domingo, 30 de agosto de 2009

Dejáis a un lado el mandamiento de Dios, para aferraros a la tradición de los hombres

En aquel tiempo, se acercó a Jesús un grupo de fariseos con algunos escribas de Jerusalén, y vieron que algunos discípulos comían con manos impuras, es decir, sin lavarse las manos. (Los fariseos, como los demás judíos, no comen sin lavarse antes las manos restregando bien, aferrándose a la tradición de sus mayores, y, al volver de la plaza, no comen sin lavarse antes, y se aferran a otras muchas tradiciones, de lavar vasos, jarras y ollas.) Según eso, los fariseos y los escribas preguntaron a Jesús: - «¿Por qué comen tus discípulos con manos impuras y no siguen la tradición de los mayores?» El les contestó: - «Bien profetizó Isaías de vosotros, hipócritas, como está escrito: "Este pueblo me honra con los labios, pero su corazón está lejos de mí. El culto que me dan está vacío, porque la doctrina que enseñan son preceptos humanos." Dejáis a un lado el mandamiento de Dios para aferraros a la tradición de los hombres.» Entonces llamó de nuevo a la gente y les dijo: - «Escuchad y entended todos: Nada que entre de fuera puede hacer al hombre impuro; lo que sale de dentro es lo que hace impuro al hombre. Porque de dentro, del corazón del hombre, salen los malos propósitos, las fornicaciones, robos, homicidios, adulterios, codicias, injusticias, -fraudes, desenfreno, envidia, difamación, orgullo, frivolidad. Todas esas maldades salen de dentro y hacen al hombre impuro.»

Orar con una sonrisa diaria


Cristina, cuatro años, va por primera vez al colegio.La profesora le pregunta:

-¿Cómo te llamas?

-Me llamo Cristina.

-Y tu papá ¿como se llama?

-Mi papá... mi papá...

Al ver los titubeos de la pequeña, la profesora trata de ayudarle:

-Cuando tu mamá le dice algo a tu papá ¿cómo se llama?

-Le llama "sinvergüenza"



Aunque "sinvergüenza" no es un nombre propio, en algunos casos, podrá ser un nombre apropiado. Lo que nunca es apropiado es que los hijos lo oigan usar entre los padres.
Es lógico, humano, que haya discusiones entre los esposos. Pero es nefasto que los hijos sean testigos de las mismas. La valentía, el dominio propio para saber aguantarse y callar, y decir luego, a solas, lo que sea necesario, es parte importante en la tarea de educar a los hijos.
Cuando a los hijos se les hace testigos de las "peleas" de los padres, ellos se convierten en jueces, además de víctimas.


(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)


Compendio del Catecismo

Nº 342
¿Es el Matrimonio una obligación para todos?
El Matrimonio no es una obligación para todos. En particular Dios llama a algunos hombres y mujeres a seguir a Jesús por el camino de la virginidad o del celibato por el Reino de los cielos; éstos renuncian al gran bien del Matrimonio para ocupase de las cosas del Señor tratando de agradarle, y se convierten en signo de la primacía absoluta del amor de Cristo y de la ardiente esperanza de su vuelta gloriosa.

Nº343
¿Cómo se celebra el sacramento del Matrimonio?
Dado que el Matrimonio constituye a los cónyuges en un estado público de vida en la Iglesia, su celebración litúrgica es pública, en presencia del sacerdote (o de un testigo cualificado de la Iglesia) y de otros testigos.

sábado, 29 de agosto de 2009

Martirio de S Juan Bautista


En aquel tiempo, Herodes había mandado prender a Juan y lo habla metido en la cárcel, encadenado. El motivo era que Herodes se habla casado con Herodías, mujer de su hermano Filipo, y Juan le decía que no le era lícito tener la mujer de su hermano. Herodías aborrecia a Juan y quería quitarlo de en medio; no acababa de conseguirlo, porque Herodes respetaba a Juan, sabiendo que era un hombre honrado y santo, y lo defendía. Cuando lo escuchaba, quedaba desconcertado, y lo escuchaba con gusto. La ocasión llegó cuando Herodes, por su cumpleaños, dio un banquete a sus magnates, a sus oficiales y a la gente principal de Galilea. La hija de Herodías entró y danzó, gustando mucho a Herodes y a los convidados. El rey le dijo a la joven: -«Pídeme lo que quieras, que te lo doy.» Y le juró: -«Te daré lo que me pidas, aunque sea la mitad de mi reino.» Ella salió a preguntarle a su madre: -«¿Qué le pido?» La madre le contestó: -«La cabeza de Juan, el Bautista.» Entró ella en seguida, a toda prisa, se acercó al rey y le pidió: -«Quiero que ahora mismo me des en una bandeja la cabeza de Juan, el Bautista.» El rey se puso muy triste; pero, por el juramento y los convidados, no quiso desairarla. En seguida le mandó a un verdugo que trajese la cabeza de Juan. Fue, lo decapitó en la cárcel, trajo la cabeza en una bandeja y se la entregó a la joven; la joven se la entregó a su madre. Al enterarse sus discípulos, fueron a recoger el cadáver y lo enterraron.

