domingo, 28 de noviembre de 2010

Estad en vela para estar preparados (Domingo de la 1ª semana de Adviento)


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos:

-«Cuando venga el Hijo del hombre, pasará como en tiempo de Noé.

Antes del diluvio, la gente comía y bebía y se casaba, hasta el día en que Noé entró en el arca; y cuando menos lo esperaban llegó el diluvio y se los llevó a todos; lo mismo sucederá cuando venga el Hijo del hombre:

Dos hombres estarán en el campo: a uno se lo llevarán y a otro lo dejarán; dos mujeres estarán moliendo: a una se la llevarán y a otra la dejarán.

Por tanto, estad en vela, porque no sabéis qué día vendrá vuestro Señor.

Comprended que si supiera el dueño de casa a qué hora de la noche viene el ladrón, estaría en vela y no dejarla abrir un boquete en su casa.

Por eso, estad también vosotros preparados, porque a la hora que menos penséis viene el Hijo del hombre.»


domingo, 21 de noviembre de 2010

Señor, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino (Solemnidad de Jesucristo, Rey del Universo)


En aquel tiempo, las autoridades hacían muecas a Jesús, diciendo:

- «A otros ha salvado; que se salve a si mismo, si él es el Mesías de Dios, el Elegido.»

Se burlaban de él también los soldados, ofreciéndole vinagre y diciendo:

- «Si eres tú el rey de los judíos, sálvate a ti mismo.»

Habla encima un letrero en escritura griega, latina y hebrea: «Éste es el rey de los judíos.»

Uno de los malhechores crucificados lo insultaba, diciendo:

- «¿No eres tú el Mesías? Sálvate a ti mismo y a nosotros.»

Pero el otro lo increpaba:

- «¿Ni siquiera temes tú a Dios, estando en el mismo suplicio? Y lo nuestro es justo, porque recibimos el pago de lo que hicimos; en cambio, éste no ha faltado en nada.»

Y decía:

- «Jesús, acuérdate de mí cuando llegues a tu reino.»

Jesús le respondió:

- «Te lo aseguro: hoy estarás conmigo en el paraíso.»


sábado, 20 de noviembre de 2010

Orar con una sonrisa diaria


Un señor, ya mayor, vivía con una hija suya. Se puso malo y la hija avisó a un sacerdote para que le visitase. Cuando llegó a la habitación vio al anciano en la cama, con dos almohadas debajo de su cabeza y una silla vacía al lado del lecho.

-Me estaba esperando -le dijo el cura- Veo una silla preparada para que me siente.

-Ah, la silla -dijo el anciano-Cierre la puerta, por favor.

Una vez cerrada la puerta del dormitorio, continuó:

-Mire usted, señor cura, yo he oido hablar en la iglesia, muchas veces, de la oración: su necesidad, su importancia, sus efectos...Nunca lo he entendido ni he sabido orar.
Hace cuatro años un gran amigo mío me dijo: "Es muy fácil. Tú te sientas en una silla y delante de ti colocas otra silla vacía. Y hablas con Dios, igual que lo haces conmigo ahora , como si Él estuviese sentado en esa silla"
Desde entonces vengo hablando con el Señor, enfrente a esa silla, como un par de horas cada día. Con la puerta de la habitación cerrada, claro: porque si me ve mi hija lo mismo me lleva al manicomio.

Algunos días después la hija tuvo que salir a la calle, como de costumbre, a comprar lo necesario. Cuando volvió se encontró a su padre muerto.

Le comunicó al sacerdote que su padre había muerto. Y le manifestó su extrañeza por la actitud en la que lo había encontrado: abrazando aquella silla y con la cabeza apoyada en la misma. El sacerdote, recordando la conversación que habían tenido, le dijo:

"Excelente manera de morir"



Morir abrazando a Dios. Morir en los brazos de Dios. Excelente manera de morir.
Y morir así, hay que vivir así: abrazando a Dios, en los brazos de Dios.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Compendio del Catecismo


Nº 207
CREO EN LA VIDA ETERNA

¿Qué es la vida eterna?
La vida eterna es la que comienza inmediatamente después de la muerte. Esta vida no tendrá fin; será precedida para cada uno por un juicio particular por parte de Cristo, Juez de vivos y muertos, y será ratificada en el juicio final.

