lunes, 30 de noviembre de 2009

Vigilia mariana en A Coruña

El próximo sábado 5 de diciembre a las 21:00 h. tendrá lugar la vigilia mariana presidida por el Sr. Arzobispo D. Julián Barrio en la iglesia de Santo Domingo (Dominicos), organizada por la Delegación Diocesana de Apostolado Seglar.

Orar con una sonrisa diaria


Dice un enfermo al camillero, camino del quirófano:

-Por favor, después de la operación, póngame la dentadura. Si algo sale mal, no quisiera que la resurrección de la carne me pillase sin dientes.




Sublime enseñanza y sublime tesoro el que nos ganó Jesús: "Muriendo destruyó nuestra muerte y al resucitar nos dio nueva vida", la vida eterna.
No sólo nuestra alma, también nuestro cuerpo gozará de Dios.
Y allí el cuerpo estará perfecto, sin defecto alguno. También con dientes. Y no postizos.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Se acerca vuestra liberación


En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: - «Habrá signos en el sol y la luna y las estrellas, y en la tierra angustia de las gentes, enloquecidas por el estruendo del mar y el oleaje. Los hombres quedarán sin aliento por el miedo y la ansiedad ante lo que se le viene encima al mundo, pues los astros se tambalearán. Entonces verán al Hijo del hombre venir en una nube, con gran poder y majestad. Cuando empiece a suceder esto, levantaos, alzad la cabeza: se acerca vuestra liberación. Tened cuidado: no se os embote la mente con el vicio, la bebida y los agobios de la vida, y se os eche encima de repente aquel día; porque caerá como un lazo sobre todos los habitantes de la tierra. Estad siempre despiertos, pidiendo fuerza para escapar de todo lo que está por venir y manteneros en pie ante el Hijo del hombre.»

Compendio del Catecismo

Nº 362
¿Qué es la bienaventuranza eterna?
La bienaventuranza consiste en la visión de Dios en la vida eterna, cuando seremos en plenitud «partícipes de la naturaleza divina» (2 P 1, 4), de la gloria de Cristo y del gozo de la vida trinitaria. La bienaventuranza sobrepasa la capacidad humana; es un don sobrenatural y gratuito de Dios, como la gracia que nos conduce a ella. La promesa de la bienaventuranza nos sitúa frente a opciones morales decisivas respecto de los bienes terrenales, estimulándonos a amar a Dios sobre todas las cosas.

lunes, 23 de noviembre de 2009

Orar con una sonrisa diaria


Durante la conducción de un difunto al cementerio, un peatón se cruza por delante del coche fúnebre. El chófer tiene que frenar bruscamente para no atropellarle. Y, sacando la cabeza por la ventanilla, le dice indignado:

-¡A ver si tiene cuidado! Por poco se mete debajo del coche.

El peatón, mirando el carruaje, replica:

-Prefiero estar debajo y no encima.




"Estar debajo, con cuidado y suerte, puede evitarse. De acabar estando encima..., no hay quien nos libre. En coche, a hombros, como sea, el viaje al cementerio, al más allá, es ineludible.

El no querer pensarlo -actitud muy frecuente hoy- no sirve de nada. Si tuviéramos en cuenta en la vida de cada día que estamos de paso, cambiarían muchas cosas.

¿Qué quisiera llevar en ese momento? Pues ese equipaje es el que hay que preparar ahora, mientras hay tiempo.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Cristo Rey


En aquel tiempo, dijo Pilato a Jesús: - «¿Eres tú el rey de los judíos?» Jesús le contestó: - «¿Dices eso por tu cuenta o te lo han dicho otros de mí? » Pilato replicó: -«¿Acaso soy yo judío? Tu gente y los sumos sacerdotes te han entregado a mí; ¿qué has hecho?» Jesús le contestó: - «Mi reino no es de este mundo. Si mi reino fuera de este mundo, mi guardia habría luchado para que no cayera en manos de los judíos. Pero mi reino no es de aquí.» Pilato le dijo: - «Conque, ¿tú eres rey?» Jesús le contestó: - «Tú lo dices: soy rey. Yo para esto he nacido y para esto he venido al mundo; para ser testigo de la verdad. Todo el que es de la verdad escucha mi voz.»

Compendio del Catecismo

Nº 361
¿Qué relación tienen las Bienaventuranzas con el deseo de felicidad del hombre?

Las Bienaventuranzas responden al innato deseo de felicidad que Dios ha puesto en el corazón del hombre, a fin de atraerlo hacia Él, el único que lo puede satisfacer.

domingo, 8 de noviembre de 2009

Esa pobre viuda ha echado más que nadie

En aquel tiempo, entre lo que enseñaba jesús a la gente, dijo: _ «¡Cuidado con los escribas! Les encanta pasearse con amplio ropaje y que les hagan reverencias en la plaza, buscan los asientos de honor en las sinagogas y los primeros puestos en los banquetes; y devoran los bienes de las viudas, con pretexto de largos rezos. Éstos recibirán una sentencia más rigurosa.» Estando Jesús sentado enfrente del arca de las ofrendas, observaba a la gente que iba echando dinero: muchos ricos echaban en cantidad; se acercó una viuda pobre y echó dos reales. Llamando a sus discípulos, les dijo: «Os aseguro que esa pobre viuda ha echado en el arca de las ofrendas más que nadie. Porque los demás han echado de lo que les sobra, pero ésta, que pasa necesidad, ha echado todo lo que tenía para vivir.»