jueves, 27 de agosto de 2009

Compendio del Catecismo

Nº 339
¿De qué modo el pecado amenaza al Matrimonio?
A causa del primer pecado, que ha provocado también la ruptura de la comunión del hombre y de la mujer, donada por el Creador, la unión matrimonial está muy frecuentemente amenazada por la discordia y la infidelidad. Sin embargo, Dios, en su infinita misericordia, da al hombre y a la mujer su gracia para realizar la unión de sus vidas según el designio divino original.

Nº341
¿Qué novedad aporta Cristo al Matrimonio?
Jesucristo no sólo restablece el orden original del Matrimonio querido por Dios, sino que otorga la gracia para vivirlo en su nueva dignidad de sacramento, que es el signo del amor esponsal hacia la Iglesia: "Maridos, amad a vuestras mujeres como Cristo ama a la Iglesia".

Orar con una sonrisa diaria


Un feligrés no solía ir nunca a Misa. Un domingo el párroco se lo encontró acompañando a la mujer a la salida de la iglesia. Le saludó amigablemente diciendo:

-Hola Manolo, qué alegría verte por aquí con tu esposa.

-Pues mire usted, señor cura -dijo el buen hombre-.No me quedaba más remedio que oír su sermón o el de ella. Y he preferido oír el suyo. El de ella, ya me lo sé de memoria.



La eficacia de los sermones suele ser escasa. Y más si el que predica no tiene esa misión. Pero el cariño y una palabra de aliento pueden hacer mucho bien.
Los esposos deben ayudarse en todo. A veces hay un impúdico pudor para hablar entre ellos de Dios y de su alma. Es una lástima. Ese es el campo más importante en la vida de un ser humano. Y, por lo mismo, es el campo en el que más se precisa y vale la ayuda entre consortes. Eso si, con un enorme respeto a la libertad de cada uno; sin pretender convertirse en directores espirituales el uno del otro.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Compendio del Catecismo

El sacramento del matrimonio
Nº 337
¿Cuál es el designio de Dios sobre el hombre y la mujer?
Dios, que es amor y creó al hombre por amor, lo ha llamado a amar. Creando al hombre y a la mujer, los ha llamado en el Matrimonio a una íntima comunión de vida y amor entre ellos, "de manera que ya no son dos, sino una sola carne". Al bendecirlos, Dios les dijo: "Creced y multiplicaos"

Nº338
¿Con qué fines ha instituido Dios el Matrimonio?
La alianza matrimonial del hombre y de la mujer, fundada y estructurada con leyes propias dadas por el Creador, está ordenada por su propia naturaleza a la comunión y al bien de los cónyuges, y a la procreación y educación de los hijos. Jesús enseña que, según el designio original divino, la unión matrimonial es indisoluble: "Lo que Dios ha unido, que no lo separe el hombre"

Orar con una sonrisa diaria


Un matrimonio tenía un pequeño huerto. El marido sembró en él escarola y no dijo nada a su mujer;a su vez la esposa sembró judías y tampoco dijo nada a su marido.
Días después brotó la semilla de escarola. La mujer, creyendo que se trataba de malas hierbas, pues no era lo que ella había sembrado, arrancó, una a una, todas las plantas.
Pocos días más tarde brotaron las judías. El marido, con idéntico pensamiento que su mujer, eliminó todo aquello que él creía hierbas indeseables.
El huerto, claro está, no dió fruto, quedó estéril.