¿Qué es la esperanza de los cielos nuevos y la tierra nueva?
Después del juicio final, el universo entero, liberado de la esclavitud de la corrupción, participará de la gloria de Dios, inaugurando "los cielos nuevos y la tierra nueva"
Así se alcanzará la Plenitud del Reino de Dios, es decir, la realización definitiva del designio salvífico de Dios de "hacer que todo tenga a Cristo por Cabeza, los que están en los cielos y los que están en la tierra".
Dios será entonces "todo en todos", en la vida eterna.

martes, 16 de noviembre de 2010

Encuentro vocacional


El Rector del Seminario Mayor y su comunidad te invitan a participar los días 19 y 20 de noviembre en el ENCUENTRO VOCACIONAL que tendrá lugar en el Seminario Mayor de Santiago de Compostela. Para venir, tienes que ser diocesano de Santiago de Compostela y mayor de 16 años de edad (los menores de edad deben venir con autorización paterna). En esta jornada tendrás tiempo para conocer el seminario, los seminaristas y sus formadores, rezar, tiempo para echarse unas risas con actividades lúdicas... pero sobre todo reflexionar sobre la vocación al sacerdocio.
¿Te animas? Para más información, habla con tu párroco o llama al Seminario Mayor: 981.583.008

lunes, 15 de noviembre de 2010

Orar con una sonrisa diaria


Un chaval, de doce o trece años, tenía una afición exagerada a descomponer y recomponer todo lo que estaba formado de diversas piezas. Desmontar, resultaba fácil. Volver a montar, ya solía ser más complicado.
Tenían en su casa un viejo y grande reloj despertador. La alarma era una campañilla que cuando sonaba despertaba al vecindario.
El pobre despertador cayó en manos del muchacho que ardía en deseos de "ver como era por dentro". Desmontó todas sus piezas. Luego emprendió la tarea de volver a armarlo. Lo malo fue que le sobraron piezas y algunas, quizás, no iban en su sitio.
Para satisfacción de los vecinos, el reloj no volvió a marcar la hora ni a despertar a los dormidos. A partir de entonces ni él mismo despertó ya más: el desdichado despertador no pudo sobrevivir con sus huesos dislocados.



Dios tiene un sueño grandioso para con cada uno de sus hijos: hacernos partícipes de su vida y felicidad divina.
Para lograrlo tenemos que ir colocando día a día, cada pieza en su lugar. Si un día y otro no hacemos el querer de Dios para ese día, son piezas que no colocamos en su sitio. Lógicamente, el resultado final no podrá ser lo que Dios quería. A ese grandioso proyecto final se llega a base de ir realizando el pequeño proyecto de cada día.
¿Estoy haciendo en este momento lo que Dios quiere que haga ahora?

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

domingo, 14 de noviembre de 2010

Compendio del Catecismo


Nº 202 y 203
"Creo en la resurrección de la carne"

Significado e importancia del término "carne".
El término "carne" designa al hombre en su condición de debilidad y mortalidad.

"La carne es soporte de la salvación"
En efecto, creemos en Dios que es el Creador de la carne; creemos en el Verbo hecho carne para rescatar la carne; creemos en la resurrección de la carne, perfección de la Creación y de la redención de la carne.

Significado de "resurrección de los muertos"
La expresión "resurrección de la carne" significa que el estado definitivo del hombre no será solamente el alma espiritual separada del cuerpo, sino que también nuestros cuerpos mortales un día volverán a tener vida.

Con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas (Domingo XXXIII del tiempo ordinario)


En aquel tiempo, algunos ponderaban la belleza del templo, por la calidad de la piedra y los exvotos. Jesús les dijo.

- «Esto que contempláis, llegará un día en que no quedará piedra sobre piedra: todo será destruido.»

Ellos le preguntaron:

- «Maestro, ¿cuándo va a ser eso?, ¿y cuál será la señal de que todo eso está para suceder?»

Él contestó:

- «Cuidado con que nadie os engañe. Porque muchos vendrán usurpando mi nombre, diciendo: "Yo soy", o bien: "El momento está cerca99; no vayáis tras ellos.

Cuando oigáis noticias de guerras y de revoluciones, no tengáis pánico.

Porque eso tiene que ocurrir primero, pero el final no vendrá en seguida.»

Luego les dijo:

- «Se alzará pueblo contra pueblo y reino contra reino, habrá grandes terremotos, y en diversos países epidemias y hambre.

Habrá también espantos y grandes signos en el cielo.

