocupaciones de todos los gobernantes del mundo. Con el hambre la paz y la seguridad se ven amenazadas. Es una cuestión humana que nos exige construir una economía con rostro humano. Nuestra sociedad convive con la inmensidad del sufrimiento universal de millones de seres humanos con actitud indiferente como si fuera algo inevitable que “no va con nosotros”. Combatir el sufrimiento no tiene demora.
El mañana de los niños es nuestro compromiso hoy. La realidad del hambre afecta sobre todo a los niños, provocando numerosas muertes. Una nutrición
insuficiente es la causa subyacente principal de esta trágica realidad que continúa siendo el baremo para evaluar la situación económica y social de los países. Son casi nueve millones de muertes de niños al año, de los cuales cuatro millones mueren en su primera semana de vida. En sólo diez países de bajo desarrollo humano se producen la mayoría de las muertes infantiles. Afrontar el problema del hambre lleva consigo tomar conciencia de que no puede solucionarse si no se pone fin a las causas que lo generan. La situación del hambre contrasta con el desarrollo espectacular de la economía, la ciencia y la técnica en el mundo. Es un enigma. El beato Juan XXIII puso de relieve esta paradoja preocupante: “Observamos con profunda tristeza, escribió,
cómo en nuestros días se dan dos hechos contradictorios: por una parte, la escasez de subsistencias aparece a nuestros ojos tan amenazadora, que se diría que la vida humana casi está a punto de extinguirse por el hambre y la miseria, mientras por otra parte, los descubrimientos científicos recientes, los avances técnicos y los abundantes recursos económicos se utilizan para la creación de instrumentos capaces de llevar a la humanidad a la mortandad más horrorosa y a la total destrucción” (Mater et Magistra,198).
El hambre existe aunque toda persona tiene el derecho a disfrutar de los bienes materiales, derecho fundamental proclamado constantemente por la doctrina de la Iglesia que nos recuerda que “Dios ha destinado la tierra y cuanto ella contiene para el uso de todos los hombres y pueblos». «El derecho a poseer una parte de bienes suficiente para sí mismos y para sus familias es un derecho que a todos corresponde”(Gaudium et spes, 69). “Toda la humanidad, decía Pablo VI el 15 de octubre de 1965, tiene el deber de tomar conciencia más viva de la imperiosa necesidad de asegurar a todos los hombres la primordial y esencial exigencia, calmar el hambre, para permitir que ese don de Dios, la vida, se desarrolle con plenitud”.
Tampoco puede resolverse el problema con una solución simplemente material y técnica. El incremento de la producción de bienes puede ser condición necesaria para atajar el mal, pero nunca será suficiente, ya que debe estar acompañado de una actitud de respeto y amor a la justicia, que comportan una adecuada distribución de esos bienes entre individuos y familias. En este horizonte vemos la necesidad de dar paso a un modelo de vida, de educación, de cultura y de religiosidad que ofrezcan la respuesta, no fácil en estos momentos pero sin embargo posible, a esta situación social en la que algunos tienen demasiado y muchos no cuentan con lo poco necesario. La presente crisis económica puede ser una oportunidad para la comunidad global a la hora de asumir las propias responsabilidades ante los demás. No esperemos a que se pueda solucionar todo, tratemos de hacer ya ahora lo que esté en nuestras manos, siempre unidas, a la hora de ofrecer nuestra colaboración.
La solidaridad internacional y la sensibilidad hacia los más vulnerables en nuestra sociedad contribuirán a afrontar el problema de la pobreza en sus raíces estructurales, buscando alcanzar la plena integración social. Este es nuestro compromiso moral, afirmando que sólo desde la verdad, la justicia y la libertad se puede construir el proyecto de la persona humana.

Os saluda con afecto y bendice en el Señor,
+ Julián Barrio Barrio,
Arzobispo de Santiago de Compostela.

Manos Unidas Campaña LII

(Pinchando en la imagen se accede a la información)


Orar con una sonrisa diaria


En una calle de Atenas un fisonomista observó atentamente el rostro de Sócrates. Después de contemplarle un rato dio su veredicto:

-Sócrates es un comilón, mujeriego, borracho, pendenciero y mentiroso.

Al oírlo sus discípulos, indignados, se aprestaban a castigar a aquel farsante que así se atrevía a insultar a su maestro. Pero Sócrates les frenó diciendo:

-¡Calma! Ese señor acaba de decir la pura verdad. Yo sería todo eso y mucho más si no luchara para no serlo.