Cuántas veces la falta de comunicación entre marido y mujer esteriliza y arruina el matrimonio. Lógicamente tendrán distintos puntos de vista, como las semillas. Pero es fundamental que sepan ponerlos en común, con gran respeto de cada uno a la opinión del otro.
Cuando los cónyuges están demasiado atareados con "sus cosas" y no sacan tiempo para "perderlo" estando y hablando el uno con el otro, el futuro resulta poco prometedor.
El tiempo más rentable para el matrimonio es el que cada uno emplee en estar con Dios, con su cónyuge y con los hijos.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

domingo, 9 de agosto de 2009

Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo (XIX Domingo Ordinario)

En aquel tiempo, los judíos criticaban a Jesús porque había dicho: «Yo soy el pan bajado del cielo», y decían: - «¿No es éste Jesús, el hijo de José? ¿No conocemos a su padre y a su madre? ¿Cómo dice ahora que ha bajado del cielo?» Jesús tomó la palabra y les dijo: - «-No critiquéis. Nadie puede venir a mí, si no lo atrae el Padre que me ha enviado. Y yo lo resucitaré el último día. Está escrito en los profetas: "Serán todos discípulos de Dios." Todo el que escucha lo que dice el Padre y aprende viene a mí. No es que nadie haya visto al Padre, a no ser el que procede de Dios: ése ha visto al Padre. Os lo aseguro: el que cree tiene vida eterna. Yo soy el pan de la vida. Vuestros padres comieron en el desierto el maná y murieron: éste es el pan que baja del cielo, para que el hombre coma de él y no muera. Yo soy el pan vivo que ha bajado del cielo; el que coma de este pan vivirá para siempre. Y el pan que yo daré es mi carne para la vida del mundo.»

Orar con una sonrisa diaria


¿Por qué no dejas nunca de hablar de mis pasados errores?-le preguntó el marido a su mujer-.Yo pensaba que habías perdonado y olvidado.

Y es cierto. He perdonado y olvidado -respondió la mujer-. Pero quiero estar segura de que tú no olvides que yo he perdonado y olvidado.



Sólo tenemos el momento presente. Por eso es lo único que importa, lo único que vale. Pero, demasiadas veces, caminamos con el pasado encima. Necesitamos eliminarlo y descargarnos de él. Y el pasado se elimina pidiendo perdón y perdonando. Las dos cosas son necesarias para borrar el pasado.
Perdonar es cosa divina. Y somos hijos de Dios. Debe notársenos el aire de familia.
El recuerdo de cosas pasadas que nos hacen sufrir no es negocio. Sólo los soberbios disfrutan haciendo sufrir.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Compendio del Catecismo


Nº83
¿En qué sentido Jesús es el "Hijo unigénito de Dios"?

Jesús es el Hijo unigénito de Dios en un sentido único y perfecto. En el momento del Bautismo y de la Transfiguración, la voz del Padre señala a Jesús como su «Hijo predilecto». Al presentarse a sí mismo como el Hijo, que «conoce al Padre» (Mt 11, 27), Jesús afirma su relación única y eterna con Dios su Padre. Él es «el Hijo unigénito de Dios» (1 Jn 4, 9), la segunda Persona de la Trinidad. Es el centro de la predicación apostólica: los Apóstoles han visto su gloria, «que recibe del Padre como Hijo único» (Jn 1, 14).

domingo, 2 de agosto de 2009

El Viático, un don de vida



¿Qué es el Viático?

El Viático es la puerta sagrada, el mismo Cristo, que nos hace pasar de la muerte a la vida. Jesucristo mismo nos dice: "El que come mi carne y bebe mi sangre tiene vida eterna, y yo lo resucitaré en el último día" (Jn 6,54)
El Viático es el sacramento, el signo visible y eficaz, del paso de este mundo al Padre (cf. Jn 13,1), del momento de ser llevado al cielo (cf. Lc 9,51).
El Viático es el sacramento de la victoria del amor sobre el mal y la muerte.
El Viático expresa el encuentro definitivo y pleno con el amor del Padre y del Hijo en la comunión del Espíritu Santo y que, además, te libera para siempre de las garras de la muerte.
Así como hay una primera comunión, también hay una última comunión:dejar que el Cordero de Dios, que ha vencido al pecado y a la muerte entre en mi casa y me ofrezca la salvación, la comunión definitiva con Dios y con los pobres y entre nosotros.

¿Cuándo es oportuno recibir el don del Viático?

Cuando estamos a punto de abandonar esta vida mortal y estamos dispuestos a acoger la mano de Cristo que nos acompaña en el paso de este mundo al Padre, que nos conduce hacia la casa del Padre para siempre.
Está bien dar el paso a través de la puerta sagrada acompañado de la familia de los hijos e hijas de Dios, la Iglesia (cuerpo de Cristo), así como de los amigos y familiares más cercanos.
En este momento del paso de la muerte a la vida, la comunión en el Cuerpo y la Sangre de Cristo es semilla de vida eterna y poder de resurrección.
El cristiano muere en paz cuano muere con Cristo.