Pero antes de todo eso os echarán mano, os perseguirán, entregandoos a las sinagogas y a la cárcel, y os harán comparecer ante reyes y gobernadores, por causa mía. Así tendréis ocasión de dar testimonio.

Haced propósito de no preparar vuestra defensa, porque yo os daré palabras y sabiduría a las que no podrá hacer frente ni contradecir ningún adversario vuestro.

Y hasta vuestros padres, y parientes, y hermanos, y amigos os traicionarán, y matarán a algunos de vosotros, y todos os odiarán por causa mía.

Pero ni un cabello de vuestra cabeza perecerá; con vuestra perseverancia salvaréis vuestras almas.»

Día de la Iglesia Diocesana


Todos los años en el mes de noviembre celebramos el Día de la Iglesia Diocesana. Este año es el domingo 14. Se trata de una jornada dedicada a conocer mejor nuestra Diócesis, a orar por ella y a ayudarla en sus necesidades. Colabora.

domingo, 7 de noviembre de 2010

Homilia de Benedicto XVI en Santiago

Benqueridos irmáns en Xesucristo:
Dou gracias a Deus polo don de poder estar aquí, nesta espléndida praza chea de arte, cultura e significado espiritual. Neste Ano Santo, chego como peregrino entre os peregrinos, acompañando a tantos deles que veñen ata aquí sedentos da fe en Cristo Resucitado. Fe anunciada e transmitida fielmente polos Apóstolos, como Santiago o Maior, ao que se venera en Compostela desde tempo inmemorial.
Agradezco las gentiles palabras de bienvenida de Monseñor Julián Barrio Barrio, Arzobispo de esta Iglesia particular, y la amable presencia de Sus Altezas Reales los Príncipes de Asturias, de los Señores Cardenales, así como de los numerosos Hermanos en el Episcopado y el Sacerdocio. Vaya también mi saludo cordial a los Parlamentarios Europeos, miembros del intergrupo “Camino de Santiago”, así como a las distinguidas Autoridades Nacionales, Autonómicas y Locales que han querido estar presentes en esta celebración. Todo ello es signo de deferencia para con el Sucesor de Pedro y también del sentimiento entrañable que Santiago de Compostela despierta en Galicia y en los demás pueblos de España, que reconoce al Apóstol como su Patrón y protector. Un caluroso saludo igualmente a las personas consagradas, seminaristas y fieles que participan en esta Eucaristía y, con una emoción particular, a los peregrinos, forjadores del genuino espíritu jacobeo, sin el cual poco o nada se entendería de lo que aquí tiene lugar.
Una frase de la primera lectura afirma con admirable sencillez: «Los apóstoles daban testimonio de la resurrección del Señor con mucho valor» (Hch 4,33). En efecto, en el punto de partida de todo lo que el cristianismo ha sido y sigue siendo no se halla una gesta o un proyecto humano, sino Dios, que declara a Jesús justo y santo frente a la sentencia del tribunal humano que lo condenó por blasfemo y subversivo; Dios, que ha arrancado a Jesucristo de la muerte; Dios, que hará justicia a todos los injustamente humillados de la historia.
«Testigos de esto somos nosotros y el Espíritu Santo, que Dios da a los que le obedecen» (Hch 5,32), dicen los apóstoles. Así pues, ellos dieron testimonio de la vida, muerte y resurrección de Cristo Jesús, a quien conocieron mientras predicaba y hacía milagros. A nosotros, queridos hermanos, nos toca hoy seguir el ejemplo de los apóstoles, conociendo al Señor cada día más y dando un testimonio claro y valiente de su Evangelio. No hay mayor tesoro que podamos ofrecer a nuestros contemporáneos. Así imitaremos también a San Pablo que, en medio de tantas tribulaciones, naufragios y soledades, proclamaba exultante: «Este tesoro lo llevamos en vasijas de barro, para que se vea que esa fuerza tan extraordinaria es de Dios y no proviene de nosotros» (2 Co 4,7).