Orar con una sonrisa diaria


Un albañil irlandés se cayó de un andamio y se rompió las piernas. Conducido al hospital, acudieron el doctor y la religiosa enfermera.

-Pobrecito -dijo esta última-. Os habéis hecho daño al caer.

-No, madre- respondió el herido-. No ha sido al caer, ha sido al llegar a tierra.







Volar por los aires resulta hasta divertido. Lo malo es la llegada a tierra.

Sólo a la luz del resultado, es decir, del final, se puede valorar un acontecimiento: un partido, una pelea, una guerra..., una vida.

Por eso, a la luz del final que deseamos, debemos enfocar cada paso, cada momento de nuestra existencia. Lo que no vale para conseguir el fin que pretendemos, no vale para nada.

Si, de verdad, queremos tener el Cielo al final, lo que no vale para el Cielo, no vale para nada.


(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Compendio del Catecismo


Nº 359
¿Cómo alcanza el hombre la bienaventuranza?

El hombre alcanza la bienaventuranza en virtud de la gracia de Cristo, que lo hace partícipe de la vida divina. En el Evangelio Cristo señala a los suyos el camino que lleva a la felicidad sin fin: las Bienaventuranzas. La gracia de Cristo obra en todo hombre que, siguiendo la recta conciencia, busca y ama la verdad y el bien, y evita el mal.

domingo, 1 de noviembre de 2009

2 de noviembre (Fieles difuntos)


La tradición de rezar por los muertos se remonta a los primeros tiempos del cristianismo, en donde ya se honraba su recuerdo y se ofrecían oraciones y sacrificios por ellos.

Cuando una persona muere, ya no es capaz de hacer nada para ganar el cielo; sin embargo, los vivos sí podemos ofrecer nuestras obras para que el difunto alcance la salvación.

Con las buenas obras y la oración se puede ayudar a los seres queridos a conseguir el perdón y la purificación de sus pecados para poder participar de la gloria de Dios.

A estas oraciones se les llama sufragios. El mejor sufragio es ofrecer la Santa Misa por los difuntos.

Debido a las numerosas actividades de la vida diaria, las personas muchas veces no tienen tiempo ni de atender a los que viven con ellos, y es muy fácil que se olviden de lo provechoso que puede ser la oración por los fieles difuntos. Debido a esto, la Iglesia ha querido instituir un día, el 2 de noviembre, que se dedique especialmente a la oración por aquellas almas que han dejado la tierra y aún no llegan al cielo.

La Iglesia recomienda la oración en favor de los difuntos y también las limosnas, las indulgencias y las obras de penitencia para ayudarlos a hacer más corto el periodo de purificación y puedan llegar a ver a Dios. "No dudemos, pues, en socorrer a los que han partido y en ofrecer nuestras plegarias por ellos".

Nuestra oración por los muertos puede no solamente ayudarles, sino también hacer eficaz su intercesión a nuestro favor. Los que ya están en el cielo interceden por los que están en la tierra para que tengan la gracia de ser fieles a Dios y alcanzar la vida eterna.

Para aumentar las ventajas de esta fiesta litúrgica, la Iglesia ha establecido que si nos confesamos, comulgamos y rezamos el Credo por las intenciones del Papa entre el 1 y el 8 de noviembre, “podemos ayudarles obteniendo para ellos indulgencias, de manera que se vean libres de las penas temporales debidas por sus pecados”. (CEC 1479)

Fuente: www.catholic.net

Orar con una sonrisa diaria


Un político discurseaba en un mítin. En un momento de su encendida arenga para convencer al público, afirmó:

-Os prometo pan, trabajo....

Desde la multitud le interrrumpió una fuerte voz para replicarle:

-No hace falta tanto. Con el pan ya basta.





Un viejo y cínico político español decía que "las promesas electorales se hacen para no cumplirse". Que lo piense el que escucha, malo; pero que lo diga el que promete, peor.
También a este respecto, Jesús nos ha dicho algo: "Que vuestro si sea si y que vuestro no sea no. Todo lo que pase de esto del mal procede" - es diabólico (Mt 5, 37).
¡Dios mío, qué mi palabra concuerde siempre con mi pensamiento!

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo


En aquel tiempo, al ver Jesús el gentío, subió a la montaña, se sentó, y se acercaron sus discípulos; y él se puso a hablar, enseñándoles: - «Dichosos los pobres en el espíritu, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos los que lloran, porque ellos serán consolados. Dichosos los sufridos, porque ellos heredarán la tierra. Dichosos los que tienen hambre y sed de la justicia, porque ellos quedarán saciados. Dichosos los misericordiosos, porque ellos alcanzarán misericordia. Dichosos los limpios de corazón, porque ellos verán a Dios. Dichosos los que trabajan por la paz, porque ellos se llamarán los Hijos de Dios. Dichosos los perseguidos por causa de la justicia, porque de ellos es el reino de los cielos. Dichosos vosotros cuando os insulten y os persigan y os calumnien de cualquier modo por mi causa. Estad alegres y contentos, porque vuestra recompensa será grande en el cielo.»

Compendio del Catecismo

Nº 356
¿Cuáles son los momentos principales de las exequias?
De ordinario, las exequias comprenden cuatro momentos principales: la acogida de los restos mortales del difunto por parte de la comunidad, con palabras de consuelo y esperanza para sus familiares; la liturgia de la Palabra; el sacrificio eucarístico; y «el adiós», con el que se encomienda el alma del difunto a Dios, fuente de vida eterna, mientras su cuerpo es sepultado en la esperanza de la Resurrección.