Sócrates no nació "Sócrates", se hizo.
Las condiciones naturales -que vienen dadas en cada uno- influyen y mucho. La educación que se reciba también tiene importancia. Pero un altísimo porcentaje de lo que somos es obra propia. Nos hacemos. Más que a la "pasta" de que uno está hecho, se debe a la lucha y al esfuerzo por hacerse y mejorarse.
Subir requiere sudores. Bajar, degradarse, resulta fácil. Ahí también "lo que vale, cuesta".

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Compendio del Catecismo


Nº 561

¿Cuál es el papel del Espíritu Santo en la oración?

Puesto que el Espíritu Santo es el Maestro interior de la oración cristiana y «nosotros no sabemos pedir como conviene» (Rm 8, 26), la Iglesia nos exhorta a invocarlo e implorarlo en toda ocasión: «¡Ven, Espíritu Santo!».

Nº 565

¿Quién puede enseñar a rezar?

La familia cristiana constituye el primer ámbito de educación a la oración. Hay que recomendar de manera particular la oración cotidiana en familia, pues es el primer testimonio de vida de oración de la Iglesia. La catequesis, los grupos de oración, la «dirección espiritual» son una escuela y una ayuda para la oración.

viernes, 11 de febrero de 2011

MENSAJE DEL SANTO PADRE BENEDICTO XVI PARA LA XIX JORNADA MUNDIAL DEL ENFERMO


«Por sus llagas habéis sido curados» (1 P 2, 24)

Queridos hermanos y hermanas:

Cada año, en el aniversario de la memoria de Nuestra Señora de Lourdes, que se celebra el 11 de febrero, la Iglesia propone la Jornada mundial del enfermo. Esta circunstancia, como quiso el venerable Juan Pablo II, se convierte en una ocasión propicia para reflexionar sobre el misterio del sufrimiento y, sobre todo, para sensibilizar más a nuestras comunidades y a la sociedad civil con respecto a los hermanos y las hermanas enfermos. Si cada hombre es hermano nuestro, con mayor razón el débil, el que sufre y el necesitado de cuidados deben estar en el centro de nuestra atención, para que ninguno de ellos se sienta olvidado o marginado. De hecho, «la grandeza de la humanidad está determinada esencialmente por su relación con el sufrimiento y con el que sufre. Esto es válido tanto para el individuo como para la sociedad. Una sociedad que no logra aceptar a los que sufren y no es capaz de contribuir mediante la compasión a que el sufrimiento sea compartido y sobrellevado también interiormente, es una sociedad cruel e inhumana» (Spe salvi, 38). Las iniciativas que se promuevan en cada diócesis con ocasión de esta Jornada deben servir de estímulo para hacer cada vez más eficaz la asistencia a los que sufren, también de cara a la celebración de modo solemne, que tendrá lugar, en 2013, en el santuario mariano de Altötting, en Alemania.

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domingo, 6 de febrero de 2011

V domingo tiempo ordinario


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Vosotros sois la sal de la tierra. Pero si la sal se vuelve sosa, con qué la salarán?

No sirve más que para tirarla fuera y que la pise la gente.

Vosotros sois la luz del mundo. No se puede ocultar una ciudad puesta en lo alto de un monte.

Tampoco se enciende una lámpara para meterla debajo del celemín, sino para ponerla en el candelero y que alumbre a todos los de casa.

Alumbre así vuestra luz a los hombres, para que vean vuestras buenas obras y den gloria a vuestro Padre que está en el cielo.»


martes, 1 de febrero de 2011

JORNADA MUNDIAL DE LA VIDA CONSAGRADA (2/II/2011)

Jóvenes consagrados. Un reto para el mundo

En esta Jornada Mundial de la Vida Consagrada, nos acercamos al leit motiv del encuentro que tendrá lugar el próximo mes de agosto entre el Papa Benedicto XVI y los jóvenes del mundo, que se darán cita en Madrid.
También los consagrados tiene una juventud que vivir sin que les caduque la esperanza lozana y la pasión ilusionada. No se trata de una sugestión, ni de una estrategia o demagogia sino de algo que nos permite creer el célebre dicho: no años a la vida sino vida a los años.
«Firmes en la fe» significa, para un cristiano, y máxime para un consagrado, estar arraigados en esa tierra que acoge las raíces y las permite nutrir a fin de que el árbol plantado junto a la buena acequia pueda seguir dando frutos en sazón. Es la fe lo que permite tener una firmeza que no es la intransigencia de los confusos ni la pretensión de los demagogos. La fe que nos pone delante de un Tú ante el cual cada instante de nuestra vida se decide. Es el Tú nada menos que del mismo Dios.