Junto a estas palabras del Apóstol de los gentiles, están las propias palabras del Evangelio que acabamos de escuchar, y que invitan a vivir desde la humildad de Cristo que, siguiendo en todo la voluntad del Padre, ha venido para servir, «para dar su vida en rescate por muchos» (Mt 20,28). Para los discípulos que quieren seguir e imitar a Cristo, el servir a los hermanos ya no es una mera opción, sino parte esencial de su ser. Un servicio que no se mide por los criterios mundanos de lo inmediato, lo material y vistoso, sino porque hace presente el amor de Dios a todos los hombres y en todas sus dimensiones, y da testimonio de Él, incluso con los gestos más sencillos. Al proponer este nuevo modo de relacionarse en la comunidad, basado en la lógica del amor y del servicio, Jesús se dirige también a los «jefes de los pueblos», porque donde no hay entrega por los demás surgen formas de prepotencia y explotación que no dejan espacio para una auténtica promoción humana integral. Y quisiera que este mensaje llegara sobre todo a los jóvenes: precisamente a vosotros, este contenido esencial del Evangelio os indica la vía para que, renunciando a un modo de pensar egoísta, de cortos alcances, como tantas veces os proponen, y asumiendo el de Jesús, podáis realizaros plenamente y ser semilla de esperanza.
Esto es lo que nos recuerda también la celebración de este Año Santo Compostelano. Y esto es lo que en el secreto del corazón, sabiéndolo explícitamente o sintiéndolo sin saber expresarlo con palabras, viven tantos peregrinos que caminan a Santiago de Compostela para abrazar al Apóstol. El cansancio del andar, la variedad de paisajes, el encuentro con personas de otra nacionalidad, los abren a lo más profundo y común que nos une a los humanos: seres en búsqueda, seres necesitados de verdad y de belleza, de una experiencia de gracia, de caridad y de paz, de perdón y de redención. Y en lo más recóndito de todos esos hombres resuena la presencia de Dios y la acción del Espíritu Santo. Sí, a todo hombre que hace silencio en su interior y pone distancia a las apetencias, deseos y quehaceres inmediatos, al hombre que ora, Dios le alumbra para que le encuentre y para que reconozca a Cristo. Quien peregrina a Santiago, en el fondo, lo hace para encontrarse sobre todo con Dios que, reflejado en la majestad de Cristo, lo acoge y bendice al llegar al Pórtico de la Gloria.
Desde aquí, como mensajero del Evangelio que Pedro y Santiago rubricaron con su sangre, deseo volver la mirada a la Europa que peregrinó a Compostela. ¿Cuáles son sus grandes necesidades, temores y esperanzas? ¿Cuál es la aportación específica y fundamental de la Iglesia a esa Europa, que ha recorrido en el último medio siglo un camino hacia nuevas configuraciones y proyectos? Su aportación se centra en una realidad tan sencilla y decisiva como ésta: que Dios existe y que es Él quien nos ha dado la vida. Solo Él es absoluto, amor fiel e indeclinable, meta infinita que se trasluce detrás de todos los bienes, verdades y bellezas admirables de este mundo; admirables pero insuficientes para el corazón del hombre. Bien comprendió esto Santa Teresa de Jesús cuando escribió: “Sólo Dios basta”.
Es una tragedia que en Europa, sobre todo en el siglo XIX, se afirmase y divulgase la convicción de que Dios es el antagonista del hombre y el enemigo de su libertad. Con esto se quería ensombrecer la verdadera fe bíblica en Dios, que envió al mundo a su Hijo Jesucristo, a fin de que nadie perezca, sino que todos tengan vida eterna (cf. Jn 3,16).