Desde la antigüedad el Viático evoca el salmo del Buen Pastor, salmo 23 (22)

"El Señor es mi pastor.... en verdes praderas me hace recostar... me conduce hacia fuentes tranquilas... Me guía por el sendero justo, por el honor de su nombre... Aunque camine por cañadas oscuras, nada temo... Preparas una mesa ante mí, enfrente de mis enemigos... me unges la cabeza con perfume, y mi cáliz rebosa... Tu bondad y tu misericordia me acompañan todos los días de mi vida, y habitaré en la casa del Señor por años sin término".

Así rezamos en el salmo 23 (22). El Viático es signo eficaz e instrumento de este paso, de este acompañamiento, de este sentarnos a la mesa del Señor, de este entrar en su casa para siempre.

Cuando recibimos el Viático probamos la eternidad del amor de Dios manifestado en Jesús, y al mismo tiempo nos convertimos en uno solo en Cristo (cf. 1 Co 10, 16-17).



¿Cómo celebrar el Viático?

Cuando se intuye que ha llegado la hora de pasar de este mundo al Padre (cf. Jn 13,1) es el momento de celebrar el Viático.

Se puede celebrar en casa o en el hospital. Y, si resulta oportuno, se puede recibir en la misa celebrada en la propia casa del enfermo. Cuando el enfermo no pueda tomar el Viático bajo la especie del pan, entonces si se ha celebrado la misa, se puede administrar bajo la sola especie del vino.

Orar con una sonrisa diaria


Un cura rural estaba celebrando una boda y llegó el momento de formular las preguntas rituales:

-Palmiro López García, ¿aceptas tomar por esposa a Rosalía García López...?

El interrogado miró a la novia, tragó saliva y respondió:

-No sé que decirle, padre... -echó una ojeada a la concurrencia y dijo-: Bueno, si no hay otra oferta mejor...


El que busca la esposa o el esposo "de oferta", no debe luego extrañarse de que le salga "maula".
Si el matrimonio no se toma en serio, no vale la pena. Jugar a casarse es jugar a desgraciarse.

(Tomado del libro de Agustín Filgueiras "Orar con una sonrisa diaria" Colección HABLAR CON JESÚS)

Compendio del Catecismo


Nº110
¿Cuál es el significado de la Transfiguración?
En la Transfiguración de Jesús aparece ante todo la Trinidad:"el Padre en la voz, el Hijo en el hombre, el Espíritu en la nube luminosa" (Santo Tomás de Aquino). Al evocar, junto a Moisés y Elías, su "partida", Jesús muestra que su gloria pasa a través de la Cruz, y otorga un anticipo de su Resurrección y de su gloriosa venida, "que transfigurará este miserable cuerpo nuestro en un cuerpo glorioso como el suyo".

El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí no pasará sed (XVIII Domingo Ordinario)


En aquel tiempo, cuando la gente vio que ni Jesús ni sus discípulos estaban allí, se embarcaron y fueron a Cafarnaún en busca de Jesús., Al encontrarlo en la otra orilla del lago, le preguntaron: - «Maestro, ¿cuándo has venido aquí?» Jesús les contestó: - «Os lo aseguro, me buscáis, no porque habéis visto signos, sino porque comisteis pan hasta saciaros. Trabajad, no por el alimento que perece, sino por el alimento que perdura para la vida eterna, el que os dará el Hijo del hombre; pues a éste lo ha sellado el Padre, Dios.» Ellos le preguntaron: - «Y, ¿qué obras tenemos que hacer para trabajar en lo que Dios quiere?» Respondió Jesús: - «La obra que Dios quiere es ésta: que creáis en el que él ha enviado.» Le replicaron: - «¿Y qué signo vemos que haces tú, para que creamos en ti? ¿Cuál es tu obra? Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: "Les dio a comer pan del cielo."» Jesús les replicó: - «Os aseguro que no fue Moisés quien os dio pan del cielo, sino que es mi Padre el que os da el verdadero pan del cielo. Porque el pan de Dios es el que baja del cielo y da vida al mundo.» Entonces le dijeron: - «Señor, danos siempre de este pan.» Jesús les contestó: - «Yo soy el pan de vida. El que viene a mí no pasará hambre, y el que cree en mí nunca pasará sed.»