El autor sagrado afirma tajante ante un paganismo para el cual Dios es envidioso o despectivo del hombre: ¿Cómo hubiera creado Dios todas las cosas si no las hubiera amado, Él que en su plenitud infinita no necesita nada? (cf. Sab 11,24-26). ¿Cómo se hubiera revelado a los hombres si no quisiera velar por ellos? Dios es el origen de nuestro ser y cimiento y cúspide de nuestra libertad; no su oponente. ¿Cómo el hombre mortal se va a fundar a sí mismo y cómo el hombre pecador se va a reconciliar a sí mismo? ¿Cómo es posible que se haya hecho silencio público sobre la realidad primera y esencial de la vida humana? ¿Cómo lo más determinante de ella puede ser recluido en la mera intimidad o remitido a la penumbra? Los hombres no podemos vivir a oscuras, sin ver la luz del sol. Y, entonces, ¿cómo es posible que se le niegue a Dios, sol de las inteligencias, fuerza de las voluntades e imán de nuestros corazones, el derecho de proponer esa luz que disipa toda tiniebla? Por eso, es necesario que Dios vuelva a resonar gozosamente bajo los cielos de Europa; que esa palabra santa no se pronuncie jamás en vano; que no se pervierta haciéndola servir a fines que le son impropios. Es menester que se profiera santamente. Es necesario que la percibamos así en la vida de cada día, en el silencio del trabajo, en el amor fraterno y en las dificultades que los años traen consigo.
Europa ha de abrirse a Dios, salir a su encuentro sin miedo, trabajar con su gracia por aquella dignidad del hombre que habían descubierto las mejores tradiciones: además de la bíblica, fundamental en este orden, también las de época clásica, medieval y moderna, de las que nacieron las grandes creaciones filosóficas y literarias, culturales y sociales de Europa.
Ese Dios y ese hombre son los que se han manifestado concreta e históricamente en Cristo. A ese Cristo que podemos hallar en los caminos hasta llegar a Compostela, pues en ellos hay una cruz que acoge y orienta en las encrucijadas. Esa cruz, supremo signo del amor llevado hasta el extremo, y por eso don y perdón al mismo tiempo, debe ser nuestra estrella orientadora en la noche del tiempo. Cruz y amor, cruz y luz han sido sinónimos en nuestra historia, porque Cristo se dejó clavar en ella para darnos el supremo testimonio de su amor, para invitarnos al perdón y la reconciliación, para enseñarnos a vencer el mal con el bien. No dejéis de aprender las lecciones de ese Cristo de las encrucijadas de los caminos y de la vida, en el que nos sale al encuentro Dios como amigo, padre y guía. ¡Oh Cruz bendita, brilla siempre en tierras de Europa!
Dejadme que proclame desde aquí la gloria del hombre, que advierta de las amenazas a su dignidad por el expolio de sus valores y riquezas originarios, por la marginación o la muerte infligidas a los más débiles y pobres. No se puede dar culto a Dios sin velar por el hombre su hijo y no se sirve al hombre sin preguntarse por quién es su Padre y responderle a la pregunta por él. La Europa de la ciencia y de las tecnologías, la Europa de la civilización y de la cultura, tiene que ser a la vez la Europa abierta a la trascendencia y a la fraternidad con otros continentes, al Dios vivo y verdadero desde el hombre vivo y verdadero. Esto es lo que la Iglesia desea aportar a Europa: velar por Dios y velar por el hombre, desde la comprensión que de ambos se nos ofrece en Jesucristo.
Queridos amigos, levantemos una mirada esperanzadora hacia todo lo que Dios nos ha prometido y nos ofrece. Que Él nos dé su fortaleza, que aliente a esta Archidiócesis compostelana, que vivifique la fe de sus hijos y los ayude a seguir fieles a su vocación de sembrar y dar vigor al Evangelio, también en otras tierras.
Que Santiago, o Amigo do Señor, acade abundantes bendicións para Galicia, para os demais pobos de España, de Europa e de tantos outros lugares alén mar onde o Apóstolo e sinal de identidade cristiá e promotor do anuncio de Cristo. Amen!

Orar con una sonrisa diaria


Un chico se encuentra en un apuro, no sabe que regalo hacerle a su novia. Buscando orientación acude a su madre:

-Mamá, no sé que regalarle a mi novia. Si tú tuvieras veinte años,¿Qué desearías?

-Nada, hijo. Con eso ya me conformaba.



Cada edad tiene su aliciente y su encanto, si se sabe aprovecharla. ¡Cuántas veces los veinte son los más inútiles y desperdiciados!
Ante Dios , cada minuto vale una eternidad. Y eso, igual a los veinte que a los ochenta.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)


Nº312
¿Qué son las indulgencias?

Las indulgencias son la remisión ante Dios de la pena temporal merecida por los pecados ya perdonados en cuanto a la culpa, que el fiel, cumpliendo determinadas condiciones, obtiene para sí mismo o para los difuntos, mediante el ministerio de la Iglesia, la cual, como dispensadora de la redención, distribuye el tesoro de los méritos de Cristo y de los santos.

Nº479
¿Cómo deben ser tratados los cuerpos de los difuntos?


Los cuerpos de los difuntos deben ser tratados con respeto y caridad. La cremación de los mismos está permitida, si se hace sin poner en cuestión la fe en la Resurrección de los cuerpos.

No es Dios de muertos, sino de vivos (domingo XXXII tiempo ordinario)


En aquel tiempo, se acercaron a Jesús unos saduceos, que niegan la resurrección, y le preguntaron:

- «Maestro, Moisés nos dejó escrito: Si a uno se le muere su hermano, dejando mujer, pero sin hijos, cásese con la viuda y dé descendencia a su hermano. Pues bien, habla siete hermanos: el primero se casó y murió sin hijos. Y el segundo y el tercero se casaron con ella, y así los siete murieron sin dejar hijos. Por último murió la mujer. Cuando llegue la resurrección, ¿de cuál de ellos será la mujer? Porque los siete han estado casados con ella.»

Jesús les contestó:

- «En esta vida, hombres y mujeres se casan; pero los que sean juzgados dignos de la vida futura y de la resurrección de entre los muertos no se casarán. Pues ya no pueden morir, son como ángeles; son hijos de Dios, porque participan en la resurrección.

Y que resucitan los muertos, el mismo Moisés lo indica en el episodio de la zarza, cuando llama al Señor "Dios de Abrahán, Dios de Isaac, Dios de Jacob". No es Dios de muertos, sino de vivos; porque para él todos están vivos.»


jueves, 4 de noviembre de 2010

El Papa en Santiago de Compostela

Unos tres mil escolares de colegios religiosos y públicos de Galicia recibirán en la zona de As Cancelas al Papa Benedicto XVI el próximo 6 de noviembre, dentro del recorrido que realizará desde el aeropuerto de Lavacolla hasta la Catedral de Santiago y que será de acceso libre.

Así lo ha asegurado el Arzobispado durante un encuentro celebrado este viernes para cerrar la cobertura informativa del evento. En concreto, se ha confirmado que el recorrido será de acceso libre para todas las personas que deseen ver al Santo Padre, aunque se intentará distribuir a los fieles por diócesis.

Los 11 kilómetros que el Papamóvil recorrerá a una velocidad "muy reducida" estarán vallados y la circulación estará únicamente cerrada en la antigua carretera de Lavacolla.

A su salida a la carretera con el Papamóvil, ha informado el Arzobispado, Benedicto XVI podrá ver la vía decorada a ambos lados para la ocasión y con la gente que se desplace a este punto. Un poco más adelante, entre la rotonda del aeropuerto y la localidad de Lavacolla, se situarán los fieles procedentes de la vicaría de Santiago que no sean de la propia ciudad y desde Lavacolla hasta el asilo de ancianos de San Marcos lo harán las parroquias de las vicarías de Pontevedra y A Coruña, desde donde han confirmado la llegada de 13 autobuses.

Siguiendo el recorrido, entre el asilo de ancianos de San Marcos y la Puerta de Europa se colocarán las personas provenientes de otras diócesis de Galicia y de España y en este punto estará también la Real Banda de Gaitas de Ourense para recibir al Papa. Asimismo, desde la Puerta de Europa hasta As Cancelas se colocarán las parroquias de San Lázaro, Fontiñas y Os Tilos, que darán paso a un grupo de unos tres mil niños en As Cancelas.

Finalmente, entre As Cancelas y San Caetano estarán las personas provenientes de las parroquias de la ciudad de Santiago, mientras que en el último tramo se colocarán los fieles de las parroquias del casco histórico compostelano.

Aunque cualquier persona podrá acceder a cualquier punto del recorrido, el Arzobispado está intentando hacer una distribución para facilitar el acceso, por lo que ha reclamado a los grupos de personas que piensen en acercarse ese día a Compostela que manden una comunicación a acogida@benedictoxviensantiago.es

Está previsto que el Papa aterrice en la nueva terminal del aeropuerto de Santiago sobre las 11.30 a.m., donde será recibido por los Príncipes de Asturias y el Arzobispo de Santiago a pie de avión. En la propia pista, Benedicto XVI saludará a las autoridades presentes y ofrecerá un discurso, algo que también hará Mons. Julián Barrio. El Santo Padre tendrá un encuentro privado con los Príncipes en el aeropuerto.

Fuente: "www.aciprensa.com"

miércoles, 3 de noviembre de 2010

Sábado VENIDA DEL PAPA COMO PEREGRINO A SANTIAGO

A las 11:30 h. llegada al Aeropuerto de Lavacolla.
A las 12:30 h. salida hacia Santiago por la Carretera Antigua: el lugar tal vez mejor para verle de cerca.
A partir de las 4 de la tarde MISA CON EL SANTO PADRE EN LA PLAZA DEL OBRADOIRO